"Si los equipos que crean los algoritmos no son diversos, mantenemos una sociedad con sesgos"

Vanessa Estorach, cofundadora de WiM, explica las razones que impulsaron el nacimiento de esta iniciativa y cómo han evolucionado en estos seis años.

"Si los equipos que crean los algoritmos no son diversos, mantenemos una sociedad con sesgos"

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Innovadores

vanessa estorach, cofundadora de WiM

María Refojos

María Refojos

Durante la celebración del Mobile World Congress en 2019 se viralizó un tweet de Katryna Dow, CEO y fundadora de Meeco, en el que compartía la imagen de un robot de servicio con nombre de mujer y aludía al sesgo en este tipo de diseños: todos los que veía tenían genéro femenino. 

Comentarios y críticas similares se han escuchado también en relación a los asistentes de virtuales de voz. Ya sea Siri, Cortana o Alexa, todos tiene voces femeninas. Esto guarda relación, de acuerdo con los expertos, con la escasa heterogeneidad en los equipos encargados de los procesos de creación y desarrollo tecnológico. Brechas como la de género o las raciales son aspectos cruciales que ya se están tomando en consideración a la hora de cimentar una innovación más ética.

Esta falta de diversidad es también el principal caballo de batalla de Women in Mobile (WiM), fundada por tres profesionales del sector tecnológico con el reto de poner en valor el rol de sus compañeras de profesión. El pistoletazo de salida fue la celebración de un evento en el que el 100% de las ponentes fueron mujeres. Esto sucedió en 2014, en Barcelona y en paralelo al Mobile World Congress, el evento referente de la industria y que ese año contaba con un 5% de mujeres en el cómputo global de sus conferenciantes.

En Europa, solo tres de cada diez puestos del sector TIC están ocupados por mujeres, un porcentaje que desciende a la mitad en España, según datos del ‘Libro Blanco de las mujeres en el ámbito tecnológico’ de Eurostat. La participación de la mujer en el sector STEAM es todavía baja, pero está creciendo.

“Estamos aquí”, señala la cofundadora de WiM y Chief Operating Oficer (COO) de la aceleradora de talento digital CoKaiDo, Vanessa Estorach, quien nos explica las razones que impulsaron el nacimiento de esta iniciativa y cómo han evolucionado.

Eres una de las fundadoras de Women in Mobile (WiM), ¿qué os llevó a montar esta iniciativa?

La necesidad. Íbamos a eventos y veíamos que en el escenario no había mujeres y que aprendiendo, en el público, había muy pocas. Y pensábamos: ‘¿Qué está pasando?’ Porque es verdad que éramos pocas compañeras, pero sí que había mujeres. No entendíamos porqué no estábamos representadas ni encima ni debajo del escenario, pero sobre todo encima, porque al final una cosa es consecuencia de la otra. 

Nos planteamos qué podíamos hacer para cambiar la situación. Y nos dijimos vamos a intentarlo, vamos a hacerlo. 

¿Qué objetivos os marcasteis al comienzo y cómo han ido evolucionando con el tiempo?

Nosotras empezamos pensando en un evento. El objetivo era poner a mujeres encima del escenario, para mostrar y demostrar que hay mujeres en tecnología. Nosotras no queríamos hablar de la mujer en el sector, sino de lo que nos movía como mujeres profesionales. Nos preguntamos sobre todo qué queremos y sabemos hacer, y la conclusión fue hablar de tecnología. 

En Navidad pensamos también cuándo podíamos hacerlo, y pensamos en el Mobile World Congress (MWC). En aquel momento, en 2014, cuando hicimos el primer evento, en el MWC había solo un 5% de mujeres como keynote speakers, aunque esto ha cambiado y ya han llegado ya al 30%. Pero en 2014 eran muchas menos, así que decidimos hacerlo coincidir en la misma semana de este evento tan icónico con solo el 5% de mujeres en el escenario… Nosotras tendríamos el 100%. Y así lo hicimos. 

Decidimos hacerlo coincidir con este evento tan icónico con solo el 5% de mujeres en el escenario… Nosotras tendríamos el 100%. Y así lo hicimos" 

El objetivo inicial era visibilizar a la mujer en tecnología. Era lo principal y es lo que hemos intentado hacer en todos nuestros eventos. A partir de ellos nació la comunidad de manera natural. Nosotras en ningún momento nos planteamos crearla, fue todo de manera orgánica y así es como ha ido creciendo.

Os decidís a arrancar el evento en paralelo al Mobile World Congress  y así lo habéis mantenido año tras año. ¿Es una forma de protesta?

Creo que cuando empezamos sí. Aunque no sé si tanto para protestar como para mostrar; para decir que sí hay mujeres y que simplemente tenéis que buscarnos. A veces me han preguntado asistentes o incluso organizadores de otros eventos que cómo encontramos a perfiles de mujeres tan top… Pues abrimos LinkedIn y empezamos a buscar, es así de complicado (risas)...

Pero con el paso de los años ya no. Lo hemos mantenido en la semana del MWC porque cuando nacimos el nombre era específicamente ‘mujeres en el sector móvil’. Y además, cuando empezábamos sí que buscábamos espacios seguros donde poder expresarnos y compartir, pedir ayuda sin miedo a ser juzgadas… Pero en estos años la situación ha cambiado y globalmente hay una conciencia total, y desde luego desde GMSA ve la paridad como una necesidad. Vamos de la mano; hablamos tanto con ellos como con otras iniciativas.

Por nuestra parte, lo que vemos ahora es que es necesaria la diversidad, y no solo de género, sino en todos los aspectos: edad, raza, cultura… Nuestra comunidad es de mujeres pero siempre están bienvenidos los hombres.

Lo que vemos ahora es que es necesaria la diversidad, y no solo de género, sino en todos los aspectos"

Vanessa Estorach, COO de CoKaiDo y cofundadora de WiM. // WiM.

Comentas que vais de la mano de GSMA, organizadores del Mobile World Congress, ¿en algún momento os habéis planteado integrar vuestro evento dentro del congreso?

No como tal, porque tienen su propia iniciativa que es Women4Tech, pero sí colaboramos con alguna de sus iniciativas. Y también por parte de empresas nos han preguntado si queríamos formar parte, aunque siempre hemos dicho que no. Cuando nacimos no había tantas comunidades e iniciativas de mujeres, estaban la de Google, la de Microsoft... Y éramos la única que era independiente. Esta independencia es algo que de momento queremos mantener. 

Has mencionado Women4Tech, el espacio creado en el marco del MWC para potenciar las presencia de ponentes femeninas. ¿Creéis que es suficiente?

Es cierto que en el sector tecnológico somos solamente un 30% de mujeres, entonces lo que hacen es básicamente poner esto en evidencia. ¿Se puede hacer más? Sí, pero ir paso a paso también es importante, porque de esta forma lo vamos viendo como algo normal.

En este sentido, tanto en este evento como en otros tecnológicos, ¿es limitante el hecho de que exista un espacio concreto para mujeres?  ¿El avance real llegará cuando veamos todos los paneles equilibrados?

Mi visión es que tenemos que apoyar la diversidad y creo que ahora mismo no tienen tanto sentido estos espacios tan cerrados. Pero cuando empezamos, hace seis años, sí. 

Yo veo el vaso medio lleno, creo que hemos avanzado, lo cual no quiere decir que no queden cosas por hacer. Por ejemplo, mucha parte del poder todavía está en manos de los hombres, así que si queremos cambiar la situación tenemos que sensibilizarlos; que nos vean, que nos conozcan… Si solo nos visibilizamos entre nosotras no vamos a cambiar la sociedad. 

Volvemos al tema de los objetivos: cuando empezamos el objetivo era visibilizar a la mujer, ahora en 2020 el objetivo es visibilizarnos y avanzarnos. Que las mujeres tengan más posiciones de liderazgo en las empresas. Visto el recorrido de estos años está muy trabajar la base, pero si queremos cambiar la situación hay que ir a donde se toman las decisiones, para educar e influenciar. Más mujeres en posiciones directivas hará que haya role models; personas que inspirarán a otras mujeres. 

Si queremos cambiar la situación hay que ir a donde se toman las decisiones, más mujeres en posiciones directivas"

Sobre la toma de decisiones, ¿esto funciona en todo el proceso tecnológico? ¿Cuánto influye la brecha de género en los sesgos tecnológicos, tanto en software como en hardware?

Hay muchos ejemplos, tanto de hardware como de software; influye a un nivel muy elevado. Como los equipos no son diversos, pasan cosas como que demos órdenes a Alexa, que tiene voz femenina. Pero va más allá. Lo que estamos haciendo es replicar los sesgos que tenemos en la sociedad y ampliarlos con la inteligencia artificial. Si los equipos que crean los algoritmos no son diversos, al final lo que pasa es que mantenemos una sociedad con sesgos.

Y esto ha sucedido por ejemplo con amazon cuando quisieron automatizar el proceso de reclutamiento: entrenaron el algoritmo con currículos que habían recibido en años anteriores para posiciones tecnológicas. Como la mayoría eran de hombres, el algoritmo percibió automáticamente que los CV de mujeres debían ser peores y los discriminaba. Esto es muy grave. Que un teléfono móvil no sea tan fácil de coger para una mujer que para un hombre, bueno, no está bien. ¿Pero que mi CV se valore peor o directamente no se valore por ser mujer? Esto es muy grave. 

Estamos construyendo la sociedad del futuro, y la del presente, con todos estos datos sesgados. Dentro de unos años, cuando mi hijo sea mayor, no quiero que viva una sociedad más sesgada que la nuestra. Por eso hay que hacer algo. 

Cuando mi hijo sea mayor no quiero que viva una sociedad más sesgada que la nuestra. Por eso hay que hacer algo" 

Además del evento anual organizáis workshops y afterworks, mantenéis viva la comunidad… ¿Cuál es el impacto que percibís de toda esta actividad?

Te puedo decir impactos pequeños que veo a mi lado y también impactos grandes. Impactos pequeños son, por ejemplo, el convencer a mi compañera Carolina de presentar el evento en inglés, cuando nunca había salido un escenario tan grande. Hacer esto es muy gratificante, empoderar a las personas que están en la comunidad. Salir de la zona de confort es complicado, pero es tan chulo después…

Y a nivel global, ver qué otras iniciativas están surgiendo con los mismos objetivos de intentar cambiar la situación. Y ver que cada vez más hay hombres que se suman, y que manifiestan públicamente como feministas. Esto es muy importante, porque para que las cosas cambien necesitamos al otro 50% de la población. 

Como empresaria en tecnología, ¿te has encontrado con barreras de género a la hora de vender tus programas de formación en empresas? 

Me lo han preguntado más de una vez, y tengo un par de ejemplos, pero intento no centrarme en ello. 

Cada vez hay más concienciación y está en nuestras manos sensibilizar a los hombres y mujeres que están a nuestro lado. Es importante que la tecnología sea un factor de cambio social, no algo lejano y complicado. Es un lenguaje más y es lo que va a cambiar la sociedad. Verlo de esta manera puede abrir nuevos caminos.

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