Cómo evitar que te timen con un curso de bolsa

¿Quieres aprender a operar en los mercados financieros? Hay una serie de aspectos que debes tener en cuenta antes de apuntarte a un curso que te ayudarán a evitar sorpresas desagradables a la hora de invertir tus ahorros.

Cómo evitar que te timen con un curso de bolsa

Chris Liverani (Unsplash)

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María Refojos

María Refojos

En el actual contexto de tipos bajos, no es extraño que una persona con algunos ahorros sienta interés por adentrarse en el mundo bursátil, en busca de rentabilidades más elevadas que las que ofrecen vehículos más conservadores, como pueden ser los depósitos o la renta fija. El proceso de aprendizaje se ha simplificado gracias a Internet, que permite acceder a un volumen ingente de información gratuita, así como a cursos online que podemos realizar cómodamente desde casa. 

Esto se complementa con todas las herramientas que la Red pone a disposición de los usuarios: índices a tiempo real, comentarios de expertos y analistas, documentación, bibliografía… En conjunto, conforman los cimientos sobre los que construir una decisión de inversión “realizada de forma responsable” y empleando toda la información necesaria, tal y como aconseja la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

Los mercados financieros no son una ciencia exacta y cualquier inversión conlleva siempre un riesgo. Tampoco existe una receta milagrosa con la que convertirse en trader profesional rápidamente o hacerse rico de forma fácil, por lo deberemos desconfiar cuando nos encontremos ante un gurú, curso o taller que prometa esto.

En qué debemos fijarnos

“El conocimiento sobre los mercados de capitales no se adquiere en un curso breve”, señala José María Alcañiz, abogado en Wealth Secur Lawyers y profesor en el Centro de Estudios Financieros (CEF). De acuerdo con este especialista en derecho bancario y productos financieros, “es necesario tener una base sobre el funcionamiento del sistema financiero, reguladores, supervisores, tipología de entidades e intervinientes, entre otros. Además se deben conocer conceptos básicos de mercado como rentabilidad, volatilidad, curva de tipos, etc”.

En resumen, antes de decantarnos por un curso con el que pasar de ahorradores a inversores, hay ciertos aspectos a tener en cuenta. Para empezar, cualquier formación fiable ahondará en la explicación concreta de cada uno de los productos financieros. Será una formación incompleta si se limita a explicaciones generalistas y más superficiales, como por ejemplo comparar renta fija frente a renta variable. 

Es fundamental leerse bien el programa de forma previa. Pero, ¿qué información imprescindible debe ofrecer el curso en sus contenidos y metodología? Según apunta José María Alcañiz, la estructura básica recogerá estos puntos:  

• Conocimiento general del sistema financiero.

• Funcionamiento de los mercados de capitales, instrumentos y productos.

• Gestión de inversiones (particulares, institucionales o de grandes patrimonios).

• Análisis financiero y bursátil (análisis técnico, análisis fundamental).

• Valoración del riesgo.

• Generación de valor bajo los criterios de eficiencia y rentabilidad.

• Técnicas de valoración, estudio y análisis del riesgo desde la perspectiva de las operaciones financieras.

Casos prácticos 

Además, es de esperar que el centro de formación proporcione al alumno información y material de estudio adicional, así como “casos prácticos abundantes y actuales”, ya que un buen temario estará en constante evolución para ir de la mano del dinamismo de los mercados de capitales.

Por su parte, el que quiera profundizar y complementar los estudios puede probar las múltiples webs que permiten al cliente diseñar una cartera modelo simulada y ver su evolución, como mecanismo de aprendizaje sin riesgo. De esta forma podrá ir poniendo a prueba sus conocimientos y habilidades gestionando sus propias inversiones desde la propia web u otros canales. “Es importante tener inquietud y visitar los múltiples portales de información financiera, sectorial, técnica, etc  a nivel mundial, es recomendable conocimientos de idioma ingles para un mejor aprovechamiento de la información existente”, añade el experto José María Alcañiz.

La calidad de la formación y cultura bursátil que cultivemos será importante tanto si el objetivo de la formación es llegar a profesionalizarse como si es para invertir por uno mismo. Solamente las entidades autorizadas e inscritas en los registros públicos de la CNMV pueden ofrecer servicios de inversión. Así que a la hora de contratar un producto financiero, se puede optar por elegir directamente dicho producto, siendo la entidad financiera o intermediario un ejecutor de la orden de compra, o por ser asesorados por la entidad o intermediario. 

En cualquiera de los dos casos la CNMV recomienda “vigilar la evolución de la inversión”, por lo que tener conocimientos sólidos contribuirá a comprender tanto los productos contratados como los riesgos asociados, y ayudará a no llevarse sorpresas desagradables.

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