Patinete eléctrico: pros y contras de comprar o usar los de alquiler

¿Te mueves en patinete por tu ciudad o cuando vas de vacaciones? Entonces formas parte de una tribu que tiene cada vez más miembros.

Patinete eléctrico: pros y contras de comprar o usar los de alquiler

El Periodico

Sostenibles

a la espera de regulación

María Refojos

María Refojos

¿Te mueves en patinete por tu ciudad o cuando vas de vacaciones? Entonces formas parte de una tribu que tiene cada vez más miembros. El uso de estos vehículos se ha generalizado en las zonas urbanas y hasta Google Maps, ante la pregunta de ‘¿Cómo llegar?’, introduce ya alguna marca de patinete de alquiler en sus rutas propuestas. 

Pero no solo eso, sino que parece que se está haciendo un hueco como medio de transporte ‘oficial’ y sostenido en el tiempo: la demanda de patinetes ha crecido en más de un 1.021,8% en solo un año, desde enero de 2019 hasta enero de 2020, según indica un estudio reciente de idealo.es

“Estas cifras revelan que los ciudadanos españoles optan por adquirir su propio patinete eléctrico con el fin de disponer de él en el momento que lo necesiten”, destaca Laura Sales, responsable de Comunicación de idealo.es. Para Jonathan, usuario de patinete desde hace cuatro años, “para la movilidad es perfecto, sobre todo si lo usas en ciudad: te mueves súper rápido y económicamente te compensa mucho más”.

La comodidad, su bajo coste y la sostenibilidad son las principales razones por las que los usuarios escogen este tipo de transporte en su día a día. Aunque según el modo en que lo vayas a emplear, te convendrá comprar o alquilar.

¿Comprar un patinete?

- Desembolso inicial elevado... 

El precio medio ronda los 300 euros, de marcas como Xiaomi, Brigmton, StakeFlash y Cecotec, las más vendidas en España. Sin embargo, se están abaratando y no es difícil encontrar modelos, sencillos más baratos. “Muchos fabricantes han lanzado modelos desde poco más de 100 euros”, recuerda Laura Sales.

- … Pero mayor rentabilidad a medio plazo: 

Especialmente si lo usas a diario, como sustituto del coche o el transporte público. “Con un trayecto medio de 15 minutos, en menos de dos meses se habrá gastado más en el alquiler”, calcula la responsable de comunicación de idealo.es. 

- Almacenamiento y carga: 

Aunque son plegables y no ocupan demasiado, tendrás que encontrar un sitio en el que guardarlo, tanto en tu casa como en tu lugar de trabajo. Otra opción, si no temes un robo, es dejarlo descansar en la calle con candado o cepo, como si se tratase de una bicicleta. En cuanto a la carga, el usuario deberá encargarse de la tarea de alimentar la batería del patinete para que esté a punto siempre que lo necesite, si bien se trata de una tarea que ha reducido tanto su coste como su tiempo de duración a medida que se han puesto a la venta nuevos modelos. 

- Qué necesito: 

Siempre que estén dentro del límite de los 25 kilómetros hora marcado por la DGT, no es necesario seguro, ni placa de matrícula, ni permiso o licencia de conducción, ni tampoco casco. Aunque desde Fundación MAPFRE recuerdan que “evidentemente el seguro es una herramienta útil para protegernos frente a posibles daños, propios o a terceros”.  

¿Alquilar un patinete?

- Menor desembolso inicial: 

La OCU especifica que las empresas habituales, como pueden ser Lime, Ufo, Movo, Wind o Tier, ofrecen descarga y alta gratuita en su app. En general, el precio se tarifica por minuto y suele situarse entre 0,15 y 0,20 euros por minuto. Aunque según recuerda la asociación de consumidores, estos costes varían en función de la ciudad y la compañía. Además, hay que tener en cuenta que algunas tienen precios dinámicos, en función del día de la semana y de la zona por la que te vayas a mover. 

- … Pero menor rentabilidad a medio plazo:

Tomando como referencia el precio de 20 céntimos por minuto, para un recorrido de 15 minutos, nos saldría a 3 euros el trayecto. Para desplazamientos esporádicos es lo más adecuado. En cambio si estos 15 minutos son el traslado al trabajo, ida y vuelta cada día, al hacer el cálculo para cinco días a la semana y cuatro semanas al mes, el gasto asciende a 120 euros.

- Almacenamiento y carga:

Los patinetes brotan en las calles como los champiñones tras la temporada de lluvias: solo hay que pasear para encontrarse con uno, especialmente en zonas de más afluencia de turistas y paseantes. No obstante, para ir sobre seguro el usuario puede descargarse la app de la empresa que considere y utilizar la localización del GPS para encontrar un patinete disponible.

- Qué necesito: 

Simplemente llevar el teléfono móvil y una tarjeta de crédito o débito, para el registro y el pago del servicio. Además, suele haber una edad mínima de 18 años. En el caso del seguro, son los ayuntamientos los que establecen los requisitos de aseguramiento de empresas de patinetes eléctricos, según explica Jesús Monclúsdirector de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE.

Por ejemplo, la actual ordenanza de circulación de Madrid, aprobada en 2018, indica que “el titular de los vehículos deberá disponer de un seguro que cubra la responsabilidad civil por los daños y perjuicios que pudiera ocasionarse a la persona usuaria, a otras personas y bienes, así como al patrimonio municipal”.

A la espera de regulación

Además de estas especificaciones, es muy importante tener en cuenta el aspecto de restricciones y seguridad vial. En diciembre de 2019, la Dirección General de Tráfico (DGT) lanzó una comunicación para informar sobre el correcto uso de estos vehículos. 

La velocidad, la potencia o el equipamiento del patinete son algunas de las cuestiones técnicas que debes tener en cuenta antes de comprarte uno, para asegurarte de no infringir la normativa, aunque en España no existe un ordenamiento jurídico nacional, por lo que deberás guiarte por las ordenanzas municipales de la ciudad en la que estés.

Tal y como explica Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), lo que Tráfico ha facilitado es “una instrucción aclaratoria, pero no tiene rango normativo”. Es decir, para que se convierta en una normativa con validez y carácter nacional, dentro de la legislación, “tiene que aprobarlo el Consejo de Ministros con un Real Decreto”. 

“El principal problema es que no está definido que es un patinete”, subraya Mario Arnaldo, quien recuerda que se están comercializando como patinetes vehículos “que realmente son ciclomotores”. “La gente no lo sabe y está circulando con ellos”, apunta.

Qué es (y qué no es) un patinete

La información de la DGT define como patinete o VMP (vehículo de movilidad personal) aquel que tiene una o más ruedas, con una sola plaza y propulsado únicamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima comprendida entre los 6 y los 25 kilómetros por hora.

A esta descripción el reglamento europeo 168/2013 añade que deben tener menos de 1.000 watios de potencia, indica el presidente de la AEA. 

La idea es acotar las especificaciones de estos vehículos, de forma que los más potentes y veloces necesitan una autorización y reglamentación adicional para circular. Por el contrario, para circular con un patinete no son necesarios ni el carnet, ni un seguro, ni la matrícula, ni el casco. 

Para circular con un patinete no son necesarios ni el carnet, ni un seguro, ni la matrícula, ni el casco. 

Desde Fundación MAPFRE señalan que el tope de 25 km/h “es un límite adecuado para compatibilizar tiempos de desplazamiento y seguridad. Además, es la velocidad a la que también están limitadas las bicicletas eléctricas”. “En el mercado online se pueden comprar patinetes con velocidad muy superiores, pero las dudas sobre su seguridad en el tráfico actual son evidentes”, puntualiza Jesús Monclús.

Ojo con las sanciones

Y la DGT plantea límites también la forma en que los utilizamos. Por ejemplo, deja claro que no se debe circular por aceras y zonas peatonales, así como pilotar por la noche sin ningún tipo de alumbrado ni prendas o elementos reflectantes. También se considera negligente ir pendiente del teléfono móvil, llevar a alguien contigo, así como conducir utilizando cascos o bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Con respecto a las sanciones, están sujetas a lo que marque la ordenanza municipal. Así que en el supuesto de que un usuario reciba una multa apelando a la instrucción de la DGT, sin que el acto sancionable esté recogido en la ordenanza del ayuntamiento respectivo, “la sanción no es válida, porque no tiene rango normativo suficiente para regular”, señala Mario Arnaldo, presidente de la AEA. 

En el caso de que la sanción sí sea aplicable, debes tener en cuenta que si no tienes carnet de conducir, te caerá una multa, pero si tienes carnet te arriesgas no solo a tener que pagar, sino también a que te quiten puntos.

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