Esta es la clave para poder capear las crisis si tienes una pyme

Depender de una sola fuente de financiación, como ocurre con los ingresos, nos sitúa en una posición débil y peligrosa en el mercado, sobre todo de cara a una crisis. Recurrir a varios actores del sector ayuda

Esta es la clave para poder capear las crisis si tienes una pyme

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Gestión Empresarial

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Fran Leal

Fran Leal

Encontrar financiación para nuestros proyectos empresariales puede resultar una tarea ardua y peligrosa, más aún en épocas de inestabilidad económica, como la que se anuncia para el próximo año a bombo y platillo. 

En este contexto, debemos analizar con detalle cuáles son las fuentes de financiación que tenemos a nuestro alcance y tener claro que poner todos los huevos en la misma cesta, como cuando hablamos de nuestras fuentes de ingresos, no es lo más recomendable. 

Aprender del pasado

La crisis económica que comenzó hace más de una década nos debe hacer reflexionar para no repetir los errores cometidos. Así, algunos actores del ecosistema vienen advirtiendo de los peligros que conlleva depender de una única fuente de financiación.

Grégoire de Lestapis, CEO de la fintech October en España, en declaraciones para BYZness, afirma que una buena diversificación de las fuentes de financiación “amplía las posibilidades de crecimiento y desarrollo de una pyme, porque le permite usar la mejor opción según el tipo de proyecto que quiera emprender”. No obstante, resalta la importancia que tiene esta práctica de cara a épocas de cambio de ciclo económico, como se prevé para el próximo año.

“Durante la crisis, la fuerte dependencia de las pymes a los préstamos bancarios y la caída del consumo tuvo como consecuencia la desaparición de hasta el 20% de las empresas en España”, recuerda Lestapis. Para que el riesgo de repetir los pasos de hace 10 años se reduzca, desde October recomiendan contar con 3 ó 4 bancos, una plataforma de crowdlending, capital riesgo e, incluso, “hacer uso de la financiación mixta dependiendo del tipo de proyecto, la cuantía necesaria y la duración de la financiación”.

El peligro de tener una sola fuente

La cuestión se reduce a no depender de una única fuente. Según nos explica Néstor Marquínez, consultor de Marketing y Posicionamiento de Mercado, debemos diversificar las fuentes de financiación “exactamente por la misma razón que debemos diversificar las fuentes de ingresos: para evitar la dependencia”, que nos colocaría en una situación “vulnerable en el mercado”.

Además, Marquínez pone de relieve que, si no optamos por distintas vías, esto “te pone a merced de los inversores, colocándoles en una situación de poder muy poco conveniente para el emprendedor o empresa”. Al fin y al cabo, lo que tiene claro es que esa dependencia limita la autonomía en la toma de decisiones, pues “cuando solo tienes una alternativa, tu capacidad para imponer condiciones desaparece por completo”.

A esa preservación de la autonomía y reducción de los riesgos, hay que sumar la robustez que aporta al proyecto el hecho de financiarnos por diferentes vías. Según Lestapis, permite “tener una estructura financiera más sólida, pues al contar con varias opciones podemos elegir la que mejor se adapta a nuestras necesidades, de modo que ninguna empresa, por ejemplo, tendrá que amortizar el préstamo antes de que la inversión haya empezado a ser rentable”. Marquínez, que también defiende esta mayor estabilidad asociada a la diversificación, señala que “depender de una única fuente hace que la situación del negocio sea precaria e inestable”.

Más allá de los bancos

Mario España, director comercial de Borrox (compañía española enfocada a la financiación no bancaria), apunta que, “aunque el circuito bancario suele ser la principal opción de las pymes a la hora de solicitar financiación, siempre es conveniente diversificar”, y nos expone los que, a su entender, son algunos de los motivos más relevantes.

  • En primer lugar, la necesidad de una liquidez superior a la línea habilitada. Según detalla España, el banco estudia a la empresa basándose en su estado financiero, así como en el riesgo asociado a esta y, en función de este análisis, pone a su disposición una línea que en muchos casos no es suficiente.
  • Otro de los motivos que identifican desde Borrox está relacionado con las fusiones bancarias. Cuando se produce la fusión de 2 o más entidades, en la mayoría de las ocasiones no mantendrán las líneas que tenía cada una de ellas con la empresa, sino que “más bien dejarán vivo solo uno de los riesgos”, apostilla España. Por ello, “si ocurriese con el banco con el que la empresa trabaja habitualmente, puede suponer un riesgo muy alto para su tesorería”, advierte.
  • Finalmente, como tercer elemento tenemos que contemplar la importancia de la inmediatez. “Aunque los tipos de interés de los bancos pueden ser más bajos respecto a otros recursos financieros, los procedimientos burocráticos pueden hacer que conseguir la financiación se alargue o se complique, por lo que es conveniente tener otras opciones mucho más ágiles”, concluye España.

Las opciones con las que contamos son muy numerosas y variadas. Por ello, es más que conveniente analizar todas las modalidades y encontrar el esquema que mejor se adapte a nuestras necesidades empresariales. Eso sí, teniendo claro que depender de un solo actor puede tener consecuencias perjudiciales para nuestro negocio.

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