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Jueves, 18 de abril del 2019

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"El ahorro es nuestra carta de libertad"

"El ahorro es una virtud, pero el que tiene un fin". Hablamos sobre equilibrio entre tiempo y dinero, y las formas de generarlo, conservarlo y multiplicarlo con Cristina Benito, economista que acaba de publicar el libro 'Money Mindfulness'

"El ahorro es nuestra carta de libertad"

Foto cedida por Cristina Benito

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ENTREVISTA CON CRISTINA BENITO

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Nora Benito

Cristina Benito es economista, ejerció su primer trabajo en banca de inversión para una sociedad de valores muy conocida y en la actualidad vive en Lisboa. Acaba de publicar su libro Money Mindfulness, en el que nos lleva a reflexionar sobre el equilibrio entre tiempo y dinero.

“Todo empezó porque soy la pequeña de ocho hermanos”, cuenta a BYZness. El libro está dedicado a su madre y su abuela porque eran “expertas en estirar cada euro y vivir valorando lo que tenían, enseñándonos a disfrutar de cada cosa que se salía de lo ordinario como un regalo”, declara.  

¿En qué consiste el método Money Mindfulness?

Sirve para mejorar nuestra relación con el dinero partiendo de la base de que no da la felicidad, pero que una mala relación con este es un seguro de infelicidad. Este método propone prestar atención al dinero, al igual que el meditador presta atención al aire que entra y sale por sus fosas nasales, nosotros vamos a hacer lo mismo con cada entrada y salida de dinero. De esta forma, poniendo conciencia y atención en el dinero, vamos a entender su funcionamiento y este va a dejar de ser un problema. No es un método ni basado en la cantidad (no importa cuáles sean tus ingresos o tus ahorros) ni tampoco es necesario tener grandes conocimientos económicos.

¿Cuáles son las nueve leyes sobre las que se sustenta este método?

Hay tres leyes relacionadas con la generación del dinero, tres relacionadas con la conservación y tres con la multiplicación. La primera ley de la generación del dinero dice que no se gana trabajando más horas, sino liberando tiempo para generar nuevas oportunidades. Quien gestione mal su tiempo va a gestionar mal su dinero, por lo que las fugas de tiempo se acabarán convirtiendo en fugas de dinero. A veces es mejor parar y analizar nuestra situación con calma y tomar decisiones que nos lleven a esta libertad financiera. En definitiva, se trata de tomar las riendas de nuestra vida. La segunda ley es la conservación: no es solo importante cuánto ganamos, sino cuánto conseguimos retener. Y la tercera, la parte de la multiplicación: el dinero no debe ser un fin en sí mismo, sino un medio para conseguir nuestros objetivos vitales. El primer paso para lograr una inversión con éxito es definir nuestros objetivos, es decir, para qué estamos ahorrando e invirtiendo.

¿El dinero puede llevarnos a tener bienestar mental?

Hay muchos estudios en torno a la felicidad, pero la mayoría de ellos coinciden en que esta se basa en actitudes y momentos: cosas pequeñas como la gratitud, el optimismo, los instantes que pasamos con nuestra familia, con amigos, la calidad de nuestras relaciones… pero para todo eso hace falta tiempo y tranquilidad mental, y esto solo se consigue con unas finanzas saneadas.

¿Y qué es lo que nos lleva a hacer compras irreflexivas?

Hay cinco perfiles de personas que guardan una mala relación con el dinero y el rey es el “pirómano”, esa persona que quema dinero y quiere gastarlo cuanto antes. Compra cosas innecesarias de forma irreflexiva o incluso compulsiva y le acaba faltando dinero para lo necesario. Normalmente, detrás de esto hay una persona que no está satisfecha con su trabajo o con su vida y que busca una compensación rápida. En muy poco tiempo hemos pasado a una sociedad con una visión muy materialista de la sociedad, es lo que los psicólogos llaman el “síndrome de Papá Noel”. Creemos que tenemos que tener de todo para ser felices y cuando conseguimos esas cosas y vemos que la felicidad no llega, el desengaño y la frustración es mayor.

Además del pirómano, hablas de otros perfiles de comportamiento según su relación con el dinero. ¿Cuáles son?

La “hormiguita” es aquella persona que acumula, pero con el simple fin de acumular y no sabe disfrutar del dinero, por lo que es como si no lo tuviera. El ahorro es una virtud y es muy importante, es nuestra carta de libertad, pero con un fin. La “hormiga” incluso pasa privaciones y lo que suele haber detrás de este comportamiento es miedo a no ser capaz de generar ingresos y una falta de confianza en el futuro.

Por otra parte, el “desprendido” regala su tiempo y dinero, lo que le acaba provocando problemas financieros. Aquí suele haber personas que han carecido de cariño y buscan comprarlo en ocasiones.

Otro de los perfiles es el “neurótico de pobreza”, una persona que considera que el dinero es algo sucio, por lo que prefiere vivir pobre y limpio. No solo es una actitud antisistema o de ciertos artistas, sino que es de muchas personas que creen que no se merecen más de lo que tienen, por lo que el dinero acaba en personas que tienen menos talento.

Por último, encontramos la “nube del no saber”, aquellos que prefieren no conocer nada y no se preocupan por lo que está pasando con el dinero.

¿Nuestra relación con el dinero también determina lo que denominas los “gastos termita”?

Se trata de pequeños gastos que dan mordiscos a nuestros bolsillos, pero que están muy ligados a nuestros hábitos diarios. Por ejemplo, los cafés que nos tomamos fuera de casa. No solo gastamos un dinero que a final de mes puede ser un pico importante que podría haber dedicado a otras cosas, sino que tampoco estoy disfrutando de esos momentos. No nos paramos a pensar ni a prestar atención, y es aplicable en cualquier actividad que hagamos a lo largo del día. Se puede traducir en gasto, pero también en ingreso.

Entonces… ¿nuestros gastos reflejan nuestras prioridades en la vida?

Sí. Es cierto que nuestro extracto bancario dice muchas cosas de nosotros: a qué dedicamos nuestro tiempo, cuáles son nuestras preferencias de consumo, cuál es nuestra conciencia sobre el valor del dinero, pero a veces no dice cuáles son nuestras prioridades en la vida y esto es una causa de infelicidad. Dice muchas cosas de nosotros y del modo en el que vivimos.

En definitiva, ¿qué tiene más valor, el tiempo o el dinero?

Son dos caras de la misma moneda. El tiempo es la única inversión que verdaderamente no podemos recuperar. No nos podemos olvidar de que el dinero no puede comprar momentos, por ejemplo, que es donde hay que poner el foco. Lo importante es encontrar un balance adecuado. Si trabajamos más por tener más dinero, pero descuidamos todas esas cosas, en el fondo no nos va a compensar.

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