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Viernes, 13 de diciembre del 2019

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Big techs: así quieren convertirse en los bancos del futuro

Las big tech son las grandes compañías que quieren controlar todos los sectores. El sector financiero es uno de ellos y ya han comenzado su incursión

Google únicamente dispone de un servicio de pagos, Google Payments

Google únicamente dispone de un servicio de pagos, Google Payments // Unsplash

Innovadores

LA NUEVA BANCA

Marta Gracia

Marta Gracia

Las big tech quieren hacerse con todos los sectores. Tienen tamaño, dinero y estructura para hacerlo. El sector financiero es uno de sus objetivos y ya se están introduciendo. La pregunta es ¿llegará un momento en el que se le pueda pedir un préstamo a Google? o ¿Amazon será el que nos conceda la hipoteca? La tecnología juegan a su favor para que millones de ciudadanos confíen en ellos.

Los jugadores big tech (también llamados GAFAs, Google, Amazon, Facebook y Apple) controlan todo lo que ocurre en la red, es decir vigilan la entrada de otros jugadores, tienen el poder de restringir cualquier información y lo más importante es que tienen tus datos. Una situación que preocupa a muchos. Estos datos les permiten mejorar sus productos u ofrecer nuevos servicios antes que otros competidores. La disponibilidad de estos datos supone una gran desventaja para las fintech, que sencillamente no tienen el mismo nivel de conocimiento sobre su mercado objetivo.

Desde Finnovating insisten en la importancia de los datos con los que cuentan las GAFAs, que pueden llegar a miles de millones de usuarios. A esto hay que añadir el gran capital y “el apetito de expansión” que tienen. También se ha estudiado el impacto de la AsianTech, las grandes compañías tecnologías de Asia: WechatPay, Alipay y la compañía de seguros ZhongAn; que con un desarrollo financiero mayor que el de sus equivalentes americanas, ya han expandido sus negocios más allá de sus países de origen. Por ejemplo, en 2017 se efectuaron pagos móviles en China por valor de más de 15’4 billones de dólares, mientras Visa o MasterCard, en el mismo tiempo, contabilizaron 12’5 billones de dólares.

Las big tech también tienen su lado no tan bueno. Francisco del Olmo, subdirector responsable de Fintech y Ciberseguridad de la CNMV, asegura que “son tremendamente opacas y no responden a ningún regulador”. Por su parte, Javier Cabezas, profesor experto en Tecnología del CEF-Udima, señala que las big tech pretenden posicionarse en los sistemas financieros que vertebran la economía de los países.

El profesor asegura que el atractivo del mundo financiero para las big tech “reside en la participación de millones de personas, el uso intensivo de la tecnología y la fuerte vinculación con otros sectores económicos”. Asimismo, Cabezas explica que su expertise  en temas de diseño o tecnología y su imagen de marca pueden facilitar a priori la predisposición del cliente para su adopción. Sin embargo, “la confianza en temas financieros requiere la superación de etapas que  aporten garantías suficientes a lo largo del tiempo”.

¿Qué pasará con la banca tradicional?

El profesor del CEF-Udima lo tiene claro: “La confirmación de estos nuevos competidores ha servido de estímulo al sector financiero”. La banca tradicional  está transformando la amenaza en una nueva oportunidad avanzando en su transformación digital e innovación tecnológica. Las iniciativas propias o a través de alianzas con fintechs se centran en la adopción de nuevas tecnologías, la importancia de la gobernanza del dato y la mejora de la experiencia del cliente.

Según señala Cabezas, la banca debe seguir fortaleciendo su ventaja competitiva basada en  la información y confianza del cliente asegurando su gestión del riesgo y seguridad a lo largo de su ciclo de vida.

Para Grégoire de Lestapis, CEO de October España, "la incursión de las Fintech ha estado sirviendo de preparación a la banca para hacer frente a los nuevos competidores: las Big Tech". La colaboración que se está produciendo entre banca y Fintech está contribuyendo al desarrollo del open banking, lo que representa una extraordinaria oportunidad para que los bancos puedan satisfacer las necesidades de sus clientes y hacer frente a la inminente llegada de las Big Tech.

Para BBVA este proceso pasa por involucrarse cada vez más en las vidas de las personas y ofrecerles valor añadido y conocimiento sobre su dinero y sobre los datos que se generan a partir de sus interacciones financieras. También se trata de construir confianza entre los clientes y el banco, porque cuanta más confianza se genera y más valor pueden ofrecer los bancos para ayudar a las personas a entender sus datos, más cosas podrán hacer los bancos por sus clientes.

Los productos que quieren sacar

Cabezas explica que por ahora se están introduciendo en partes de la cadena de valor desarrollando verticales como los pagos y explorando nuevos ámbitos como los préstamos  o incluso la inversión. “El entorno de tipos de interés, la intensa regulación y la competencia actúan como barreras de entrada que de momento están limitando su acceso a un portfolio más amplio de productos”, asegura que el profesor del CEF-Udima.

Por parte de Google explica que, por ahora, únicamente dispone de un servicio de pagos, Google Payments, que permite a los usuarios realizar sus compras en establecimientos de manera segura y llevar un seguimiento y control de los mismos de manera más sencilla. Para ello se asociamos con bancos, tarjetas de crédito y tiendas.

En este articulo: Big Data

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