Cinco pasos para la reconstrucción de la economía en clave verde

El coronavirus nos ha dejado imágenes de ciudades vacías, reducción de las emisiones, de la movilidad, el cierre de fábricas, la pérdida de empleos, la reducción del PIB... ¿Será la clave verde la salida para reconstruir la economía?

¿Es posible un cambio de modelo hacia una economía verde?

¿Es posible un cambio de modelo hacia una economía verde? // Pixabay

Sostenibles

DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE

nora-benito-bn

Nora Benito

El cambio climático es una amenaza para el planeta y la pandemia de coronavirus ha servido como toque de atención una vez más.

Esta crisis ha supuesto un proceso de aceleración sin precedentes en algunos ámbitos como la digitalización de empresas, la implantación del teletrabajo o cambios en la movilidad urbana. Por muchos de estos motivos, ya se habla de la salida de esta crisis en clave verde. ¿Es realmente el quid sostenible el camino para la recuperación de la economía? Y lo que es más importante, ¿es posible un cambio de modelo hacia una economía verde?

“Una salida verde de la crisis tiene más sentido en el contexto actual y debería ser inevitable”, explica a BYZness el profesor titular de Economía Aplicada de la UNED, Enrique San Martín. El simple hecho de tener un Ministerio de Transición Ecológica lanza un mensaje: “Ofrece una visión del peso que en el Ejecutivo actual tienen estas cuestiones”, añade.

Lo cierto es que poco a poco se van dando pasos hacia una economía sostenible, descarbonizada y eficiente. ⁣Con el Acuerdo de París contra el cambio climático o la Agenda 2030 como telón de fondo, esta misma semana se aprobaba en el Consejo de Ministros la Estrategia Española de Economía Circular, cuyo objetivo es mejorar la eficiencia en el uso de recursos y disminuir la generación de residuos, al tiempo que se reduce la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2.

También se daba luz verde al anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, con limitaciones a los plásticos de un solo uso. Estas medidas sostenibles se suman a la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que prevé la descarbonización de España antes de 2050 mediante el impulso de las energías renovables y el coche eléctrico, en línea con el Pacto Verde Europeo.

“Normalmente, cuando ha habido crisis económicas se han aparcado cuestiones relacionadas con el medio ambiente y lo que hay que hacer ahora es incorporarlas. Hay que aprovechar la ocasión para condicionar las ayudas a las diferentes empresas a una mejora de la sostenibilidad en todos los sectores”, indica Enrique San Martín.

Según sus palabras, no se trata solo de una salida verde, sino también social. “Lo importante es condicionar las ayudas para que en todos los sectores se den pasos que antes no se daban porque implicaban un coste”. Como ejemplo, el profesor cita el caso de la sustitución de la energía fósil en renovable en las empresas industriales o la eliminación de la obsolescencia programada, la innovación para reducir las las emisiones de CO2 en el caso de las compañías aéreas o un impulso al coche eléctrico en el sector de la automoción, al tiempo que se piden compromisos en el ámbito social para mantener el empleo.

Para Marie Vandendriessche, senior researcher EsadeGeo Center for Global Economy and Geopolitics, es completamente necesario trazar un plan de reconstrucción de la economía en clave verde, pero hay que hacerlo rápido. “Las emisiones de gases de efecto invernadero van a bajar un 8% este año, y si lo contrastamos con lo que indica la ONU sobre la disminución de emisiones para conseguir el objetivo de no subir la temperatura más de 1,5º, nos indica que tenemos que disminuir las emisiones el 7,6% cada año. Con el shock tan grande como el de este año, con un parón impensable de la economía, hemos conseguido reducir las emisiones al ritmo necesario para hacer frente al cambio climático, pero es un año y con medidas que nunca habríamos queríamos tener que implementar. Esto nos da la magnitud del reto ante el que estamos”.

Y es que se trata de un problema de fondo. “En cuanto arranque la economía de nuevo, las emisiones volverán a subir”, añade Vandendriessche, “por eso es importante que las decisiones que se tomen ahora no solo piensen en el corto plazo”.

Tal y como recalcaba la catedrática de economía de la Universidad Carlos III de Madrid, Natalia Fabra, durante el webinar ‘El papel de la biodiversidad para una reconstrucción en clave verde’, organizado ayer por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, “estamos ante un oportunidad única de reactivar las economías al tiempo que luchamos contra el cambio climático”.

Según aclara Fabra, debemos aprender tres lecciones sobre la crisis del coronavirus: la primera tiene que ver con los beneficios de actuar frente a los costes de no hacerlo, ya que “nos aporta enormes beneficios porque son esas inversiones que hay que llevar a cabo para descarbonizar las economías las que van a permitir volver a la senda de crecimiento del PIB, crear empleo, el tejido industrial y activar el parón económico”.

La segunda lección es que para luchar contra el cambio climático “no hay que conformarse con el decrecimiento”, explica Fabra. “Las economías se han paralizado, pero eso no quiere decir que tengamos que parar las economías para obtener beneficios. Hay que reducir emisiones, pero de una forma compatible con la actividad económica”, subrayaba. En tercer lugar, hacía alusión al papel que debe jugar el Estado.

CINCO PASOS HACIA UNA ECONOMÍA VERDE

Aunque son muchos los factores que hay que tener en cuenta para adoptar una reconstrucción en clave verde, estos son algunos de los pasos fundamentales en este camino sostenible:

1. Movilidad sostenible. 2040 es el año marcado en el calendario para eliminar los vehículos que no sean cero emisiones del mercado, y diez años más tarde estará prohibida su circulación. En un contexto en el que el transporte supone el 25% de nuestras emisiones se alzan alternativas como los vehículos eléctricos o el transporte público. La incertidumbre marca este último factor, pues más de la mitad de los españoles (58%) afirma que evitará el transporte público siempre que sea posible en su vuelta al trabajo tras el confinamiento, según el ‘Estudio MARCO Hábitos de Consumo Post COVID-19’.

2. Energías limpias. El 35% del consumo de energía tendrá que ser de origen renovable para 2030 y en 2050, el 100% de la electricidad deberá provenir de energías limpias.

3. Reducción de residuos y reciclaje. El anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados establece límites a los plásticos de un solo uso, tales como vasos, pajitas o cubiertos. Además, de cara a 2025 se fija un porcentaje del 55% de reutilización y reciclado de los residuos municipales generados y en 2035, del 65%. 

4. Contexto europeo. La recuperación de la economía en clave verde entronca con los objetivos europeos en cuanto a la lucha contra el cambio climático se refiere, con el Green Deal como una de sus expresiones, cuyos objetivos marcan cero emisiones y la protección del hábitat natural. El mismo plan de recuperación para Europa ante la crisis del coronavirus, Next Generation EU, incluye una transición ecológica hacia una economía climáticamente neutra.

5. Transición justa, sin dejar a nadie atrás. “Se trata de aprovechar en todos los sectores las oportunidades que están surgiendo en beneficio del medio ambiente y para tratar de cerrar la brecha social que se creó en la anterior crisis”, subraya el profesor Enrique San Martín.

Por motivos sociales, económicos y políticos, para Marie Vandendriessche se debe poner el foco en los grupos que se pueden quedar atrás por los efectos tanto de la COVID-19 como de la transición hacia una economía más verde, que puede incluir la pérdida de empleos. De ahí que sea fundamental una transición justa al tiempo que se invierte en educación y formación.

“Estamos ante una oportunidad de oro y hay que intentar no malgastarla. Si solo ayudamos a los sectores tradicionales, creamos una barrera de entrada a las empresas más modernas que suelen ser más verdes. Si solo te dedicas a mantener el status quo contribuyes a retrasar desde el punto de vista de sostenibilidad porque estás evitando el cambio y hay que apoyar a estos sectores tradicionales, pero de forma condicional desde el punto de vista social y verde”, concluye el profesor Enrique San Martín.

Iniciar sesión 0 Comentarios
cargando