El coronavirus provoca el mayor aumento de paro de la historia en un mes

En marzo, aumentó en más de 300.000 los parados registrados en España, lo que augura una primavera catastrófica a nivel de empleo, a falta de ver cuál será el impacto real de los cientos de miles de ERTEs presentados por las empresas

Una mujer pasa ante una oficina de empleo.

Una mujer pasa ante una oficina de empleo. // EFE/JuanJo Martín

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CRISIS COVID-19

Fran Leal

Fran Leal

La publicación de los últimos datos de paro registrado por el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) no deja lugar a dudas. El coronavirus ya ha hecho estragos en el empleo en el mes de marzo, alcanzando un total de 3.548.312 parados registrados.

Estas cifras suponen un incremento de más de 300.000 parados en solo un mes, el peor dato que se ha registrado en nuestro país. Así, el crecimiento mensual se ha situado en el 9,31%, respecto a febrero, mientras que la variación anual asciende a un 9,01%.

El brusco parón de actividad motivado por la crisis sanitaria y las consiguientes restricciones han dado como resultado que en nuestro país, más allá de despidos o la no renovación de contratos, se hayan iniciado ya cientos de miles de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs), cuyo impacto aún no está del todo reflejado en las estadísticas, por lo que los datos de abril pueden ser catastróficos.

Un futuro laboral incierto

No obstante, de las consecuencias que tendrá la pandemia global que estamos sufriendo existen pocas certezas y en lo que se refiere al empleo es complicado prever cómo será de profunda la crisis. Es lo que nos ha transmitido Alejandro Godino, investigador de la UAB y corresponsal de Eurofound, experto en relaciones de empleo, organización del trabajo y mercado laboral. En su opinión, no existen muchas opciones para hacer previsiones fiables a largo plazo en cuanto al empleo.

Godino asevera que “en grandes términos, las medidas aprobadas (junto a las que vengan dependiendo de la evolución de la pandemia) tienen un carácter excepcional, si bien cabría pensar que alguna de esas medidas han venido para quedarse”. En este sentido, apunta directamente a la flexibilidad en ámbitos como el teletrabajo o los propios ERTEs, como herramienta de adaptación a los ciclos económicos y empresariales.

El turismo, determinante en la recuperación

Parte de la incertidumbre que existe con vistas al futuro próximo radica en el imponente peso que ostenta el turismo en nuestro país. Godino lo explica así: “Hay que tener en cuenta que la fase de recuperación económica y de empleo que empezó en 2015, y que se materializó realmente a partir de 2017, se ha dado sobre el sector turístico, a diferencia del dibujo de la economía precrisis 2008, que estaba marcado por la construcción”.

Esto, sin duda, condiciona mucho la recuperación de nuestro país, ya que al sector turístico “la crisis actual le ataca mucho, ya no solo en el corto plazo, que por el estado de alarma se anula la posibilidad de desarrollar cualquier actividad relacionada con el sector, sino que en el largo plazo, para el turista internacional, España va a ser un sitio a evitar”, señala.

Además, cada sector tiene unas peculiaridades que, dependiendo de la coyuntura, pueden favorecer o perjudicar una rápida recuperación de una crisis. Y en el caso del turismo, según añade el investigador, “en líneas generales, siente mucho cualquier tipo de cambio a nivel económico, ya que es un sector marcado por la eventualidad”. Por tanto, “inevitablemente el empleo cae”.

Llegados a este punto, y aunque deja muy claro que no existen datos fehacientes para poder sostenerlo con total fiabilidad, el experto augura “un desempleo estructural muy importante en España en el próximo año y medio”. Desde Eurofound, el observatorio de reestructuración empresarial donde figura como corresponsal, ya están percibiendo un mayor movimiento de este tipo de operaciones: “Antes, recibíamos cuatro o cinco alertas a la semana, y ahora son una decena cada día. Es verdad que casi todo son ERTEs, pero de los pocos EREs que hemos registrado, se están dando en el sector turístico, como demuestra el caso de Meliá”, expone. No obstante, según advierte Godino, hay que recordar que en Eurofound solo registran las grandes reestructuraciones que afectan a más de 100 trabajadores, por lo que todas aquellas que están por debajo no entran en su universo de análisis.

¿Cómo prepararse para el mercado laboral postcrisis?

A pesar del panorama incierto que se vislumbra, el análisis del presente y la proyección hacia el futuro permite prever cuál será el posible impacto que tendrá la situación actual en el mercado de trabajo. En opinión de Javier Blasco, director del Adecco Group Institute, lo que estamos viviendo “va a suponer un reforzamiento de los sectores que han sido más necesarios y resilientes, como la sanidad y gran parte de la industria, construcción, alimentación, logística y transporte”. Además, pronostica un gran protagonismo de los trabajos en remoto, entre los cuales cita los empleos de oficina, telecomunicaciones y tecnologías, enseñanza o ciberseguridad.

No obstante, más allá de esa consolidación, “el mercado laboral va a exigir no solo asentar conocimientos adaptados a todos estos sectores, sino también competencias y habilidades que ahora vemos imprescindibles: digitales, orientación al logro, resiliencia, trabajo en equipo, versatilidad y adaptabilidad, comunicación o empatía”, enumera Blasco.

Reforzar la empleabilidad

En este contexto de cambio e incertidumbre, intensificado por la crisis que se atisba en el horizonte, y sin ánimos de hacer alarde de catastrofismo, ha ganado aún más relevancia el libro publicado recientemente por editorial Almuzara titulado ‘Te van a despedir y lo sabes’. Su autora, Pilar Llácer, profesora de EAE Business School, nos ha contado que “en el empleo va a haber un socavón y nos va a afectar a todos”, pero ello no implica que sea el momento de asustarse, “sino de prepararse, porque no sabemos dónde vamos a llegar, pero sí que vamos a tener que estar preparados”, asegura.

Es por tanto un momento perfecto “para entrenar la empleabilidad”, afirma Llácer. Como consejo para los trabajadores, la profesora subraya que es el momento para ponerse con ese currículum que teníamos olvidado, “para actualizarlo y mejorarlo”. Y además también es el tiempo de ocuparnos de las redes sociales, “actualizando tu perfil de LinkedIn, tus conexiones y mostrar lo que sabes hacer y demostrar tu generosidad”.

En cuanto a la adquisición de competencias, también es un momento óptimo para formarse. Es lo que sostiene Blasco que, además, defiende que esta situación puede ser una buena oportunidad para quienes estaban buscando un empleo, ya que “ahora puede que el contador se ponga a cero en muchos sectores y, tras esta crisis, esos sectores demandarán nuevamente profesionales y se focalizarán en muchas de esas competencias y habilidades” que apuntaba anteriormente.

De hecho, desde Adecco han lanzado dos iniciativas destinadas a la formación en estos días de confinamiento. La primera de ellas, se trata de una plataforma a través de la cual ofrecen de manera gratuita 70 programas formativos, divididos en 9 bloques temáticos. Y la segunda está dirigida a los colectivos más vulnerables con el fin de mejorar su empleabilidad con el foco puesto en una reinserción laboral rápida.

El futuro del empleo se avecina incierto, supeditado además a la propia evolución de la crisis sanitaria. Pero lo que parece ya un hecho es que el mercado laboral va a sufrir un impacto importante y tenemos conviene que estemos preparados.

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