Desescalapp: la aplicación que te ayuda a saber qué hacer en cada fase de la desescalada

Esta plataforma, con solo introducir tu código postal, te ofrece toda la información sobre la fase de desescalada en la que se encuentra tu municipio

Desescalapp: la aplicación que te ayuda a saber qué hacer en cada fase de la desescalada

Imagen de archivo (Desescalapp)

Innovadores

TECNOLOGÍA CONTRA EL CORONAVIRUS

Fran Leal

Fran Leal

El proceso de desescalada está suscitando muchas dudas entre la ciudadanía. Cada Comunidad Autónoma sigue un ritmo diferente y cada paso a una nueva fase viene acompañado de novedades que no siempre son de fácil asimilación. Así, la tecnología también puede echarnos una mano en este sentido.

Un ejemplo de ello es Desescalapp, una plataforma interactiva con información ciudadana sobre la desescalada y sobre qué se puede hacer en cada una de sus fases. El acceso a la información, traducida digamos del propio BOE a un lenguaje más sencillo, es extremadamente fácil. Con solo introducir nuestro código postal, la aplicación nos devuelve toda la información de forma amena y visual, para que nuestras dudas se disipen.

Responder a una demanda social

Como decíamos, tener totalmente claro qué se puede hacer y qué no en cada una de las fases, por momentos, se convierte en una tarea heroica. Por ello, como nos cuenta Alaitz Benito, profesora de Metodologías Ágiles en Edix (Instituto de Expertos Digitales de la UNIR) y una de las creadoras de Desescalapp, la aplicación “surge de nuestro deseo de contribuir a la sociedad con información de utilidad y sencilla sobre este proceso de desescalada, tras detectar que era muy difícil encontrar fuentes fiables y concretas”. 

De este modo, se plantearon que fuera algo simple, “esa web que compartes con tus padres o amigos porque encuentras lo que buscas en poco tiempo y sin complicaciones”, expone. La aplicación además es algo vivo pues, tras una fase de desarrollo intensa, ahora “recibimos cientos de consultas por mail y redes sociales, y estamos integrando nuevas características y funcionalidades a la vez que resolvemos errores, atendemos a medios y seguimos trabajando en nuestros proyectos cada uno de nosotros”, explica Benito. 

El equipo, compuesto por dos especialistas en diseño y marca, dos desarrolladores y una especialista en estrategia de contenidos y comunidad, “estamos felices e ilusionados con el proyecto, pero lo vivimos desde una responsabilidad enorme de hacerlo bien”, nos cuenta la cocreadora. Algo para lo que precisan de sistemas que permitan mantener la infraestructura tecnológica en la nube, “que nos vemos en la necesidad de incrementar casi a diario para mantener el servicio a un nivel de calidad alto, en entornos de muchísimo tráfico”. A esto habría que añadir igualmente la necesidad de contar con plataformas para gestionar las redes sociales y el servicio de mailing de actualización sobre las fases para aquellos que lo solicitan.

Abiertos a la contribución anónima

Ante estos requisitos, desde la plataforma agradecen que haya “personas que, de forma desinteresada, se han ofrecido a cedernos espacios en la nube para alojar nuestros servicios, lo que nos ha dado la oportunidad de crecer de manera más sostenible”, apunta Benito. Sin embargo, como toda ayuda es bienvenida para asegurar la viabilidad del proyecto, también han habilitado una sección para donaciones, con las que apuntalar el proyecto. Así, todo aquel que utilice la aplicación y crea oportuno hacer una contribución, puede hacerlo. Las principales donaciones que han recibido proceden del círculo más próximo, pero ya “hemos recibido también las primeras donaciones de personas desconocidas, que anónimamente quieren contribuir con el proyecto, lo que celebramos y agradecemos”, nos dice Benito, que puntualiza que parte de esas donaciones se están destinando a personas que han sufrido un fuerte impacto por el COVID-19 y que se envía un pequeño detalle como agradecimiento a quien se anima a arrimar el hombro.

Por otra parte, la privacidad de los datos está asegurada, pues “la web funciona con el mínimo tráfico de datos de los usuarios y no almacenamos las consultas que realizan sobre su localidad”. Únicamente recopilan los mails de quienes voluntariamente se suscriben para mantenerse informados sobre los cambios que van surgiendo durante cada fase de la desescalada. Y además, el tráfico de la web “está protegido con certificado de seguridad desde el primer momento”, asegura.

El papel de las metodologías ágiles

El desarrollo del proyecto de Desescalapp se basa en el modelo de metodologías ágiles. Y Benito, profesora de esta especialidad, detalla de qué se trata: “Son formas de trabajar o gestionar proyectos que se basan en la flexibilidad e inmediatez de respuesta para adaptarnos a contextos de mucha incertidumbre, por el mercado, el cliente…”.

En resumidas cuentas, se trata de un modelo acorde al entorno digital, donde la velocidad de los procesos y los cambios es enorme, por lo que “no tiene sentido abordarlos desde un objetivo cerrado a largo plazo”. Los equipos que trabajan sobre este modelo suelen ser pequeños (menos de 9 personas), con lo que los profesionales “trabajan motivados y muy involucrados en el proyecto, porque son parte activa y decisiva de los avances, por lo que la productividad se dispara”, asevera Benito. Otro de los beneficios que reporta esta forma de trabajar es que permite tener el MVP (Minimum Viable Product) antes, lo que reduce el ‘time to market’ y, por tanto, “acelera el momento de empezar a generar negocio”. Y, además, “permite testar continuamente cada pasito que damos”, con lo que se minimiza el riesgo de “equivocarnos al tomar decisiones”, afirma.

Si bien es cierto que es un modelo que surgió en el entorno del desarrollo de software, como concluye la experta, “a día de hoy son prácticamente todos los sectores que se ven beneficiados de su aplicación”.

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