Los cuatro retos del teletrabajo más allá de la pandemia del coronavirus

El teletrabajo se instauró en el mercado laboral español de la noche a la mañana. Pero ¿las empresas lo hicieron bien?

El Gobierno quiere regular el teletrabajo

El Gobierno quiere regular el teletrabajo // PIXABAY

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Marta Gracia

Marta Gracia

El coronavirus ha trastocado, de la noche a la mañana, muchos hábitos de los españoles. Desde cómo hacemos la compra hasta cómo trabajamos. En este último punto, el teletrabajo ha sido el salvavidas de muchas empresas. Sin embargo, algunas compañías no se han adaptado bien. La falta de conocimiento y de previsión han jugado una mala pasada. La tecnología ha estado de parte de las empresas, pero los expertos coinciden en que el teletrabajo de confinamiento no es el que tiene que quedarse.

El Gobierno de España quiere aprobar una ley que regule el teletrabajo. El objetivo es garantizar que aquellos trabajadores que voluntariamente acepten esta modalidad no sufren una merma de ingresos o de derechos laborales. Además, se precisarán los tiempos máximos de trabajo y mínimos de descanso y la empresa compensará los gastos derivados.

¿Cómo tiene que ser el teletrabajo? Antes era una opción elegida por pocos trabajadores. Según la encuesta de Población Activa del INE, en 2019 un 8,3% de los trabajadores lo hacía telemáticamente. El Banco de España estima en un informe que el 30,6% de los empleos podría ser teletrabajo. Según el artículo analítico “El teletrabajo en España”, se constata que un 80% de las empresas ha aumentado el teletrabajo como consecuencia de la COVID-19 y las medidas de confinamiento para evitar que su actividad se resienta.

La pandemia ha hecho que “haya una oportunidad para el cambio, pero se debe trabajar de manera conjunta fomentando el empleo de calidad, la protección del empleado, la igualdad de género y solventando la falta de tecnología”, señala Anna Ginès, profesora de Esade Law Shool en la videoconferencia “La nueva configuración del trabajo tras la pandemia” realizada por Esade. Para esta profesora, el coronavirus ha puesto de manifiesto “las vergüenzas del mercado laboral español”, por ello apunta a la necesidad de ese cambio. “Este teletrabajo no puede quedarse, pero el buen teletrabajo sí”, puntualiza.

Las empresas tuvieron que adaptarse de la noche a la mañana a que la mayoría de sus empleados teletrabajaran. La mayoría de ellas lo hizo de forma rápida, pero “en muchos casos se hizo mal”. De hecho, Ginès ejemplifica asegurando que en la mayoría de las ocasiones no hubo información por parte de las empresas en temas tan importantes como la previsión de riesgos laborales en casa. 

“El teletrabajo se basa en la confianza”, asegura Ginès. Una afirmación con la que coincide Iñigo A. Navarro, decano de la Facultad de Derecho de ICADE, quien explica que el teletrabajo tiene que llegar con un reequilibrio de los contratos para adaptarlos a la actualidad. “No había plan de que con la pandemia todos nos iríamos a teletrabajar a casa. Fue algo inesperado”, comenta

Para Navarro uno de los mayores problemas que surgió con el teletrabajo durante el confinamiento es que todo el día estaba dedicado a estar en casa trabajando o vivienda, es decir, “no había momentos de estoy en casa no cojo al jefe o estoy en el trabajo no llamo a mi hijo”. Y añade que conciliar era “a ver si mis hijos me dejan tranquilo y teletrabajo”. Por ello insiste en que le teletrabajo va a seguir existiendo, “pero no puede ser como hasta ahora”. De hecho, Navarro explica que es importante tener conocimientos curriculares específicos del teletrabajo: “Habrá que ser capaces de hacer una presentación por videoconferencia”. 

Los cuatro retos

1. Asociar el teletrabajo a la flexibilidad horaria

Anna Ginès explica que tiene que haber una autonomía de gestión de tiempo, para que el trabajador pueda conciliar. Y en este punto la profesora de Esade incide en que hay que tener claro que el teletrabajo no es la conciliación en sí y que esta modalidad de empleo no es solo para personas que tengan familia. “El teletrabajo debe ser una opción para todos, independientemente de su situación familiar”, apunta

De hecho, explica que siempre suele ser una medida para las mujeres que quieren cuidar a sus hijos, pero “uno de los retos más importantes es que esté dirigido para todas las personas”, señala Ginès.

2. Desconexión digital

El 27% de los empleados que han teletrabajado se ha visto obligado a trabajar en sus horas de descanso. “Hay que hacer políticas sobre que el trabajador puede tener sus horas de descanso y de ocio”, dice Anna Ginès. El profesor Navarro explica que el teletrabajo no tiene que ser “el enemigo a batir”. Y explica que va a favorecer la creatividad, la productividad y la innovación. “No trabajar desde la oficina va a hacer que tu cerebro cambie su forma de funcionar”, asegura el decano de ICADE.

3. Propiciar los instrumentos adecuados

Uno de los puntos más importantes es sin duda tener las herramientas adecuadas para trabajar desde casa. Por ello, es necesario que el trabajador tenga pantallas, teclados... “no se puede teletrabajar ocho horas con un portátil”, advierte Anna Ginès. Asimismo, la profesora incide mucho en la importancia de la protección de datos y las brechas de seguridad de las empresas. “Muchas compañías tenían una tecnología que no se podía utilizar fuera de la oficina, por lo que es importante invertir en tecnología”, apunta. 

4. Plan de prevención de riesgos laborales

Para los dos profesores es importante que el trabajador tenga información sobre los riesgos laborales en su casa. Además, ambos alertan de la posibilidad de que el empleado sufra estrés o aislamiento. “Muchos trabajadores pueden no sentirse parte de la empresa si trabajan desde su casa, por eso es importante inculcar que el trabajo es parte de la compañía”, explican. 

En este articulo: Búsqueda Empleo Autoempleo

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