elPeriódico economía

Jueves, 27 de junio del 2019

Economyz

"Aprender a trabajar trabajando": Moda re-, la iniciativa que convierte la ropa usada en segundas oportunidades

"Reciclamos ropa, insertamos personas", ese es el lema de Moda re-, un proyecto impulsado por Cáritas que habla de inserción laboral y de economía solidaria, convirtiendo el reciclado textil en oportunidades para crear empleo.

Planta de tratamiento integral de Formació i Treball. 

Planta de tratamiento integral de Formació i Treball.  // Moda re- (Cáritas)

Sostenibles

ECONOMÍA CIRCULAR

nora-benito-bn

Nora Benito

Reutilizarrecoger y reciclar”, estos son los pilares en los que se asienta Moda re-, una iniciativa empresarial que nació hace menos de un año y cuya razón de ser es la denominada economía circular. ¿Su objetivo? La creación de empleo social y sostenible a través del reciclado y venta de ropa usada. Cuenta ya en España con 80 puntos de venta y 3.800 de recogida y han generado cerca de 800 puestos de trabajo. Además, ya tienen acuerdos con grandes empresas como El Corte Inglés, Carrefour o Inditex. Por ejemplo, gestionan en sus plantas los contenedores para reciclar ropa que Zara ha colocado en sus tiendas.

Para hablar sobre este proyecto, recibe a BYZness el responsable de Moda re- que trabaja en el equipo de economía solidaria de Cáritas, Rubén Requena, quien lleva trabajando 20 años en proyectos de economía circular. Es una persona con conciencia social y así lo demuestran sus palabras: “Es importante que recapacitemos sobre la necesidad de cambiar nuestra forma de consumir y producir todos los bienes y servicios”.

“El concepto de economía circular cada vez está más de moda, está bien que empecemos a repensar cómo elaboramos los productos”, indica Rubén Requena. Sin embargo, “casi todo el mundo solo se fija en la parte ambiental de los procesos, pero para nosotros la economía circular tiene también que ver con las personas y no solo con la parte ambiental”, señala.

¿Y cómo se lleva a cabo todo este proceso de reutilización de la ropa? En Moda re- cuentan con tres plantas integrales de tratamiento (en Barcelona, Valencia y Bilbao), donde seleccionan las prendas de ropa para darle el mejor destino posible, que puede ser reutilización -se realiza por dos vías: venta en las tiendas, cuyas prendas pasan por un proceso previo de higienización, o reutilización internacional-; reciclado, es decir, la clasificación, y en tercer lugar, las prendas -que no sirven para estas dos anteriores opciones- que se usan para valorización energética. Una vez que les quitan los insertos, los botones y cremalleras, las prendas se mandan a las plantas, se incineran y se genera energía.

EL RECICLAJE DE LA ROPA USADA

En algunas plantas, la selección de vestidos se hace por voz: cada prenda que pasa queda registrada y las personas son quienes toman las decisiones de catalogación. Pero hay que saber clasificar bien la vestimenta. “La ropa usada cada vez llega con menor calidad. Por ejemplo, para conseguir la misma cantidad que hace seis años tenemos que seleccionar casi el doble de prendas”, confirma Requena.

Muchos atavíos se quedan en España, pero otra parte viaja al exterior, aunque el mercado internacional es muy complejo y está muy cuestionado: hay muchos países donde está prohibida la importación de ropa de segunda mano. “No trabajamos con ningún cliente que sepamos que está introduciendo ropa en un sitio donde no se puede”, subraya el responsable de Moda re-. En la actualidad, cuentan con dos proyectos fuera de España: en Rumanía y Chile. “Estamos en torno al 60 por ciento en reutilización entre España y el extranjero”, confirma.

LA VENTA DE PRENDAS DE SEGUNDA MANO EN LAS TIENDAS

La ropa usada se vende en los comercios de Moda re- para sostener el proyecto de forma económica. Ya cuentan con tiendas en muchas ciudades de España, por ejemplo, en Bilbao, Barcelona, Soria, León, Castellón, Jaén, Jerez, Zamora, Santander, Oviedo, Avilés, etcétera. También en la capital, donde tienen un proyecto para abrir un establecimiento próximamente.

Pero estas tiendas no se dirigen sólo a su público habitual. En la actualidad, a las personas en situación vulnerable se les ofrece un vale por una determinada cantidad de dinero, y con este acuden a las tiendas de Moda re- y compran como los demás. “Eligen, comparan y el entorno es mucho más digno”, afirma Requena.

LA ROPA, UN RECURSO PARA GENERAR EMPLEO

"La ropa es un recurso para generar empleo”, manifiesta Rubén Requena, quien nos describe el proceso que llevan a cabo en Moda re- en relación a la creación de empleo. Este proyecto genera trabajo para personas que se encuentran en situación de exclusión social; en las empresas de inserción al menos el 50 por ciento de los empleados se encuentran en estas circunstancias. “Estas personas tienen un contrato de máximo tres años y en ese tiempo trabajan conjuntamente un itinerario con objetivos y formación”, indica. Se trata de “aprender a trabajar trabajando”, aclara Requena. En total, desde Moda re- gestionan 100 millones de prendas al año, han tratado ya 30.000 toneladas de ropa y hasta el momento ha creado cerca de 800 puestos de trabajo, 600 de ellos de inserción laboral.  

“No estaríamos haciendo nada de lo que hacemos con la ropa si no fuera por el acompañamiento a esos procesos de estas personas”, sostiene Requena. “En las empresas de inserción lo importante no es el capital, sino las personas. Les damos las herramientas para tener un empleo, lo que les ofrece una estabilidad. Empiezan a participar de otra manera social”.

Los puestos de trabajo que se generan son, sobre todo, aquellos relacionados con la logística -recogida de los contenedores, organización del almacén, preparación de la ropa para enviar a las plantas, etcétera-, dependientes para las tiendas y aquellos relacionados con los procesos formativos que acompañan a estas personas en esta experiencia laboral.

“Estas empresas no nacen con el ánimo de perder dinero, sino que se trata de generar empleos y sostenerlos”, mantiene el portavoz de Moda re-. Al final, se trata de poner en el centro a las personas. Aunque para elaborar un pantalón vaquero se utilicen en torno a 10.000 litros de agua, no se trata solo de mirar la parte medioambiental, sino también la social: buscando una sociedad sostenible e inclusiva. “No podemos entender que las personas no estén en el centro de cualquier decisión”, concluye.

Iniciar sesión 0 Comentarios
cargando