Patricia Suárez (ASUFIN)

ASUFIN

Jóvenes y deudas de juego: no nos lo podemos permitir

Es un hecho que la salud de nuestras finanzas impacta en la propia salud física y mental. Numerosos estudios, como los de la Fundación Finsalud, de la que he sido patrona, se han hecho eco de esta evidencia. La preocupación que genera una situación de estrés financiero puede ser considerada a la inversa: la expectativa de una ganancia económica nos libera momentáneamente de las tensiones que genera nuestro día a día. Esta vía de escape, entre otras, es la que lleva a un segmento amplio de la población a acudir al juego. Juego y finanzas, juego y deuda, por tanto, están íntimamente ligados. Y cuando desde una asociación como ASUFIN, consagrada a los derechos del usuario financiero, observamos que desde Reino Unido se adoptan medidas contundentes como la de prohibir el uso de tarjetas de crédito para apuestas de juego, no podemos más que celebrarlo.

Por los datos oficiales más recientes de la Dirección General del Juego, hasta el 70% de quienes apuestan online en nuestro país emplean la tarjeta, débito o crédito, para pagar las operaciones. Al mismo tiempo, el juego se concentra en un perfil cada vez más joven: el segmento mayoritario se sitúa de los 26 a los 35 años, con el 34%, pero le siguen los más jóvenes de 18 a 25 años, con el 26%. En un mundo digitalizado en el que incluso los menores participan en juegos en línea y pagan para obtener herramientas o puntos que les permitan subir de nivel, no deberíamos sorprendernos. Las cifras son, sin duda, preocupantes: según la Federación de Jugadores de Azar Rehabilitados, la adicción al juego ya alcanza a más de 400.000 personas. 

Establecer normas de juego más contundentes en este sector, como la emprendida en Reino Unido, nos parece prioritario, como el propio ministro de Consumo, Alberto Garzón, se encargó de enfatizar al momento de estrenar su cargo. Una mesa de diálogo entre el Gobierno, el Regulador, la industria y los consumidores es más necesaria ahora que nunca, podemos ponernos de acuerdo, los británicos lo han demostrado.

El juego y el endeudamiento con tarjetas o créditos va muchas veces de la mano

El juego y endeudamiento, con tarjeta de crédito o con préstamos rápidos, es un combinación explosiva que lamentablemente se acompaña con frecuencia. Y si los jugadores afectados por adicción son cada vez más jóvenes y no se pone coto a su financiación, estaremos permitiendo el sobreendeudamiento de una generación, lo que afectará a su salud financiera, pero también a la física y mental. No podemos permitir que las nuevas generaciones hipotequen su futuro a cambio de una gratificación momentánea que puede convertirse, no lo olvidemos, en una patología. Y sin ánimo de criminalizar a un sector, porque las buenas prácticas existen y deben existir, no podemos permitírnoslo. 

*Patricia Suárez Ramírez es presidenta de ASUFIN

En este articulo: Educación financiera Consumo

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