¿Niños sin clase pero con tablet? El coronavirus abre la puerta al e-learning

Como medida de prevención para tratar de frenar el rápido avance del coronavirus se están cerrando colegios, institutos y universidades. La enseñanza online se presenta como la alternativa para seguir al día.

Entre hoy y el lunes se habrán suspendido las clases de más de 10 millones de estudiantes en España.

Entre hoy y el lunes se habrán suspendido las clases de más de 10 millones de estudiantes en España. // Unsplash

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afectados más de 10 millones de estudiantes

María Refojos

María Refojos

Como medida de prevención para tratar de frenar el rápido avance del coronavirus se están cerrando colegios, institutos, universidades y otros centros de formación. Entre hoy y el lunes se habrán suspendido las clases de más de 10 millones de alumnos y alumnas en España. 

Esta paralización escolar se ha planteado por un periodo de 15 días, pero dada la incertidumbre que rodea a la evolución del virus bien podríamos esperar que se prolongue. Así las cosas, el objetivo es que niños y niñas no estén mano sobre mano a jornada completa y que conlleve el menor de los impactos sobre su educación

La UNESCO ha lanzado un llamamiento para que se adopten recursos de enseñanza a distancia, poniendo sobre la mesa la importancia del papel que estos métodos de aprendizaje pueden desempeñar. Y en paralelo está ayudando a implementar programas de educación online a gran escala para que los países los pongan en marcha lo antes posible. 

Circunstancias especiales, medidas especiales

Ahora, los centros públicos españoles deben decidir si dan clases online o si mandan tareas a sus alumnos. Además existen alternativas no regladas con las que rellenar las horas de los menores de forma didáctica y entretenida.

Algunas incluso están reforzando o adaptando su oferta en estos momentos. Es el caso de Tutellus, la plataforma colaborativa de educación online, que ha recordado a través de sus redes sociales el contenido gratis del que disponen para alumnos de Secundaria y universitarios, además de otro tipo de cursos como pueden ser los de música. También han lanzado una oferta del 70% para esta semana en cursos y certificaciones del pago. 

Desde Tutellus señalan que han detectado “mucho más uso por parte de usuarios estos días y un creciente interés por parte de empresas para ofrecer a sus empleados formación en remoto”. Y están preparando un curso especial sobre el coronavirus para abordar la detección, prevención o la higiene que publicarán próximamente, de forma gratuita. 

 

Ciencia a golpe de click

Por su parte, la española Smartick ha abierto de forma gratuita su método de aprendizaje de matemáticas durante los 15 días de cuarentena. “Creemos que las familias están haciendo el sacrificio que les exige el Gobierno por el bien de todos y por ello nos sentimos en la obligación, como empresa de ámbito educativo y socialmente responsable, de colaborar para que los niños noten lo menos posible las consecuencias de esta medida”, explica su cofundador, Javier Arroyo

Y por supuesto, también está la opción de YouTube, donde se encuentran contenidos divulgativos y tutoriales aptos para todo tipo de públicos. Un ejemplo es el canal de ValPat STEAM, a través del que Valeria, de 11 años, y Patricia Heredia, profesora y fundadora de una academia de robótica en Huesca, suben vídeos sobre ciencia y tecnología.

Alumna y profesora han decidido aumentar desde el 12 de marzo el volumen de contenido que publican, pasando de un vídeo semanal a un directo al día, a las 12:30 de la mañana. El foco seguirá estando en proyectos de programación, electrónica, impresión 3D o robótica, pero también hablarán de plataformas y herramientas gratuitas, como Code.org o Scratch, para que este periodo de cuarentena no sea un freno al aprendizaje de niños y niñas. 

“Podemos ofrecerles algo que les pueda atraer y que a la vez sea didáctico y aprendan. Es abrirles un mundo diferente de una manera divertida, que además les va a permitir incluso interactuar entre ellos al comentar los vídeos y hablar de los problemas que pueden ir encontrándose al poner en práctica los proyectos”, describe Patricia Heredia. 

El (verdadero) mundo e-learning 

Porque si hay algo que esta formadora tiene claro es que no es lo mismo recibir un documento escaneado con equis ejercicios de matemáticas o que “el colegio le diga que tienen que leer tal libro”, que aprovechar las posibilidades reales del e-learning. 

“A mi hija le han mandado un tocho de deberes en PDF. Esto no es educación online y claro que va a perder el ritmo en estos 15 días”. Quien relata esto es Carlos GómezChief Marketing Officer en The Valley, hub de innovación y formación. Esta escuela de formación superior ha optado por ofrecer a sus alumnos el 100% de las clases de forma online, con su método telepresencial, para que no pierdan el compás durante estos días.

En su opinión, el problema al que se enfrentan las familias españolas no es tanto el tener a los hijos en casa, si no que no hay un formato para que su educación continúe. Aunque también tiene cabida una lectura positiva: “Lo importante es que una vez más se demuestra que la tecnología, si hacemos un uso inteligente de ella, ante circunstancias adversas nos ayuda a evolucionar como sociedad”, apunta Carlos Gómez. 

Comparte esta visión Albert Sangràcatedrático de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC. “Es verdad que una situación como esta no es deseable, pero también es cierto que a veces te fuerza buscar una solución. Es una oportunidad para que se pongan en práctica necesariamente algunas cosas que después nos generen confianza porque vemos que funcionan”, explica el experto.

Nativos digitales

En España la opción de cursar Educación Secundaria, Bachillerato o Formación Profesional a distancia, sin tener que asistir a clase, solo está disponible para mayores de 18 años. Los menores, sin embargo, están fuera de esta opción. “Estaría bien que al sector público le sirviera para pensar, porque al final es captar a la gente por la parte digital. Es bajar a su terreno y sobre todo aprender, con ellos y de ellos”, afirma Patricia Heredia, de ValPat.

Porque hay que tener en cuenta que las nuevas generaciones, desde los centennials hacia abajo, son completos nativos digitales, habituados a consumir contenido online y a manejar dispositivos tecnológicos. “Se tiene que aprovechar todo este potencial que existe y los tenemos que acompañar y darles herramientas para que desarrollen sus habilidades de aprendizaje en ese entorno digital”, asegura el catedrático de la UOC. 

En este sentido, destaca la importancia de que la formación online esté bien diseñada y no se quede en “medias tintas” pasivas, es decir, en enviar material y documentación online o vídeos, sin que haya interacción de los alumnos entre ellos o con el docente. “Con una buena orientación sacarán mejor partido de los recursos, además de contar con instrumentos para aprovechar y aprender bien en este entorno digital, en el que se encuentran como pez en el agua”, subraya Albert Sangrà.

¿Y el sistema público?

Pero, ¿es el e-learning realmente trasladable al sistema público de enseñanza? 

“Absolutamente, las barreras de entrada para las nuevas tecnologías son cada vez más bajas”, señala el Chief Marketing Officer en The Valley, que recuerda que para ello hace falta voluntad, conocimientos y estar al tanto de las posibilidades en el mercado, porque se han abaratado mucho en menos de tres años.

“Tanto el coste de la tecnología como el de equipo y licencias, así como del mantenimiento, es absolutamente asumible para el sistema público de educación”, refuerza Carlos Gómez. 

También Albert Sangrà considera que esta transición hacia lo online está al alcance del sistema educativo público español, al tiempo que pone de relieve la necesidad de colaboración entre centros e instituciones. 

Resolver un problema

“Se trata de resolver un problema que tenemos todos, buscar mecanismos de colaboración que permitan formar al profesorado en tiempo récord y aprovechar las herramientas y recursos que ya existen para que los pueda utilizar toda la red educativa”, describe.

En el mejor de los escenarios, según estos dos expertos, podemos vivir un impulso a la formación online que permita a alumnos, docentes y autoridades “plantearse el rol de la tecnología”, manifiesta Carlos Gómez.

"Es una modalidad que puede dar mucho de sí y llegar mucho mas lejos de lo que ha llegado hasta ahora, sobre todo desde un punto de vista social. La tecnología es solo el soporte, lo más importante es el enfoque pedagógico y el modelo educativo", añade Albert Sangrá. 

¿Y en el peor de los escenarios? En palabras del catedrático de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, “que no se genere un sistema lo suficientemente bueno, cualitativamente hablando, y riguroso, y que durante estos días de cuarentena los alumnos, simplemente, no hagan nada”.

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