Como gato panza arriba: así se defienden las startups de los sectores más afectados por el COVID-19

Representantes de negocios como el traveltech, el inmobiliario o la reserva de actividades de ocio cuentan cómo están haciendo frente a la crisis del coronavirus

Representantes de negocios como el traveltech, el inmobiliario o la reserva de actividades de ocio cuentan cómo están haciendo frente a la crisis del coronavirus.

Representantes de negocios como el traveltech, el inmobiliario o la reserva de actividades de ocio cuentan cómo están haciendo frente a la crisis del coronavirus. // Pixabay

Startups

EMPRENDEDORES

Alberto Payo

Alberto Payo

La crisis del coronavirus y el estado de alarma decretado en España desde mediados de marzo ha impactado especialmente en algunos sectores,  también a las startups que se dedican a ellos. Negocios como el turismo, el real estate o las actividades culturales y de ocio se han visto totalmente paralizados. ¿Cómo se están adaptando las compañías tecnológicas y digitales a esta nueva situación? ¿Qué medidas están tomando?

Este fue uno de los temas que se trató en una mesa redonda online organizada por Barcelona Tech City y en la que participaron Nacho Sala, CEO de la plataforma de reserva de hoteles, vuelos y espectáculos Atrápalo, Christian Rodríguez, CEO de la startup de reserva de habitaciones de hotel por horas ByHours e Ignasi Giralt, General Manager de España de la app para alquilar habitaciones y encontrar compañeros de piso Badi. 

En el caso de Atrápalo su responsable ha reconocido que, para hacer frente a todas las peticiones especiales de clientes, cancelaciones, devoluciones, etc derivadas de la cuarentena, se han visto obligados a doblar la plantilla de su servicio de atención al cliente, que ha pasado de 50 a 100 personas. “Estamos dando una visión optimista. Esto pasará. Animamos a los clientes que tengan viajes para verano a que esperen un poco”, señala Sala.

En cuanto a las distintas patas de su negocio, Atrápalo vislumbra que habrá una “recuperación gradual. Esperamos que en mayo-junio la situación más o menos esté normalizada. Pensamos que los productos de ocio urbano sin gran afluencia serán los primeros que se irán reservando más al principio. Y luego, seguramente y poco a poco, se empezará a viajar a destinos donde el coronavirus no exista. Hay un entorno de gran incertidumbre, pero los clientes se irán adaptando” proyecta el consejero delegado de la compañía. 

Desde ByHours cuentan que vender en 24 mercados distintos les ha ayudado a tener una perspectiva diferente. “Nuestro segundo mercado es Italia, donde estábamos en plena campaña de TV en febrero, pero la pararon porque empezaron a ver el impacto. El grupo audiovisual se dio cuenta de que iban a ser más de 15 días. Con menos hoteles tenemos menos capacidad de venta. Hay un doble impacto, en la oferta y la demanda. Mientras en España se ha dado un cierre total, en América Latina hay países que apenas le han dado importancia al coronavirus. Así que hemos ido midiendo por partes”, comenta Giralt. 

El CEO de ByHours explica que han tratado de darle la vuelta a la situación e incluso han intentado acelerar algunas cosas que tenían en marcha. En este sentido, han puesto su herramienta B2B a disposición de los hoteles con “el fin de que vendan más”. “Los que seamos ágiles y tengamos capacidad de innovación quizás no nos veamos tan penalizados. Debemos intentar entender que la mejor manera de consolidar nuestro modelo es que las empresas no digitales puedan apoyarse en nosotros, las digitales Que vayan con nosotros de la mano”, sugiere. Para Rodríguez es necesario “hacer un impás y enfocarnos en ver cómo nuestros productos pueden ser útiles”.

Badi fue una de las startups que hizo esto y ante la caída de alquileres de pisos lógica rápidamente anunció que ofrecían 400 habitaciones a profesionales sanitarios. “Cualquier crisis siempre supone una oportunidad. Al haber muchas habitaciones libres vimos la oportunidad de que las usara el sector que más estaba sufriendo. Se las proporcionamos a un precio muy por debajo del mercado para satisfacer tanto oferta como demanda y dar garantías durante estas semanas con el estado de alarma”, cuenta su CEO. 

Por otro lado, Badi asegura que esta situación ha hecho que su modelo de negocio en parte se refuerce. “Con nuestra app es posible reservar un piso sin necesidad de visitarlo. Así podemos dar garantías a aquellos usuarios que tengan necesidad de buscar piso para poder hacerlo de manera segura en estos tiempos”, destaca su responsable en España. 

Una cura de humildad

Al margen de las fórmulas concretas de pivotar o las ‘contramedidas’ que ha tomado cada una de estas startups, hay algunos aspectos que atañen a todas. Así, desde Atrápalo destacan que la cultura empresarial y los valores intangibles de cada organización pueden jugar un papel fundamental en este momento. “Es muy importante que esos valores se pongan en acción y surjan de forma mucho más evidente. Cosas como que los trabajadores están dispuestos a dar de sí e incluso arremangarse, aunque algo no sea de su área”. 

Por su parte, desde ByHours abogan por ‘pinchar la burbuja’. La empresa de reservas de hoteles por horas ha aconsejado que esa dinámica de inflar las rondas y valoraciones de las compañías emergentes “porque los inversores las necesitan hinchadas” se detenga. “Ahora como emprendedores deberíamos centrarnos en buscar valoraciones reales de las compañías, aceptar inversiones con condiciones óptimas y recurrir a una línea de apalancamiento bancario si se necesita. Si tienes que hacer una bajada de tu valoración hazlo, porque quizás sea el momento de buscar una ronda realista”, ha sentenciado Rodríguez.

Además, para ByHours la crisis del coronavirus tiene una clara consecuencia positiva para las compañías digitales: supone una gran cura de humildad. “La única buena noticia a nivel de negocio va a ser que por primera vez dejaremos de tener opinadores en temas de los que no saben. Es la primera vez que estamos sentados en casa impactados pensando en respetar a los que sean pioneros en esto… Si nos dejaran volver a todos atrás todos seríamos más prudentes. Tomaríamos medidas para impactar en el negocio directo para evitar una posible crisis. Esto nos demuestra que por mucho que vayamos de entendidos no hay nadie capaz de proyectar el impacto real de algo que no conoce”, reflexiona Rodríguez.  

En la misma línea opina Sala: “Nos ha hecho más vulnerables, más humildes, vamos a escuchar. Vamos a hablar con menos convicción de ‘porque lo digo yo’, y vamos a tener más en cuenta las peticiones de los usuarios porque existe esta sensibilidad”, concluye. 

Badi incide en la misma idea: “Esto no va de yo, va de nosotros. Este cambio debe ser global. Esperamos que haya un impacto positivo, una concienciación social casi de obligado cumplimiento a la hora de actuar como empresas”.

En este articulo: Nuevas Profesiones

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