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Lunes, 14 de octubre del 2019

Economyz

Así afecta a tu cerebro el lugar en el que trabajas

Diversos expertos señalan que el lugar en el que trabajas influye directamente en tu forma de hacerlo y en tu productividad. La ergonomía, el mobiliario, la decoración o la luz natural son algunos factores decisivos

El lugar de trabajo influye en la productividad de los empleados.

El lugar de trabajo influye en la productividad de los empleados. // Pixabay

Gestión Empresarial

ENTORNOS LABORALES

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Nora Benito

El lugar en el que trabajamos afecta directamente al cerebro, tanto para bien como para mal. “Cuando nuestro cerebro debe invertir energía en variables que no están relacionadas con la tarea se genera un desgaste innecesario”, apunta Gabriel Schwartz, director de la consultora Psicología Laboral, en Buenos Aires.

Y es que los espacios de trabajo pueden potenciar la creatividad o todo lo contrario. Según apuntaba hace unas semanas el neurocientífico Jack Lewis durante una presentación en el Centro de Innovación y Aprendizaje de Steelcase en Múnich, el entorno laboral incide directamente en el nivel de productividad. Para conseguirlo, los factores del espacio más importantes a los que hacía referencia eran la flexibilidad y la libertad que tenga la gente para que pueda “fluir”. “Los espacios forman parte de esa libertad”, confirmaba.

EL LUGAR DE TRABAJO AFECTA A LA CREATIVIDAD

De ahí que el espacio laboral sea más importante de lo que pueda parecer a simple vista. Tal y como señala Elisa Sánchez, directora de Idein, el lugar de trabajo afecta al cerebro en varios aspectos como la atención, concentración, rapidez, toma de decisiones y creatividad. 

Según sus palabras, el centro de trabajo -dónde esté, si está muy lejos o mal comunicado y llegamos cansados o estresados-, el espacio físico -que sea suficiente para nuestra mesa o equipo-, el entorno ambiental -como la iluminación, el ruido, la temperatura-, el mobiliario -que sea ergonómico y adaptable-, la decoración, la distribución de los espacios -que me permita o no conversar y ver a mis compañeros-, las zonas de descanso y comida y otros aspectos organizativos como tiempos de trabajo, turnos o pausas son algunos elementos que influyen en la creatividad y la productividad de los empleados. 

“Como en todos los campos, es necesario un ambiente equilibrado que permita la concentración, pero que no genere ansiedad. Esto se soluciona promoviendo el acceso a áreas de distensión”, añade Gabriel Schwartz.

“El espacio y entorno nos influyen en el cerebro, en el cuerpo y en las emociones; es uno de los motivos por los que empresas como Google tienen unos diseños agradables y personalizados para los trabajadores”, apunta la psicóloga, al tiempo que añade: “Hay empresas que ofrecen diferentes opciones a cada persona de decoración de su puesto de trabajo porque saben que si estás a gusto en un espacio vas a ser más productivo y vas a estar más tiempo allí; no vas a tener prisa por irte, por eso hay muchas empresas que además aportan otros servicios en el centro de trabajo, como gimnasio, guardería o peluquería”.

ESPACIOS CÓMODOS PARA TRABAJAR

¿Qué características debería tener el espacio laboral para trabajar con total comodidad? Factores como el mobiliario ergonómico, la luz natural, contar con un espacio suficiente y adecuado y con zonas de descanso para desconectar y realizar relajación son imprescindibles. 

Además de esto, la directora de Idein apunta la idoneidad de estar rodeados por colores suaves que favorezcan la calma y la concentración, de contar con zonas de creatividad o relaciones interpersonales, espacios para comer con comodidad, sistemas de climatización regulables, zonas de trabajo aisladas de ruido o zonas con buenas condiciones organizativas. “Es importante que sea personalizado; no todos somos iguales, por lo tanto, que lo podamos adaptar a nosotros y que lo sintamos como nuestro”, añade Elisa Sánchez. 

En esto coincide con Gabriel Schwartz, quien hace hincapié en resaltar la ergonomía, las condiciones de espacio, la luminosidad, el ruido o el mobiliario, y la interacción con compañeros, colaboradores o jefes como dos factores que hay que tener en cuenta a la hora de ver si el lugar de trabajo influye o no en la productividad.

“Espacios pequeños y cerrados o abiertos y compartidos, paredes o separaciones bajas, vidriadas, lugares aislados o el contacto con el exterior… son todos aspectos que deben guardar armonía con la tarea, ser agradables y permitir la relación con las otras áreas de la empresa”, concluye este experto.

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