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Lunes, 23 de septiembre del 2019

Economyz

El machine learning se cuela en los probadores de las tiendas de ropa

La innovación llega a los probadores de las tiendas de ropa físicas, con la misión de competir con el ecommerce. Un 'smart mirror' nos dará recomendaciones en función de nuestros gustos e irá aprendiendo de nuestras búsquedas y compras.

Los probadores de las tiendas de ropa tendrán espejos inteligentes

Los probadores de las tiendas de ropa tendrán espejos inteligentes // Ranjat M (pixabay)

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INNOVACIÓN

Fran Leal

Fran Leal

El imparable crecimiento del comercio electrónico también acecha a las tiendas de ropa. Por ello, el sector del fashion retail mueve ficha y comienzan a aparecer novedades que aportan un valor añadido para el cliente, figura central del negocio.

Una de estas novedades es el smart mirror (espejo inteligente) que ha presentado SAP. Se trata de un espejo que, dentro del probador de la tienda, nos hará recomendaciones (como si fuera un personal shopper, dicen desde la compañía), nos permitirá consultar el catálogo completo de los productos, así como facilitar el proceso de compra. ¿El objetivo? Que los canales físico y digital se fusionen.

Un espejo que aprende de nosotros

Lo primero que tendremos que hacer al entrar en el probador es identificarnos, para que estén operativas las funciones, basadas en nuestro perfil. Eso sí, para asegurar la privacidad y seguridad, no tiene cámara.

Las recomendaciones de prendas las hace en función de nuestros gustos y búsquedas. Carlos Martín, senior solution advisor de SAP Customer Experience España, aclara que “el motor de recomendaciones utiliza machine learning para entender mejor a los compradores, en particular sus gustos y preferencias”. Y aquí hace aparición el gran protagonista del nuevo contexto en que vivimos: el dato, que posibilita todas estas innovaciones a través de un conocimiento exhaustivo del cliente.

Ese aprendizaje se lleva a cabo, no solo a partir de nuestros gustos y comportamientos, sino también de otros compradores, fijándose en aspectos como los productos comprados, las consultas realizadas, los productos que se añaden a la cesta, aquello que se comparte en redes sociales, etc. 

Información de los productos

El catálogo de la tienda está disponible desde la sección buscar, y podremos escanear las prendas con las que entramos en el probador, para acceder a la información detallada del producto.

Además, incorpora una función añadida, que busca satisfacer la comodidad del cliente, como nos cuenta Martín: “Cuando estás viendo la ficha de una prenda concreta, al lado de las tallas aparece un botón para solicitar otra talla o color diferente”. Esta orden le llega al personal de la tienda a través de un smartwatch y el cliente recibe las nuevas prendas en el probador, sin tener que salir ni tener que pedírselo a su acompañante. Otra de las funciones que permite es acceder a las consultas que hayamos podido hacer vía online y así recuperar esa experiencia en el entorno físico.

Finalizar la compra desde el probador

Una vez que hayamos acabado, y si decidimos comprar, el smart mirror permitirá finalizar la compra. En relación al pago, como nos señala Martín, se podrá hacer “en el propio espejo con la incorporación de un terminal de pago; desde el espejo, pero terminando el proceso en el móvil, o directamente en caja”.

En el caso de hacerlo a través del espejo, los productos podremos enviarlos a casa, recogerlos en la misma tienda (“mientras el cliente acaba de vestirse y sale del probador, un empleado prepara el pedido”), y también, una vez realizado el pago, “el cliente puede quitar la alarma de las prendas él mismo” y marcharse directamente.

¿Generará colas?

En un primer momento, con la posibilidad de consultar el catálogo y, en definitiva, alargar el tiempo que estamos en el probador, como consumidores podemos pensar que conllevará retrasos en el acceso a los probadores y generará las temidas colas. Martín reconoce que “es cierto que el tiempo en probador puede alargarse”, pero matiza que, “al conocer las preferencias y gustos del cliente, podremos adelantarnos y ofrecerle prendas que le van a encajar y, por lo tanto, necesitará menos tiempo para hacer sus compras y utilizar el probador”.

También hace hincapié en un aspecto que, en su opinión, es clave: el lugar donde instalar los espejos. “No es lo mismo tener un probador en una tienda céntrica de una ciudad y de una marca de fast-clothing, donde evidentemente priman la velocidad y el volumen, que situarlo en una tienda donde la compra es de más alto valor y el proceso de decisión requiere de un asesoramiento y de un mayor tiempo de decisión”, puntualiza.

La experiencia de cliente

Desde SAP destacan que este tipo de innovaciones están orientadas a que la experiencia de cliente se vea reforzada, porque además “será una forma de fidelizar al cliente”, afirma Martín. “Las marcas están invirtiendo en que cada visita a una tienda física esté justificada, es decir, están invirtiendo en experiencia de cliente”, expone Martín.

El ecommerce ha llegado para quedarse y afectará al futuro de las tiendas físicas. “La tendencia es clara. Las tiendas van a seguir existiendo, pero su número y su tamaño se reducirán”, afirma. Por tanto, el éxito de las tiendas de mañana se centrará en que “las marcas se adapten a las necesidades de los clientes, les escuchen y entiendan; en definitiva, que entreguen la experiencia de cliente que se demanda”, concluye.

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