Estas startups españolas te permiten saber de dónde viene lo que comes

Los emprendedores españoles se están volcando en aportar transparencia y confiabilidad a los distintos eslabones de la cadena de distribución alimentaria, gracias a las nuevas tecnologías

Estas startups españolas te permiten saber de dónde viene lo que comes

Jeremy Smith (Pixabay)

Startups

Trazabilidad de alimentos

Alberto Payo

Alberto Payo

¿Qué comemos realmente? ¿Qué sustancias o ingredientes llevan? ¿De dónde vienen los alimentos que compramos en el super? ¿Quién les ha puesto las manos encima? ¿Qué procesos han realizado hasta llegar a venderse? Todas esas preguntas han comenzado a estar mucho más presentes en la mente de los consumidores en los últimos años. 

El sector de la alimentación ha estado caracterizado durante demasiado tiempo por una especie de oscurantismo, pero los tiempos están cambiando y cada vez se valora más la transparencia. Y más después de las crisis que se han dado últimamente, como la de la listeriosis

Según un estudio realizado por Morning Consult para IBM, el 65% de los españoles asegura que desea comer alimentos producidos con métodos éticos y que respeten el medio ambiente en las comidas y cenas. 6 de cada 10 afirma además que la tecnología blockchain le ofrecería confianza a la hora de consultar los datos que requiere sobre un producto.

Aquí es donde están entrando en juego los emprendedores, que están desarrollando nuevas herramientas para dotar a la distribución alimentaria de más trazabilidad y así dar a los compradores la confianza que demandan. Efectivamente, la cadena de bloques es la tecnología que lo está haciendo posible. Estas son algunas iniciativas de sello español más interesantes: 

NutraSign

Oriunda de Huelva y acelerada en Sevilla, en la iniciativa Andalucía Open Future, esta startup usa la tecnología blockchain para certificar digitalmente la historia y viaje de los alimentos. Su plataforma permite conectar a todas las partes involucradas en la cadena de suministro para que puedan ver y rastrear sus ingredientes y productos en cada etapa. 

La empresa ofrece dos soluciones. Food Track crea un registro digital único e inmutable de cada producto con el objetivo de ofrecer mayor trazabilidad desde su origen hasta que se consume. En solo segundos se puede identificar un lote de producción y su recorrido. Por su parte, Food Journey está centrada en la certificación, ofreciendo certificaciones en origen y procesos. 

La startup ha sido fundada por Abraham Gómez, Enrique Alcázar y Rosa López. Los tres emprendedores crearon NutraSign hace un par de años, después de que salieran a la luz varios fraudes alimentarios y tras cuestionarse si los controles y certificaciones actuales eran suficientes. 

Trazable

Como su propio nombre indica, esta startup valenciana también apuesta por la trazabilidad de los alimentos. Mediante una aplicación móvil los consumidores pueden escanear los alimentos que hayan sido etiquetados y así conocer por dónde ha pasado el producto, desde su origen hasta el punto de venta, así como su valor nutricional. La app les indica si es bueno o malo para su salud. 

Las compañías que usan sus servicios para aportar mayor transparencia a los usuarios finales pagan una cuota mensual. 

Fundada en 2018 por Pablo Rodrigo y Lucas Salinas, Trazable ha obtenido hasta la fecha 80.000 euros de financiación, con el apoyo de Lanzadera y KMZERO. Los dos emprendedores se tiraron a la piscina y crearon la empresa cuando detectaron que la mayoría de lo consumidores no comprendían las etiquetas y el packaging de los productos. 

Mercatrace

Al igual que la startup anterior, Mercatrace ofrece a los consumidores finales información sobre los alimentos que compran, conociendo todos los detalles de cómo ha sido el viaje desde su procedencia hasta la bolsa del comprador. 

Esta empresa que busca convertirse un referente en “trazabilidad universal” nació en 2017, tras la unión de un grupo de expertos en áreas como la seguridad alimentaria, la innovación tecnológica y empresarial, y cuenta con sede en Madrid. En este momento el proyecto busca recaudar entre 60.000 y 90.000 euros en La Bolsa Social.

fruIoT

Proyecto surgido del CBI (Challenge Based Innovation), una iniciativa del CERN que pretende resolver desafíos sociales dentro de los objetivos sostenibles de las Naciones Unidas. 

Cuando las frutas y verduras se transportan pueden estropearse o deteriorarse, de tal forma que al llegar al consumidor final solo pueden durarle 2 o 3 días en su nevera. Este equipo basado en Barcelona quiere que su distribución se adecúe a sus distintas fases de maduración. 

Para ello cuentan con un dispositivo que durante el transporte es capaz de monitorizar aspectos de las frutas y verduras, como la temperatura, la humedad, los gases o el color y los envía a un ordenador. 

Con esa información, que sería recibida por los mayoristas, centros de distribución y supermercados, se hace una estimación de la fecha de expiración y se realiza una asignación inteligente de su destino. De esa forma, se reduciría notablemente la pérdida de comida. 

En este articulo: Consumo I+D Innovación

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