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Martes, 15 de octubre del 2019

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Esta plataforma te permite ganar un dinero extra alquilando tu piscina privada

¿Tienes un chalet o parcela con piscina? Swimmy es una web que te da la posibilidad de alquilársela a extraños durante unas horas o una jornada y ganar miles de euros.

Esta plataforma te permite ganar un dinero extra alquilando tu piscina privada

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Economía colaborativa

Alberto Payo

Alberto Payo

Las piscinas públicas y municipales son el refugio de los habitantes de muchas grandes ciudades que no tienen playa ni piscina en sus comunidades de vecinos y quieren refrescarse en verano. Sin embargo, suelen estar masificadas. Muchos desearían poder disponer de una piscina privada para disfrutarla en la intimidad con su familia o amigos, aunque solo fuera durante unas horas o un par de días. Ahora, hay una plataforma que lo hace posible. 

Swimmy es una startup de origen francés que acaba de ‘zambullirse’ en España y que funciona como una especie de ‘Airbnb de las piscinas’. A través de ella, puedes alquilar una piscina particular para lo que quieras: un evento familiar, una tarde con colegas, un cumpleaños o incluso hasta un evento de team building con tus compañeros de oficina. 

Además, si tú tienes la suerte de contar con un chalet o parcela que tenga piscina también puedes ofrecérsela a otros y sacarte un dinero extra durante la temporada estival. 

En principio, no existe ninguna condición especial para que alquiles tu piscina a través de este servicio. Como propietario o anfitrión eres totalmente libre de decidir los horarios, el precio y las fechas de alquiler disponibles. Simplemente deberás colgar algunas fotos, escribir una pequeña descripción, indicar su ubicación y especificar algunos elementos, como su capacidad de acogida, si es una piscina climatizada, si hay jardín, tumbonas, ducha, spa, mesa y sillas, barbacoa, pista de tenas, campo de fútbol o petanca.

También debes aclarar si los ‘huéspedes’ tendrán la posibilidad de usar el cuarto de baño, si se admiten niños y si tú u otros propietarios estaréis presentes mientras se usa la piscina. Tu ficha se irá completando con los comentarios y valoraciones de los usuarios que vayan acudiendo a ella. Porque en Swimmy la meritocracia es tan importante como en cualquier otra plataforma de economía colaborativa.

Hasta 6.000 euros de ingresos cada verano

Poner una piscina particular en alquiler puede ser una cuantiosa fuente de ingresos. Los precios que suelen fijar los usuarios del servicio van desde los 10 euros a los 25 por persona por unas cuantas horas o jornada completa. Si la piscina es grande y hay espacio para una decena de asistentes o más, la cifra puede ser bastante interesante. Dentro de la web, hay una sección para saber cuánto rédito podrás sacarle a tu espacio.

“Un anfitrión puede ganar más de 6.000 euros por temporada”, asegura para BYZness la cofundadora de la compañía, Raphaëlle de Monteynard. “No obstante, lo que se gana depende de la frecuencia con la que alquila su piscina y el coste que se establezca”, añade. 

Asimismo, se pueden incorporar otros servicios adicionales para darle más valor al alquiler o pedir una cantidad al margen. “Algunos propietarios ya ofrecen extras para el inquilino, como comidas, bebidas o camas elásticas”, revela la cofundadora de Swimmy.

¿Pero qué ocurre si se produce algún desperfecto o inconveniente? Sucede algo parecido a lo que pasa con una propiedad de Airbnb. En principio todos los alquileres quedarían asegurados automáticamente. De esa manera, los anfitriones están cubiertos en el caso de que haya algún accidente o daños materiales. 

Una idea que brotó 'en remojo'

El germen de Swimmy surgió, como no podía ser de otra manera, en pleno chapuzón. “La idea de Swimmy me vino mientras estaba en una piscina con una amiga. Muchas piscinas a nuestro alrededor estaban vacías. Mi amiga dijo que era demasiado malo que los vecinos no pudieran disfrutar de la piscina, así que la solución para ello podría ser hacer ‘pool sharing’”, cuenta la emprendedora. 

Tras probar su modelo en Francia, la startup comenzó a expandirse. Swimmy se sumergió en nuestro país hace menos de un mes. Hasta la fecha han incorporado medio centenar de piscinas particulares cerca de grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla. “El mercado español es muy interesante para nosotros, porque es el segundo mercado europeo más grande en términos de construcción de piscinas”, subraya de Monteynard. “Además, la estacionalidad es más débil en España, por lo que resulta muy interesante para Swimmy”. 

Por ahora Swimmy se financia por sí misma y en su capital no han entrado business angels o fondos que hayan invertido en el proyecto. En cuanto a su futuro, el objetivo es la expansión internacional. Parece que Swimmy quiere nadar en las piscinas de otros vecinos europeos.

En este articulo: Consumo Ahorro

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