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Miércoles, 26 de junio del 2019

Economyz

"La diversidad genera beneficios y compromiso con la compañía. Da autenticidad a nuestro trabajo"

Hablamos con Yuri Lustenberger-Kim, directora regional de Diversidad e Inclusión del banco suizo UBS, sobre el trabajo que tiene por delante la industria financiera para alcanzar mayores cuotas de igualdad

Yuri Lustenberger-Kim es la directora regional de Diversidad e Inclusión del banco suizo UBS.

Yuri Lustenberger-Kim es la directora regional de Diversidad e Inclusión del banco suizo UBS. // Foto cedida (UBS)

Gestión Empresarial

Yuri Lustenberger-Kim, directora regional de Diversidad e Inclusión de UBS

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Agustina Barbaresi

Yuri Lustenberger-Kim, directora regional de Diversidad e Inclusión de UBS, nos recibe en las oficinas de Madrid del banco suizo. A su lado, sobre la mesa, descansan unas gafas muy llamativas, con los cristales rosas

En un momento de la entrevista, las coge, se las pone y explica: “cuando me pongo estas gafas en las conferencias a las que asisto es porque invito a la gente a mirar el mundo de otra manera. Con otro filtro. Observar qué te sucede a ti, a la gente que te rodea, a tu empresa. Es una llamada a la acción para convertir las compañías en un lugar mejor”.

Es una convencida de su labor y de los frutos de la misma. Defiende la importancia de la diversidad en los equipos y “lo que las mujeres aportan cuando están presentes en un porcentaje significativo, lo que traen consigo a la mesa en la que se toman las decisiones”.

Mucho trabajo por hacer

La industria financiera es una de las que aún tiene que trabajar para alcanzar mayores cuotas de igualdad. Según Yuri Luntenberger-Kim, el sector tiene un problema de “branding” y percepción, sobre todo entre los más jóvenes y muy especialmente en los países más bancarizados, como Suiza o EE. UU.

El daño reputacional por la crisis financiera es una de las cuestiones que explica esto. Además, influyen los gustos personales de cada trabajador y también juega un rol importante las creencias en torno a la naturaleza del trabajo en la banca. “Las mujeres que estudian económicas en las universidades, que prácticamente lo hacen en mismo número que los hombres, al elegir una compañía entre, por ejemplo, UBS, L’Oreal, SAP, Google… ponen encima de la mesa asuntos como las horas que teóricamente se dedican. Quizá piensan que al entrar en banca van a echar 14 horas al día y que eso es incompatible con una vida familiar. Estas jóvenes no tienen ni siquiera hijos todavía, pero se están anticipando y algunas ni siquiera valoran la opción de entrar en una compañía del sector”, explica esta experta.

Por contra, pone como ejemplo al sector tecnológico como uno de los que más está avanzando en este campo, “a pesar de que aún cuesta en las carreras STEM, cuesta animar a más chicas jóvenes y adolescentes a estudiar matemáticas, física o estadística”.

La importancia de la cultura de empresa

Según Yuri Lustenberger-Kim, para que las mujeres sean promocionadas y alcancen posiciones de poder, es necesario que exista una cultura de empresa que lo facilite, que establezca cuál debe ser el camino de las mujeres hasta ahí. “Creemos que una cultura de empresa diversa e inclusiva, que permita a las mujeres avanzar, genera un equilibrio generalizado en todos los ámbitos. Trae diversidad de pensamiento, creatividad, innovación, otra forma de resolver los problemas. Ha habido gente que, al experimentar lo que es estar en un equipo diverso, me ha dicho: “Yuri, incluso las conversaciones han cambiado en los comités de dirección. Hay más vida”.

En opinión de Lustenberger-Kim, en general, en las compañías en las que hay mayor presencia de mujeres en cualquier rango, suele haber también más apertura a integrar a otros colectivos y las minorías se sienten más incluídas. “Por ejemplo, nosotros en UBS tenemos una pequeña comunidad de trabajadores LGTBI. Todo esto genera beneficios y compromiso con la compañía. Da autenticidad a nuestro trabajo. Lo hemos visto y vivido”, recalca.

El liderazgo inclusivo es una de las prioridades globales de la entidad para este año. Lustenberger-Kim explica que el liderazgo inclusivo no es sólo “tolerar” la presencia de mujeres o minorías, sino trabajar en una integración positiva para la que hace falta “una buena actitud por parte de todos aquellos que tengan influencia en la empresa”.

Colaboración pública y privada

Sin embargo,las compañías no pueden estar aisladas trabajando en sus valores. Según esta experta, es necesario que el sector público y el privado se “hermanen” en cuestiones como la financiación del bien social y la inversión socialmente responsable.

“Hace falta dinero privado, promover y apoyar iniciativas para invertir en compañías que persigan el bien general. Por el lado de la educación, necesitamos apoyo de las instituciones públicas y los departamentos correspondientes para que las mujeres reciban más formación y estudien más carreras de ciencias puras. Hacen falta políticas sociales que ayuden a tener un mundo más equilibrado en términos de género. Cuando ambos mundos unen fuerzas, llegan antes a sus metas”, señala. Según algunos estudios recientes que cita, al ritmo de avances actual se calcula que la igualdad a nivel mundial tardará en llegar alrededor de 83 años. Y “no tenemos 83 años”, sentencia.

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