La psicología online se dispara con la crisis: qué tener en cuenta antes de pedir ayuda en tiempo real

Surgen nuevas formas de acceder a la atención sanitaria y uno de los servicios más demandados en telemedicina es el de la atención psicológica, no solo por personas que ya recibían terapia, sino por ciudadanos afectados por la situación.

El 67% de los españoles se han sentido tristes, deprimidos o desesperados durante el confinamiento.

El 67% de los españoles se han sentido tristes, deprimidos o desesperados durante el confinamiento. // Pixabay

Innovadores

auge de apps y webs

María Refojos

María Refojos

Durante estas últimas semanas hemos tenido que aprender a realizar muchas más tareas desde nuestro hogar y, más concretamente, desde nuestro ordenador. Empezando por el trabajo (para los que han podido teletrabajar) pasando por hacer la compra, operar con el banco o ir al colegio. Y también han surgido nuevas formas de cuidar de la propia salud o de acceder a la atención sanitaria. 

En un momento en el que acudir al centro de salud era desaconsejable y las clínicas privadas estaban cerradas se ha experimentado un auge de la telemedicina, que ha llegado a multiplicarse por quince, según los datos de Cigna Wellbeing App. 

Entre los servicios solicitados, uno de los que se ha demandado es el de la atención psicológica, no solo por personas que ya recibían terapia, sino por ciudadanos afectados anímica y ecomocionalmente por la situación. Solo en España, el 67% de la población entre 18 y 75 años se ha sentido en algún momento triste, deprimida o desesperada por el futuro durante el confinamiento, de acuerdo con un estudio reciente

Y se están presentando efectos secundarios como estrés post-traumático, ‘síndrome de la cabaña’ (miedo a salir de casa), ansiedad o duelo por la pérdida de seres queridos de los que no hemos podido despedirnos. 

Nuevos tiempos, nuevas plataformas

“Somos personas diferentes a las que éramos antes de sufrir el impacto del virus en nuestras vidas. Y, por tanto, ahora tendremos que adaptarnos a estos cambios, asumirlos como parte del día a día, y continuar avanzando mientras aprendemos a gestionar la incertidumbre”, indica la doctora María Sánchez, e-Health Medical Manager en Cigna España.

Las nuevas tecnologías permiten llevar a cabo acciones que hace año resultaban impensables, como recibir terapia psicológica a través de videollamadas o reforzar un tratamiento empleando una app móvil. TherapyChat, primera aplicación y web de psicología en adherirse al código de telepsicología del Colegio Oficial de Psicólogos, en 2018, ha notado el incremento. 

“En abril nuestro número de nuevos usuarios ha crecido el 180%, casi tres veces más si lo comparamos con el mes anterior, mientras que las consultas de usuarios que ya utilizaban la app se han duplicado”, afirma Alessandro De Sario, cofundador y director general de TherapyChat.

La misión de esta app es proporcionar una forma “asequible, segura y confidencial” de poner en contacto al usuario con un psicólogo sin tener que desplazarse. La misma premisa de la que parten otras de las aplicaciones más populares en la Play Store y en la App Store, como son iFeel, Psonrie Onmidoctor y que ofrecen servicios de chat, llamada de voz y videoconferencia para conectar con los psicólogos colegiados con los que trabajan. 

En el caso de iFeel, las consultas aumentaron el 63,42% por la crisis de la COVID-19, siendo las terapias para paliar la ansiedad, gestionar el duelo y las consultas de pareja lo más solicitado. Y según indican en Psonríe, de febrero a mayo la demanda de psicólogos se ha multiplicado por cuatro en su plataforma.

A tener en cuenta

Una vez que se ha encontrado al profesional al que plantear el problema, herramientas habituales como Zoom o Skype se emplean para mantener la sesión. Aunque organizaciones como el Colegio de Psicólogos de Madrid han hecho esfuerzos para buscar y contratar una plataforma que garantice las condiciones óptimas en las intervenciones online y la ofrecen, de forma gratuita, a los colegiados y colegiadas. 

“Hay una tendencia creciente y cada vez más se está utilizando más esta metodología online, pero hay que tener en cuenta que debe ser siempre siempre con la máxima seguridad”, explica Vicente Prieto, especialista en psicología clínica y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. Esta seguridad a la que hace referencia vincula fundamentalmente con tres aspectos: 

- Privacidad: “Hay plataformas que no aseguran que las conversaciones y los datos que se transmiten entre paciente y profesional estén seguros y no se vayan a recopilar y ceder a terceros”, señala Vicente Prieto. Y se refiere tanto a las plataformas de videoconferencia que utilicemos como a las apps que nos podamos descargar, cuyas políticas de privacidad no siempre son claras. 

- Confidencialidad: esencial porque se trata de una información muy sensible, cuyo tratamiento está gestionado por la Ley de Protección de Datos (LOPD). “La plataforma que usemos debería garantizar que estamos bajo el paraguas de la LOPD”, detalla este experto. 

Los pacientes también deben considerar este aspecto en lo que tiene que ver con la intimidad de sus hogares, ya que “si estás hablando con el terapeuta, alguien puede estar escuchando al otro lado de la puerta”, aclara Prieto.

- Condiciones técnicas mínimas: tener una buena conexión o un dispositivo que permitan mantener una conversación sin que haya cortes o fallos de audio y vídeo. 

También los profesionales

Un trasvase del mundo presencial al digital que no viene solo del lado del paciente, sino que también está siendo adoptado por los psicólogos, que están apostando por vías alternativas tras haber tenido que cerrar sus despachos o consultas durante el confinamiento.

“Muchísimos colegiados, sobre todo a raíz del coronavirus, la están utilizando”, afirma Vicente Prieto, quien puntualiza que la metodología online para evaluar e intervenir pacientes no es nueva y “se usa desde hace unos 15 años”. 

La misma transición observan proyectos como el de TherapyChat, donde reciben “todos los días cientos de peticiones de psicólogos", o Psonríe, donde se han triplicado las solicitudes de profesionales que "quieren ofrecer servicio online", explica Jordi Boix, CEO de la plataforma. 

Un traje a medida

Además de plataformas a través de las que contactar con un psicólogo o psicóloga, existen innumerables aplicaciones y webs para afrontar trastornos como la ansiedad, la depresión, las fobias o las adicciones. Ante tantas opciones disponibles, el Colegio de Psicólogos de Madrid plantea otro aspecto fundamental: la directriz médica.

“Muchas son útiles, pero lo ideal es que exista una recomendación de un profesional y que sirvan como parte del seguimiento”, destaca Vicente Prieto, quien asegura que es así cuando se obtienen mejores resultados. Y recomienda prudencia, en especial ante los consejos de aquellas que “son totalmente generalistas”, porque las psicopatologías varían y los tratamientos también. “No te hacen un traje a medida y de ahí viene el gran problema”, afirma.

Es por eso que considera este tipo de apps como una herramienta válida, siempre y cuando estén avaladas por los profesionales y se usen como tarea, apoyo o refuerzo de una terapia y tengan seguimiento. También Manuel Armayones, investigador y director de desarrollo del eHealth Center de la UOC, aconseja “fiarse solo de las desarrolladas por fuentes oficiales (hospitales, administraciones autonómicas, etc.), ya que son las que ofrecen todas las garantías deontológicas, éticas y de privacidad de datos”.

Y, ante la duda de si una app carece de evidencia científica, es conveniente recabar información antes de comenzar a usarla o, incluso, solicitar una recomendación a los respectivos Colegios Oficiales de Psicólogos o al Consejo General de Psicología de España.

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