¿Qué es el libre mercado y el regulado del sector energético?

Tres de cada cuatro hogares españoles desconocen la diferencia entre mercado libre y regulado del sector energético.

Puedes conocer en qué mercado estás si miras la factura

Puedes conocer en qué mercado estás si miras la factura // Elisenda Pons (El Periódico)

Tu Bolsillo

FACTURA DE LA LUZ

Marta Gracia

Marta Gracia

La factura de la luz es una de las que más quebradero de cabeza conlleva para los usuarios. Además, es una de las facturas que no podemos vivir sin ella. España es uno de los países de la Unión Europea con la luz más cara, según los datos de Eurostat. También hay que añadir que mucha gente no entiende la factura de la luz, ni tampoco saben qué es el libre mercado y el regulado del sector energético. 

Tal y como señala la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), tres de cada cuatro hogares españoles desconocen la diferencia entre mercado libre y regulado del sector energético. Además, más de seis de cada diez tampoco son capaces de responder qué tipo de suministro tienen contratado.

En concreto, el 77% ignoraron la existencia de dicha diferencia en su suministro eléctrico, y el 74% de los hogares con gas natural según los últimos datos del Panel de Hogares CNMC sobre electricidad y gas del primer semestre de 2019. Solo 2 de cada 10 hogares declararon conocer esta diferencia.

El recibo de la luz está formado por dos importes: un coste fijo por disponer de electricidad, que se paga por cada kilowatio de potencia contratada y, por otro lado, el coste de la electricidad consumida. Ambos varían en función de la tarifa que tenga contratada. A esto hay que añadirle otros conceptos (impuestos, alquiler del contador, otros servicios…). También hay que tener en cuenta, que en el mercado regulado todas las compañías estructuran de la misma manera las facturas; y en el libre, pueden hacerlas como quieran.

La diferencia entre el libre mercado y el regulado

La diferencia fundamental entre los dos tipos de mercado del sector energético está en el precio. Esta diferencia te importa porque lo que cambia es lo que vas a pagar por la electricidad que gastes. El consumidor es absolutamente libre de elegir en cuál de los dos quieres estar.

Actualmente la mitad de los hogares de España (unos 13 millones) están en el mercado libre, y la otra mitad en el regulado. Si tu suministro se realiza en baja tensión y con potencia contratada menor o igual a 10 kW puedes optar por cualquiera de los dos suministros (mercado regulado “PVPC” o mercado libre) . Es decir, la inmensa mayoría de los consumidores domésticos pueden ser suministrados mediante una modalidad regulada o a precio libre.

Tal y como explican desde la OCU, en el mercado regulado el precio varía cada hora y cada día según el precio que se alcance en la subasta del pool eléctrico, en el mercado libre son las empresas las que establecen estos precios. Si el consumidor quiere puede cambiarse de un mercado al otro. 

Otra de las diferencias entre el mercado regulado y el mercado libre es que el primero es el que ofrece el Bono Social, con el que los hogares más vulnerables pueden conseguir descuentos en el pago de sus facturas. Además, los clientes del mercado regulado deben tener una potencia contratada inferior a 10 kW, mientras que en el mercado libre no hay un límite de consumo.

Pero ¿cómo sé en qué mercado estoy? solo tienes que fijarte en el encabezado de tu factura de luz. Según el nombre de tu comercializadora, podrás saber si perteneces al mercado libre o al mercado regulado. A raíz de una resolución jurídicamente vinculante de la CNMC, las compañías de luz se vieron obligadas a cambiar el nombre e imagen de sus filiales que operan en el mercado regulado.  

Mercado regulado

La tarifa que se aplica en el mercado regulado es la denominada PVPC (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor), que funciona con unos precios para el kWh establecidos por el Gobierno que varían en función de la demanda de energía que exista en cada momento del día.

Estando los precios sujetos a los continuos vaivenes de la oferta y la demanda del mercado eléctrico, resulta prácticamente imposible saber cuánto pagarás por la electricidad de un día para otro, incluso de un momento del día a otro. Los actuales contadores inteligentes hacen los cálculos según los periodos del día en los que se consuma electricidad y los reflejan en la factura de la luz.

  • El precio es variable. 
  • El precio es "personalizado", en función de las horas en que cada usuario o cada hogar consume más electricidad.
  • La tarifa regulada PVPC es comercializada solo por las comercializadoras en el mercado regulado, o de referencia. El número de comercializadoras es limitado.
  • Solo venden la energía con la tarifa regulada, no permiten contratar otros servicios.
  • No tiene permanencia.
  • Para acceder al Bono social hay que tener contratada la tarifa PVPC.
  • Es compatible con la tarifa de discriminación horaria.
  • No pueden contratarla quienes tengan más de 10 kWh de potencia.

Mercado libre

Aquí están las tarifas de las casi 100 comercializadoras del mercado libre. El precio lo fija la empresa, que lo publicita y lo pone en el contrato, tal y como ocurre con otros servicios como las tarifas telefónicas. Igual que sabes cuánto vas a pagar por cada minuto de llamada, tienes la tranquilidad de saber cuánto te va a costar cada kWh que consumas. En el mercado libre el precio del kWh es el que pone en tu contrato.

Tal y como informa la OCU, hay muchas tarifas de energía en el mercado liberalizado. Además, ofrecen la posibilidad de combinar los suministros de gas y electricidad en una misma compañía. La organización matiza que hay de todo tipo de tarifas. “En general, como en la mayor parte de las tarifas del mercado liberalizado el precio es fijo, ofrecen más estabilidad y dan al usuario más seguridad en lo que se va a pagar”, explican desde la organización. 

En contrapartida, tener un tarifa del mercado liberalizado exige del consumidor una mayor atención a la tarifa que tenga contratada, así como a las revisiones de precio de la tarifa. Lo cierto es que “hay buenas oportunidades de ahorro, pero también se corre el riesgo de acabar pagando mucho más”. 

  • Hay libertad de tarifas: con precio fijo, con precio variable como el PVPC, con cuotas fijas, con horarios especiales...
  • Pueden aplicar descuentos (lo que no significa sin más que el resultado sea bueno).
  • Ofrecen servicios adicionales (de mantenimiento, seguros…).
  • Hay muchas comercializadoras.
  • Compatible con tarifa de discriminación horaria.
  • Posible permanencia durante el primer año.
  • Posible disponer de energía verde.

En este articulo: Producto financiero Consumo

Iniciar sesión 0 Comentarios
cargando