Cambiar de trabajo: ¿qué pautas hay que seguir?

Son muchas las personas que se plantean un cambio laboral. Independientemente de los motivos, que pueden ser muy diversos, existen algunas claves, que desgranamos aquí, para que embarcarnos en este reto nos sea más sencillo

Son muchas las personas que se plantean un cambio laboral con el inicio de año.

Son muchas las personas que se plantean un cambio laboral con el inicio de año. // Pixabay

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Fran Leal

Fran Leal

Con la llegada de enero, muchos tienen que afrontar los famosos propósitos de año nuevo. Dejar de fumar, ir (de verdad) al gimnasio o aprender algo nuevo suelen ser objetivos recurrentes cuando llega el 1 de enero. Pero también los hay que se plantean un cambio de trabajo y, como en el resto de propósitos, la determinación es vital para alcanzar el éxito. Por ello, y para intentar colaborar en la consecución de la misión, analizamos cuáles son los principales aspectos que no podemos pasar por alto si queremos obtener un nuevo empleo.

Motivos de diversa naturaleza

Lo primero que tenemos que tener claro son los motivos que nos han llevado a plantearnos cambiar nuestro actual trabajo por otro nuevo. Ana Riera es Head Hunter y nos cuenta que ella siempre recomienda, en primer lugar, hacer una reflexión “sobre si hemos llegado al final de nuestra etapa” en el empleo que tenemos, ya que a veces sentimos el deseo de cambio, “sin antes contemplar si los motivos pueden resolverse en el trabajo en el que estamos”. Por ello, aboga por esa reflexión previa, y advierte que los diferentes intereses de cada uno (“compensación económica, crecimiento profesional, conciliación…”) van a determinar el itinerario y las decisiones que tomemos.

En torno a esa oportuna reflexión gira también el parecer de Lucas Rosso, Social Impact & Sustainability Manager de Ethikos 3.0, al asegurar que la principal clave si buscamos cambiar de empleo es “saber cuál es nuestro propósito en la vida, qué nos moviliza y nos motiva día a día, qué queremos hacer y en qué lugar”. Ahora bien, si la decisión está tomada y nos ponemos en búsqueda de ese nuevo empleo, Rosso incide en la necesidad de “conocer internamente cuáles son nuestras fortalezas” para partir en la mejor posición posible, y generar así “un buen CV, un elevator pitch que capte la atención y entender en qué lugar podemos encajar mejor”.

Demostrar nuestra valía

De cara a preparar la entrevista del proceso de selección, Riera no hace distinción entre quienes están en activo y quienes están en situación de desempleo a la hora de dar sus recomendaciones. Sea cual sea nuestra condición, “deberíamos centrarnos en entender la posición a la que estamos optando”, asegura. Y la mejor manera, según la experta, es “investigar sobre la empresa en todos los aspectos posibles (financiero, laboral, cultural, últimas noticias, etc.), que nos dará sensación de control y, con esa información, causaremos muy buena impresión”. Este es un elemento que también resalta Rosso: “El conocimiento de la organización es parte fundamental para no encontrarnos con sorpresas indeseadas”, ya no solo en la entrevista, sino “luego si entramos a formar parte” de la empresa.

Ahora bien, Riera sí hace una pequeña puntualización entre quienes están en paro y quienes buscan cambiar de empleo, y está relacionada con la posición que adoptamos. “Normalmente, cuando estás en paro te posicionas como alguien que necesita el trabajo, y eso a veces puede percibirse como una situación de debilidad, con todo lo que ello conlleva”, asegura. Por ello, e independientemente de nuestra condición laboral, “mi consejo sería estar seguros de nuestro valor como profesionales”, aconseja.

Y en cuanto a los errores que hay que evitar, Riera es clara: “Deberíamos evitar cualquier cosa que distraiga al entrevistador de nuestras capacidades profesionales”. Entre ellas, hay que tener bajo control los nervios, no mostrar inseguridad, no descuidar el lenguaje (es decir, no caer en el coloquialismo), ni la vestimenta y, claro está, evitar mostrar desinterés.

Establecer un Plan de Acción Personal (PAP)

Como decíamos al comienzo, la determinación es fundamental si queremos alcanzar nuestros objetivos, algo que también afirman desde Nexian, red nacional de agencias de Recursos Humanos (RRHH). Según defienden, para enfrentarnos a este cambio de empleo, es preciso formarse y prepararse, además de establecer un Plan de Acción Personal (PAP), donde la autodisciplina y la determinación juegan un papel crucial.

En la receta que ofrecen desde Nexian para alcanzar nuestro objetivo, destaca la necesidad de que el PAP contenga metas claras y precisas, a la par que objetivas y factibles. Y, además, con importantes dosis de positivismo, pues solo así los resultados de dicho plan serán positivos. En cuanto a los pasos para diseñar y ejecutar al detalle ese PAP, desde esta red de agencias de RRHH destacan 6:

Todas estas claves no nos garantizan el éxito (como ninguna otra), ya que tras el diseño del PAP tendremos que ejecutarlo. Pero es seguro que la determinación y la autodisciplina en el cumplimiento del plan nos acercarán al cambio laboral que deseamos. “Fácil no es, pero sí es posible”, concluyen desde Nexian.

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