elPeriódico economía

Jueves, 27 de junio del 2019

Economyz

Cómo vivir sin dinero: el uso de las monedas alternativas

Las monedas alternativas se basan en la confianza y tienen como objetivo potenciar los mercados locales. Zoquitos, ekhis, MOLAS, incluso canicas... Son muchas las monedas locales que permiten en algunas comunidades el intercambio de bienes o servicios

Potenciar los mercados locales es uno de los objetivos de las monedas alternativas.

Potenciar los mercados locales es uno de los objetivos de las monedas alternativas. // Pixabay

Tu Bolsillo

INTERCAMBIOS LOCALES

nora-benito-bn

Nora Benito

¿Pagar en ‘zoquitos’? ¿Y en MOLAS? ¿Incluso en ‘canicas’? Hace una semana hablábamos de una iniciativa puesta en marcha en el distrito de Hortaleza, en Madrid, a través de la cual los vecinos pueden pagar en MOLAS (Materia Orgánica LiberadA) en las tiendas del barrio gracias a la gestión de los residuos orgánicos y recibir a cambio ciertos descuentos. Es decir, obtener monedas sociales gracias a la basura.

Aunque no es una costumbre habitual en nuestro país, son muchas las iniciativas de este tipo que proliferaron en nuestro país, sobre todo a raíz de la crisis, y que surgieron como medio de intercambio de servicios -a través de bancos de tiempo- o productos -trueques- entre las comunidades vecinales o grupos reducidos de personas. No obstante, se trata de experiencias muy locales.

¿En qué se basan estas monedas alternativas? En la mayoría de los casos, su uso se afianza en la confianza entre personas, algunas de ellas no tienen equivalencia en euros -como la MOLA- o no existen físicamente, pero muchas sí cuentan con soporte en euros. Aunque no están aceptadas por los bancos convencionales, el valor que tienen lo marcan los propios usuarios. Entre sus objetivos se encuentran acercarse y potenciar los mercados locales, fomentar las redes vecinales y la participación social.

MONEDAS ALTERNATIVAS: INTERCAMBIOS BASADOS EN LA CONFIANZA

Ekhilur, una cooperativa de consumo sin ánimo de lucro, permite a los vecinos que hagan las compras en los comercios de la comunidad ofreciéndoles una serie de ventajas, al mismo tiempo que se aporta una pequeña cantidad a una asociación. ¿Y quiénes pueden hacer uso? Tal y como indican en su página web, aquellas personas que estén interesadas en “fortalecer la economía de cercanía desde una perspectiva ecologista, feminista, de justicia social y de respeto a la lengua y cultura propias”. En este caso, se trata de una Visa prepago que se puede recargar a través de una app o la web.

La moneda local zoquito se fundó en Jerez de la Frontera en 2007 gracias a miembros de una asociación de consumidores de productos ecológicos. Las canicas, por su parte, no se trata de una moneda física, sino el saldo en la cuenta de cada persona. Tal y como informan es su site, cada euro se puede intercambiar por una canica, pero no al revés.

Los pumas son otra moneda alternativa creada en Sevilla, utilizada "para intercambiar cualquier tipo de bien, servicio o cuidado acorde con los principios éticos de la moneda social". ¿A cuánto equivale un puma? A un euro. Para llevar a cabo los intercambios se necesita la aplicación clickoin y la plataforma CES (Community Exchange System), donde se pueden visualizar las ofertas y demandas.

Estos son solo algunos ejemplos de monedas alternativas, pero existen muchas más, como la moneda canaria Demos, el ebro de Zaragoza o el eusko en País Vasco.

En este articulo: Producto financiero

Iniciar sesión 0 Comentarios
cargando