'No buy year': ¿serías capaz de no comprar nada de ropa en todo 2020?

Visto como un toque de atención a la industria textil, el movimiento 'No buy year' tiene su origen en los países anglosajones y busca sumar adeptos que no compren nada de ropa durante un año en aras de lograr una mayor sostenibilidad

No buy year tiene su origen en los países anglosajones.

No buy year tiene su origen en los países anglosajones. // Pixabay

Entorno

CONSUMO SOSTENIBLE

nora-benito-bn

Nora Benito

El fenómeno No buy year, también llamado No Spend Challenge o No Shopping Year, se creó como un impulso para incitar a la población a no consumir ropa durante un año. Su origen se remonta a los países anglosajones y su objetivo es, además de dar un toque de atención a la industria fast fashion, sumar adeptos que no compren durante un año para adquirir hábitos de consumo más sostenibles. 

“La iniciativa se ha extendido por los países anglosajones como un aviso para la industria de la moda. Dada la responsabilidad que tienen las empresas en relación con la sostenibilidad del planeta (la producción de ropa es la que contamina más, después de la petrolífera), y puesto que no están actuando (o no lo suficiente), en estos países en que el consumidor tiene una conciencia medioambiental muy arraigada, se ha desarrollado el movimiento, con el fin de hacer presión sobre la empresa”, explica a BYZness la profesora de Estudios de Economía y Empresa de la UOC, Neus Soler Labajos.

Pero ¿qué busca este movimiento? “El objetivo es que la industria asuma la responsabilidad que tiene en relación con la producción sostenible y ecológica”, explica Neus Soler Labajos. Y en esto el consumidor tiene mucho que decir. “Se ha puesto en marcha porque el consumidor cree que las empresas no están haciendo lo suficiente en relación con el tema, de forma que intenta ejercer presión sobre ellas”, argumenta. 

Además, según esta experta, la iniciativa busca también conseguir que el consumidor que no está tan concienciado en términos medioambientales se dé cuenta de que puede pasar un año completo sin tener que comprar nada de ropa. El fin último es, tal y como argumenta esta profesora, conseguir pasar de la fast fashion a una producción más controlada, tanto en tiempo como en método.

CAMBIAN LOS HÁBITOS DE CONSUMO 

Aunque en España todavía no se ve un reflejo mayoritario en un cambio de hábitos de consumo, sí que es cierto que cada vez más los consumidores dan mayor importancia a aspectos éticos y sostenibles a la hora de comprar. Y esto lo hacen sobre todo los jóvenes de entre 25 y 29 años, según se desprende del informe 'Otro consumo para un futuro mejor', elaborado por OCU y NESI Global Forum (Foro de Nueva Economía e Innovación Social). 

Tal es así, que el 57% de la ciudadanía se siente identificada con los mensajes de las nuevas economías, mientras que un 73,5% de los españoles considera tener en cuenta aspectos sostenibles a la hora de consumir. Este marco crea un caldo de cultivo perfecto para que se inicien este tipo de movimientos sociales con llamadas a la sostenibilidad que, en muchos casos, tienen cierto sesgo millennial. 

“Los movimientos sociales y de consumo que se producen en otros países, como el no buy year o el köpskam (la vergüenza de comprar), quizás no lleguen aquí masivamente, pero harán que el consumidor reflexione y cambie su forma de consumir igualmente”, aduce Neus Soler. Según sus palabras, “en general el consumidor actual no cae en la radicalidad, pero si empieza a prestar atención a las etiquetas de los productos (tipo y lugar de producción) y al envase (de plástico o no). Lo cual es un primer paso para avanzar”. 

Consumir menos y ahorrar recursos naturales. En este movimiento, la moda pasa de moda. No buy year es el fenómeno precedente, una iniciativa que demuestra que, en ocasiones, menos puede ser más.

Iniciar sesión 0 Comentarios
cargando