Los salarios también sufrirán el 'efecto COVID' en España

La caída de las retribuciones totales estará condicionada por el ritmo de recuperación de la actividad económica. En el peor escenario, el descenso podría situarse entre el 10% y el 15%.

Los salarios también sufrirán el 'efecto COVID' en España

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Fran Leal

Fran Leal

La crisis económica en la que ya estamos inmersos como consecuencia de la pandemia del coronavirus abarca todos los indicadores posibles. Y es que, a la inevitable caída de la actividad económica y al crecimiento desbocado del desempleo, habría que sumar también la caída que van a experimentar los salarios.

Según un reciente informe de la consultora especializada en retribución y Recursos Humanos CEINSA, la caída de los salarios en el futuro próximo dependerá de cómo evolucione el panorama económico en nuestro país. Así, se han basado en las previsiones del Banco de España, que oscilan entre una caída del PIB anual del 6,6% con un paro del 18,3%, en el mejor de los casos, y un descenso del 13% del PIB con un desempleo del 21,7%, en el escenario más pesimista.

Los salarios podrían caer hasta un 15%

En el caso menos halagüeño, desde CEINSA estiman que las nuevas contrataciones sufrirán una caída muy pronunciada hasta agosto. Y como consecuencia, aunque en determinados puestos se mantendrán los salarios (sobre todo comerciales y técnicos), en los puestos de menor cualificación y alta temporalidad el ajuste salarial podría situarse entre el 10% y el 15%. Un dato que podría escalar hasta el 20% entre septiembre y diciembre, debido al frenazo de los nuevos contratos en una época que suele ser de elevada contratación.

Además, apuntan desde la consultora una bajada muy pronunciada en las retribuciones variables, que podrían suponer hasta el 100% en determinados casos, debido a que los resultados serán menores, con lo que la retribución total en el salario de los trabajadores descendería ostensiblemente, y con ello su poder adquisitivo.

En términos generales, en este contexto pesimista marcado por las pocas contrataciones, los salarios totales se ajustarán entre un 8% y un 13% en Direcciones y entre un 2% y un 4% en puestos no directivos. Algo que continuará en 2021, si bien prevén una estabilización para el último cuatrimestre del año.

Sin embargo, si se cumplieran las previsiones más esperanzadoras, con una recuperación más rápida de la actividad económica, hasta este mes de agosto los salarios se mantendrían en la mayoría de las posiciones con el fin de retener el talento. No obstante, la remuneración total sí sufriría un descenso del 3-5%, sobre todo en los perfiles menos cualificados del sector turismo, y un ajuste de las retribuciones variables, con una caída del 6-9% para los puestos directivos y entre el 2% y el 3% en los no directivos.

A partir de septiembre y hasta final de año, el paro empujaría a los salarios a la baja, pero ya en el primer semestre de 2021 se podría ver una leve recuperación salarial.

Pendientes de la recuperación

Analizando los datos del informe, Josep Capell, CEO de CEINSA, recuerda que “esta crisis no es económica, es sanitaria”, de ahí que a pesar de que el desempleo haga “indiscutiblemente que los salarios de entrada sean menores”, lo que de verdad está condicionando el futuro próximo es “la incertidumbre sobre cuándo se comenzará a normalizar la situación”, porque para mantener la competitividad de los salarios “es importante que las buenas noticias económicas lleguen cuanto antes”.

A la espera de esas noticias tranquilizadoras, Capell advierte de la necesidad de repensar el modelo: “Tendríamos que trabajar, manteniendo lo bueno de algunos sectores tradicionales, en potenciar otros sectores que creen empleo y nos permitan protegernos contra futuros vaivenes económicos”.

Fomento de la contratación

La fuerte subida del desempleo, junto a la bajada de salarios, tiene además un fuerte impacto en las arcas del Estado, de ahí la importancia de que “haya buenas noticias, en el tema sanitario, pronto”. Al fin y al cabo, comenzar a ver la luz al final del túnel será lo que contenga la caída de los salarios y anime la creación de empleo.

Para ello, “la toma de medidas para incentivar la contratación puede ser muy útil; aunque a corto plazo sean menos ingresos, la reducción del desempleo y los futuros ingresos recomiendan políticas imaginativas en este tema”, subraya Capell, que advierte sobre el efecto nocivo que podría tener en las arcas públicas una excesiva creación de empleo público.

En cualquier caso, que la crisis sanitaria está golpeando duramente a la economía es indiscutible, pero también lo es que este traspiés no es comparable a la crisis de 2008. “Será coyuntural; es una crisis sanitaria que ha afectado a la economía, pero España continúa siendo un país atractivo para las inversiones”, sostiene Capell. Y en este sentido, la situación, de ser aprovechada, podría convertirse en una oportunidad: “Si somos capaces de invertir y ser punteros en áreas con un potencial enorme como investigación, nuevas tecnologías, ecología, alimentación, etc., el futuro puede ser mucho mejor”, concluye.

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