¿Será el 5G la tecnología que reine en 2020?

Este nuevo año promete grandes novedades en el ámbito tecnológico. El aumento de la velocidad en la transmisión de datos llevará aparejado el desarrollo y crecimiento exponencial de todo un abanico de innovaciones interconectadas

Foto de archivo.

Foto de archivo. // Valery Hache (AFP)

Innovadores

PERSPECTIVAS DEL SECTOR TECNOLÓGICO

Fran Leal

Fran Leal

Con la llegada del nuevo año, toca hacer previsiones. Y en lo que al desarrollo tecnológico se refiere, la velocidad con la que avanza todo es de tal calibre que resulta muy complicado dilucidar cuáles van a ser las tecnologías que más peso y protagonismo van a ostentar este 2020.

Desde Syntonize, empresa tecnológica centrada en la creación de valor en organizaciones a través de servicios digitales, han hecho su apuesta y han recopilado las que, a su entender, serán las 10 tecnologías que centrarán el debate de la innovación los próximos 12 meses. Entre ellas, se encuentran el 5G, el wifi 6, la analítica avanzada de datos o la automatización robótica de procesos (RPA). No obstante, Juan Quintanilla, el CEO de la firma, advierte que “la tecnología va tan rápido que es probable que surjan innovaciones que ni siquiera conocemos ahora mismo”.

Un podio sin discusión

Más allá de las novedades que puedan surgir y aún desconocemos, hemos preguntado por cuáles serán las 3 tecnologías que tendrán más impacto en 2020 y David Gallardo, CTO de Syntonize, lo tiene claro: “Sin ninguna duda, nuestra apuesta sería por el 5G, Inteligencia Artificial/Machine Learning y Blockchain.

En cuanto al 5G, Gallardo argumenta que, como la mayor parte de los desarrollos se basan en la red y muchas empresas están basando su innovación en esta tecnología, “será el gran protagonista del año pues permitirá no solo contar con mayor velocidad de transmisión, sino también con importantes avances en el mundo industrial o del Internet of Things (IoT)”.

La Inteligencia Artificial y el Machine Learning, por su parte, van a posibilitar el “análisis de los millones de datos que se generan cada segundo”, de una manera más exhaustiva, precisa y útil, “para tomar decisiones informadas e inteligentes”, asegura, lo que supondrá un grado mayor de madurez en todo lo relacionado con el dato.

El Blockchain cerraría el podio estipulado por Gallardo, que “ampliará su espectro y lo veremos aprovechado en infinidad de aplicaciones para garantizar la trazabilidad y la seguridad de nuestros entornos más diversos, como la propiedad intelectual, la seguridad alimentaria o la administración de bienes”, explica.

Sinergias entre distintas tecnologías

Las implantaciones tecnológicas aisladas son cosas del pasado. Y es que, nos encontramos en un momento en el que ya “hay muchas interdependencias”, asegura Gallardo, que remite al informe de tendencias de 2020 de Deloitte, “en el que se confirma que las tecnologías dejan de ser individuales y sus desarrollos son cada vez más conectados”.

En este sentido, el 5G supondrá toda una revolución para el IoT, pues “los dispositivos podrán transferir grandes cantidades de datos rápidamente, con baja latencia y poco consumo de energía”. Esto conllevará que el desarrollo sea inmenso pues, “con millones de dispositivos conectados transmitiendo datos a alta velocidad, el volumen de datos se multiplicará exponencialmente”, lo que permitirá que se delegue la capacidad computacional “a máquinas muy potentes en la nube”. Además, y de manera innegable, esta ingente cantidad de datos posibilitará un mayor desarrollo de tecnologías relacionadas con la analítica de datos y el Big Data, que “permitirán procesar y extraer conclusiones más relevantes de ellos”, asevera Gallardo.

¿Destrucción de empleo?

El progreso que generará todo este desarrollo tecnológico es complicado de cuestionar, como ya ha ocurrido en otros momentos de la historia. Pero también es cierto que, en estas coyunturas, siempre sobrevuela el fantasma del desempleo, derivado de la automatización de procesos.

Obviamente, la percepción sobre este asunto va por barrios. Y frente a los más pesimistas, Gallardo considera que “no necesariamente veremos una reducción del empleo”. De hecho, él prefiere poner el foco en las oportunidades que se nos van a presentar: “El futuro ofrece grandes oportunidades y harán falta profesionales para crear, mantener y evolucionar todas estas tecnologías”, apunta.

En resumidas cuentas, se trata de un nuevo ajuste en el mercado laboral, donde tendrá lugar “un trasvase de conocimientos y necesidades” de unos puestos y sectores a otros. Y esto abre nuevas puertas para aquellos que “quieran desarrollarse y crecer gracias a las oportunidades que la tecnología propone”. Entre las profesiones más demandas, Gallardo menciona a las relacionadas con el desarrollo de software y hardware, la formación técnica, las matemáticas, la física o la ingeniería.

No obstante, y para concluir, Gallardo sí nos reconoce que algo hay que hacer para aumentar la empleabilidad de los ciudadanos en este nuevo entorno marcado por la tecnología y, al respecto, sugiere que “los países deberían invertir mucho en formación en nuevas tecnologías, digitalización e I+D tecnológico”. En cambio, en España, como apunta buena parte del sector, este debate parece no preocupar demasiado a nuestros líderes políticos.

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