Empleo verde: cómo reconvertir a una persona para desempeñar un 'green job'

Empleo verde es aquel que ayuda a preservar el medio ambiente. En el camino de transición que vivimos se crearán muchos puestos de trabajo, pero muchos otros se destruirán. Analizamos cómo puede una persona reconvertirse para no perder el tren ecológico

Según cifras de la OIT, en los próximos años se crearán 24 millones de empleos verdes.

Según cifras de la OIT, en los próximos años se crearán 24 millones de empleos verdes. // Pixabay

Sostenibles

EMPLEO VERDE

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Nora Benito

La OIT define ‘empleo verde’ como aquel que “contribuye a preservar y restaurar el medio ambiente”. Según su descripción, los empleos verdes permiten “incrementar la eficiencia del consumo de energía y materias primas, limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, minimizar los residuos y la contaminación, proteger los ecosistemas y contribuir a la adaptación al cambio climático”. 

En los próximos años, se crearán 24 millones de empleos verdes en total, pero se destruirán seis millones (de la minería, automóviles, gas…), según cifras de la OIT. Es decir, el empleo neto quedará en 18 millones. Unos cambios que traerán cola y también oportunidades, "no solo de reorientación profesional o de primeros empleos, sino a nivel social como herramienta efectiva que contribuye a la mejora y cambio social”, esgrime el profesor de la UDIMA, José Lominchar. 

“Es una oportunidad de empleo, de futuro y una obligación desde las instituciones”, alega este experto, quien señala que el concepto de 'trabajo verde' o 'empleos verdes' en ocasiones se ve acotado innecesariamente. “Bajo estos términos nos estamos refiriendo a todos aquellos cuya actividad busca reducir el impacto humano en el medio ambiente. En ocasiones, esto se focaliza hacia energías renovables y es cierto que es una parte importante, pero no la única ni la mayoritaria. Podemos encontrar o crear empleos prácticamente en todos los sectores de la economía: desde el industrial al energético o turístico, alimentación, moda, construcción o incluso el sector jurídico o la educación”, explica Lominchar. 

Y es que según se extrae de la «Iniciativa de Empleo Verde: aprovechar el potencial de creación de empleo de la economía verde» de la Comisión Europea, el motor de la ‘ecologización de la economía’ es la tendencia hacia la escasez de recursos y el aumento de los precios de la energía y las materias primas. Es decir, no cabe lugar a dudas del camino que hay que seguir, pero ¿cómo hacerlo? 

El problema es que transición verde no necesariamente significa más trabajo ni mejor. En esta senda se crearán muchos empleos, pero también se perderán otros muchos. De ahí que sea necesaria una transición con marcado carácter social, sin dejar a la gente atrás.

En este sentido, durante la sesión "Transición Justa y Futuro del Trabajo" de la última COP25 celebrada en Madrid, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, declaraba la imposibilidad de elegir si vamos hacia una producción limpia, es decir, se trata de una obligación. “Lo tenemos que hacer”, argumentaba. Para ello, hacía alusión a la creación de trabajos verdes directamente relacionados con el cambio climático. “Solo hay una manera de que la transición sea justa: cuando se destruye empleo que se cubra con otro. En esto el elemento clave es la formación”, aducía.

EMPLEO VERDE: PASOS PARA LA RECONVERSIÓN 

El aumento de la mano de obra cualificada y el reciclaje de los trabajadores cuando así lo demanden las empresas como consecuencia de sus reestructuraciones son cambios por los que pasa el mundo laboral en el futuro (y ya presente). 

Para llevar a cabo esta reconversión profesional, José Lominchar hace alusión a los programas de formación con dos orientaciones: por un lado, “concienciar de la oportunidad y necesidad y, por otro, con la inmersión propia en los contenidos específicos que nos permiten acceder o cualificarnos en profesiones o trabajos verdes”. 

Para ello, “la formación será y es la columna vertebral” de los empleos verdes, asegura, aunque según este experto habrá que asentarla sobre tres pilares: campañas y acciones de concienciación, programas académicos de calidad conectados con el mercado real y formación transversal a todos los sectores. 

¿Se trata de una oportunidad? “Aquellos profesionales u organizaciones que antes comiencen esa transición se posicionan de manera efectiva con una ventaja competitiva y valor diferencial”, concluye Lominchar.

ENDESA, UN CASO PRÁCTICO

En el mismo marco de la COP25, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, dio a conocer sus nuevos proyectos de transición energética. En concreto, se trata del cese de sus centrales de carbón en Andorra (Teruel) y Compostilla (León). El proyecto Andorra pretende sustituir por 1.725 MW renovables los 1.100 MW térmicos de la planta de carbón de la provincia de Teruel, más 160 MW de almacenamiento.

En el caso de Andorra, según estimaciones de la compañía, se crearán 700 empleos anuales hasta 2026, que cuenta en la actualidad con 147 empleados. Durante los siguientes 25 años, se mantendrían unos 120 empleos en tareas de operación y mantenimiento del nuevo proyecto renovable

En lo que respecta a Compostilla, la compañía energética ha planteado la construcción de 390 MW renovables, que supondrá más de 1.000 empleos en la construcción y 30 en la de operación y mantenimiento. Se generarán nuevos empleos, pero también se destruirán. 

La búsqueda de oportunidades laborales para el personal afectado, los cursos de formación y la sostenibilidad del municipio son algunos de los objetivos del proyecto que aduce Endesa, pero ¿es realmente posible reconvertir a las personas hacia empleos verdes sin dejar a nadie atrás? 

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