Inteligencia Artificial: así se comportan las empresas que más la aprovechan

Un reciente informe desvela que, aunque el 90% de los directivos afirma haber invertido en IA al menos una vez, a menos del 40% le ha reportado ingresos en los últimos tres años. Analizamos qué están haciendo las empresas que sí están obteniendo resultados

Inteligencia Artificial: así se comportan las empresas que más la aprovechan

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Fran Leal

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Las posibilidades que ofrece la Inteligencia Artificial (IA) en relación con la generación de ventajas competitivas y creación de valor para las compañías son enormes. En cambio, son muy pocas las empresas que exprimen al máximo este potencial. Esta es la principal conclusión del informe Winning with AI: Pioneers Combine Strategy, Organizational Behavior and Technology, llevado a cabo por MIT SMR, BCG GAMMA y BCG Henderson Institute.

Sensaciones enfrentadas

Tras encuestar a más de 2.500 directivos y entrevistar a líderes y expertos, los resultados del estudio hacen hincapié en que, si bien los directivos destacan la oportunidad clave que la IA puede representar en el negocio (90%), aumentan considerablemente los que se muestran preocupados por los riesgos estratégicos que están asociados a ella (el 45% así lo considera, lo que supone un crecimiento del 37% respecto a 2017).

La percepción de los directivos, además, no es demasiado positiva en cuanto al provecho que extraen de invertir en IA. De hecho, mientras el 90% afirma haber llevado a cabo al menos una inversión, menos del 40% señala que ha obtenido ingresos derivados de la misma en los últimos tres años.

5 pistas para exprimir la IA al máximo

No obstante, y siempre según el informe mencionado, existen una serie de prácticas que están siendo desarrolladas por las compañías que sí están sacando partido a la IA, lo que nos puede dar una pista de cuál es el camino correcto:

  1. Estas empresas integran sus iniciativas de IA con la estrategia de negocio. De hecho, casi el 90% de aquellas que ponen de relieve su valor, declaran que las integran con su estrategia digital.
  2. Llevan a cabo una unificación de estas iniciativas con las estrategias de transformación.
  3. Son conscientes de la necesidad de asumir grandes riesgos, con el foco puesto en el crecimiento de los ingresos y no tanto en la reducción de costes.
  4. Velan por alinear el propio desarrollo de IA con su uso, asegurándose de que los trabajadores utilizan soluciones que la emplean.
  5. Por último, no solo la consideran como una oportunidad tecnológica, sino que también es estratégica, por lo que es necesario invertir en captación y retención de talento, asumir nuevas formas de trabajar y prestar atención a la gestión del cambio.

Más allá de las modas

Obviamente, los motivos por los que la mayoría de las compañías no están sacando todo el partido que podrían a la IA son múltiples. Uno de ellos podría ser dejarnos embaucar por modas, sin saber exactamente en qué nos estamos metiendo. Como apunta para BYZness Jordi Ubach, consultor-formador de Osane Consulting, “actualmente, cuando introduces el término IA en cualquier concepto referido a tu empresa, debido a que está de moda”, asumimos que directamente “aumenta el valor del producto o servicio, pero en la mayoría de los casos es solo humo, lo que se acaba traduciendo en derivar o contratar más personal para una serie de tareas que deberían ser automatizadas y tecnológicas”.

Por su parte, Juan Diego Polo, ingeniero en Telecomunicaciones y editor-jefe de WWWhatsnew.com, destaca que en esto de invertir en IA hay que tener paciencia: “Usar la IA para obtener conclusiones basadas en la digestión de millones de datos no es algo que genere resultados a corto plazo, ni efectivo en todos los sectores”. Además, Polo pone el foco en la importancia del dato y en el análisis previo que debe existir a toda inversión en IA. Es vital saber cómo vamos a alimentar el sistema de IA, porque “podemos tener el mejor cerebro del mundo, pero sin memoria ni datos de entrada adecuados, las conclusiones no serán las esperadas”, advierte.

Por tanto, en su opinión, “para optimizar la implantación hay que tener la respuesta adecuada a varias preguntas, entre las cuales hay algunas fundamentales que no están relacionadas con aspectos técnicos: ¿por qué necesitamos un sistema de IA?, ¿qué esperamos obtener?, ¿cómo lo alimentaremos?”, sugiere Polo.

Más allá de los 5 comportamientos comunes entre las compañías que más aprovechan las bondades de la IA (extraídos del informe), Ubach apunta otras 5 claves para, a su entender, lograr una buena optimización:

  • En primer lugar, y como sugería Polo con sus interrogantes, “una buena hoja de ruta, que debería incidir en los principales puntos de implantación de la IA, así como unos objetivos bien definidos”, resalta Ubach.
  • La coordinación en la implantación es vital y debemos “evitar construir sistemas aislados del resto de los procesos de la empresa. Cualquier implantación debe ir de la mano con el resto del desarrollo tecnológico”.
  • Hay que tener claro qué queremos hacer, para así “iniciar el proceso de transición a la IA con la tecnología adecuada, suficiente y escalable”.
  • Contar con datos suficientes es vital también para Ubach, pues nos va a permitir “experimentar y entrenar al sistema, a fin de agilizarlo y optimizarlo”.
  • Por último, tenemos que estar en condiciones de medir los resultados: “Debemos disponer de un sistema de medida de la IA y sus resultados, extrapolaciones y comparaciones reales con los datos de la empresa”, concluye Ubach.

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