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Viernes, 13 de diciembre del 2019

Economyz

Posos del café para abono o cosmética vegana para 'ayudar' a los clientes a ser más sostenibles

Desde las más grandes hasta las pequeñas, cada vez es más frecuente ver empresas que 'ayudan' a sus clientes a ser más sostenibles. Cambiar las bolsas de plástico por biocompostables o fabricar cepillos de dientes con bambú: estos son solo algunos ejemplos

El 50% de los productos de Lush no tienen envases.

El 50% de los productos de Lush no tienen envases. // Foto cedida por Lush

Sostenibles

INICIATIVAS SOSTENIBLES

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Nora Benito

La tendencia eco-friendly es real. Y la necesidad de ser sostenibles también. Pequeñas o grandes, no importa su tamaño, las empresas cada vez más abren sus puertas a la llamada de la sostenibilidad, ya sea económica, social o medioambiental. 

Son muchas las maneras para intentar ser una compañía sostenible y facilitárselo a la vez a los clientes. Lush es una de las marcas que busca este objetivo: aunque no les gusta definirse como empresa sostenible porque son “conscientes de que quedan muchas cosas por hacer”, tal y como declaran a BYZness, sus cosméticos hechos a mano, veganos y con principio cruelty free son la muestra de que las cosas se pueden realizar de otra manera. 

“Siempre intentamos que nuestras decisiones tengan el menor impacto posible en el medio ambiente y buscamos activamente alternativas para reducir el uso de envases”, comentan fuentes de Lush. 

Ya en 1987 su cofundadora Mo Constantine inventó uno de sus productos estrella, el champú sólido, con el fin de que los ingredientes fueran lo más sostenibles posible. “Inventamos una base de jabón libre de aceite de palma para no contribuir a la deforestación y la extinción del orangután y otras especies locales que estas plantaciones suponen para Sumatra. Sustituimos la mica natural por la sintética, ya que la extracción de este mineral está relacionada con prácticas que van en contra de los derechos humanos, incluyendo trabajo infantil”, aseguran desde Lush. 

Pero ¿cómo hacen que los clientes sean más sostenibles? La mitad de sus productos no tienen envases, con el consiguiente ahorro de plástico. “En los últimos 13 años solo las ventas de champús sólidos de Lush han supuesto el ahorro de 110 millones de botellas de plástico, lo que suponen 3 000 toneladas de plástico que no se han tenido que fabricar”, explican desde la compañía.

No obstante, cuando se requiere el uso de envases, utilizan botes negros hechos con polipropileno reciclado. Tan solo en el último año, “los clientes han devuelto siete toneladas de botes negros de plástico para reciclar”, asegura Suzy Hill, del equipo Earth Care de Lush. 

CONTRA EL DESPERDICIO ALIMENTARIO 

En aras de buscar la sostenibilidadStarbucks, miembro fundador de Sustainable Coffee Challenge, se ha comprometido con Conservation International para que el 99% del café provenga de fuentes éticas y ha donado 100 millones de árboles de café a agricultores, según cuentan fuentes de la compañía a BYZness.

Además, para reducir el desperdicio alimentario, Starbucks ha llegado a un acuerdo con la ONG Acción contra el Hambre para donarles lo que recauden al vender la comida que vaya a caducar al 50% de su precio una hora antes de cerrar la tienda. En lo referente al uso de envases, están intentando incentivar la utilización de los propios vasos de los clientes, ofreciendo 0,40 euros de descuento cuando lleves tu propio recipiente al establecimiento. Tal y como informan desde Starbucks, este año han ahorrado con esta medida más de 350 000 vasos en España. 

Como curiosidad, utilizan cubiertos de maíz compostables, al tiempo que ponen a disposición de los clientes los posos de café utilizados para que se reutilicen como abono. 

De cara al futuro, entre otras iniciativas, en los próximos meses eliminarán las pajitas de plástico y, junto con otras marcas, desarrollarán una nueva generación de vasos para llevar enmarcado en el proyecto Nextgen Cup.

ADIÓS A LAS BOLSAS DE PLÁSTICO, HOLA A LAS BIOCOMPOSTABLES 

En Lidl consideran que la sostenibilidad se afianza sobre cuatro pilares, además del medioambiental: desde el punto de vista de gestión de personas, de producto y de negocio. 

“La sostenibilidad es necesaria para satisfacer las demandas del consumidor actual, cada vez más concienciado y exigente con lo que se le ofrece”, recalcan desde Lidl. Entre otras medidas, han sustituido los envases de fruta y verdura por otros biocompostables, han aumentado los productos a granel y en Baleares comenzaron en agosto a vender bolsas de malla reutilizables. 

“Fuimos los primeros en eliminar las bolsas de plástico para la compra el año pasado y este año volvimos a ser pioneros en eliminar las bolsas de plástico de sección para fruta y verdura, ofreciendo gratuitamente bolsas de sección 100% biocompostables. Solo con estas medidas se ha reducido 1 200 toneladas de plástico anuales”, informan.

Como objetivo de responsabilidad medioambiental, la compañía alemana tiene como fin reducir un 20% el uso del plástico hasta 2025 y garantizar el reciclaje de todos los envases de marca propia, dentro de su estrategia global ‘REset Plastic’, que pretende reducir y reciclar el plástico, diseñar envases reciclables e invertir en soluciones innovadoras.

ALTERNATIVAS AL PLÁSTICO INNOVADORAS 

Pero no solo las grandes intentan ayudar para que sus clientes sean más sosteniblesBrushboo, una empresa que pretende ofrecer una alternativa ecológica de los utensilios de uso diario de plástico, como cepillos de dientes, pajitas, bastoncillos, hilo dental o botellas, busca “inspirar a la sociedad a realizar un cambio de hábito más ecológico en sus vidas”, tal y como afirma su fundador y CEO, Antonio Relaño. 

El año pasado llevaron a cabo la iniciativa “Uno menos en el mar”, a través de la que establecieron puntos de recogida donde, a cambio de los cepillos de dientes de plástico, se repartían en su lugar otros de bambú. Con esta campaña consiguieron 10 000 cepillos para reciclar. “No nos queremos quedar de brazos cruzados y debemos tomar acción con actos cotidianos tan simples como despertar todos los días y lavarnos los dientes”, asevera Antonio Relaño.

Son muchas las fórmulas para llegar a ser una empresa sostenible: solo hace falta voluntad y ganas de ponerse en marcha. 

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