El sector aéreo notará la crisis del coronavirus hasta 2024 ¿cómo puede esquivar las turbulencias?

La crisis del coronavirus ha arrasado con casi todos los sectores. Uno de los más afectados ha sido sin duda el sector aéreo

Imagen del aeropuerto de Barajas durante la pandemia del coronavirus

Imagen del aeropuerto de Barajas durante la pandemia del coronavirus // EFE

Empresarios

CONSECUENCIAS DE LA COVID-19

Marta Gracia

Marta Gracia

El sector aéreo ha sido uno de los más afectados por la crisis sanitaria del coronavirus. La prohibición de viajar, a no ser que fuera imprescindible, ha hecho que los vuelos hayan caído con fuerza. La pandemia ha vaciado de golpe los aeropuertos, pero también ha frenado los planes de futuro. Un estudio publicado en el Journal of Transport Geography, en colaboración con la Universidad Edimburgo y de Cranfield, señala que en los próximos años habrá una reducción importante del tráfico. 

El profesor e investigador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC y autor del estudio, Pere Suau Sánchez, explica que pueden pasar años hasta que vuelvan a verse aeropuertos como El Prat con unas idas y vueltas de viajeros similares a las que había hasta hace apenas unos meses. El pasado 21 de junio se terminó el estado de alarma y comenzaron los vuelos sin restricciones. Pero esta nueva normalidad está llena de controles sanitarios en aeropuertos, menos frecuencia de vuelos…

Así lo explicó el presidente de Aena, Maurici Lucena, en la cumbre de la CEOE liderando el futuro. Lucena señaló que Aena ha estado trabajando en un nuevo diseño de la recuperación. Por ello, han colaborado con el Gobierno de España, con la Comisión Europea y con las líneas aéreas para diseñar procesos aeroportuarios seguros. De esta manera, llevarán a cabo una gestión de colas distintas, procesos de desinfección mucho más profundos, aforos máximos, estancias mínimas, controles sanitarios en vuelos internacionales que consistirán en la toma de temperatura “sin que ustedes lo noten porque se va a hacer con cámaras termográficas” y la recogida y lectura de un formulario para tener el recorrido “en el caso que sea necesario utilizarlo si hay un contagio próximo”. 

A pesar de que España ya está en la “nueva normalidad”, los expertos consideran que este verano no se repetirán las imágenes de maletas llenas rodando por los aeropuertos en busca de vacaciones. La COVID-19 dejará la industria del aire con turbulencias durante varios años y “el sector no prevé que se recuperen los niveles de tráfico del año 2019 hasta el 2023 o el 2024”, explica Suau Sánchez. La actual pandemia ha provocado una crisis sin precedentes en el sector aéreo. Antes del coronavirus, una de las dificultades más importantes que tuvo que afrontar el sector aéreo por razones sanitarias fue la crisis del SARS, en 2003, que hizo caer el 35% de los pasajeros en Asia y en el Pacífico. En los inicios de la crisis de la COVID-19, la caída de ingresos fue del 98%.  

Las aerolíneas piden ayuda al Estado

El virus ha vaciado los aeropuertos y las ofertas a precio de saldo pueden ser una de las estrategias que pueden utilizar las aerolíneas para volver a llenarlos. “Históricamente, después de las crisis, las compañías aéreas han intentado estimular la demanda con precios más bajos. Hoy por hoy, parece que también podría ser así, aunque podría haber costes adicionales relacionados con la seguridad sanitaria en los aeropuertos”, afirma el investigador de la UOC. 

En los aeropuertos habrá controles sanitarios con toma de temperatura sin que se note, con cámaras termográficas

Durante la cumbre de la CEOE también intervinieron Juan José Hidalgo, presidente de Globalia, y Luis Gallego, presidente de Iberia. Ambos coincidieron en la necesidad de que el Gobierno ayudase al sector turístico y de las aerolíneas porque “vamos a durar menos que un telediario si no nos ayudan”, apuntó Hidalgo. Por ello, insistió en pedir ayudas al Gobierno “como se ha hecho en Alemania y en Francia” y también puso el ejemplo de Italia en el que el Estado ayudó a los italianos que querían viajar por el propio país. 

“El turismo necesitará mucho. Nosotros hemos aportado mucho a este país y necesitamos que piensen en nosotros y nos ayuden”, sentenció el presidente de Globalia. Por su parte, Gallego pidió que el Gobierno y los agentes sociales llegasen “cuanto antes” a un acuerdo en el tema de los ERTE para que se puedan ampliar hasta diciembre. “La gente aún no tiene la confianza para viajar y creemos que hasta 2023 no nos vamos a recuperar”, aseguró el presidente de Iberia. 

De hecho, apuntó que la flota de Iberia será más pequeña en el próximo lustro: “No va a ser un tema coyuntural sino estructural”. Además, de la prolongación de los ERTEs, Luis Gallego también pide reformas estructurales como no elevar la fiscalidad, ni penalizar al sector, así como desbloquear la llegada del AVE  la T4 del aeropuerto de Barajas. Por último, pidió a la Unión Europea que se ponga en marcha un plan renove de aviones. “Con esta crisis no vamos a poder ser más sostenibles, no podemos invertir dinero en aviones nuevos que cuestan mucho más que los viejos”, explicó. Una ayuda que aseguró repercutiría de manera positiva en las arcas de los estados.

Las compañías deberán ajustarse el cinturón para vivir durante los próximos años con unos volúmenes de pasajeros muy inferiores a los que había antes de la crisis, aunque esto no se traducirá en un encarecimiento de los billetes para el consumidor. No todos los modelos de aerolínea ni todos los mercados sufrirán de la misma forma los efectos de esta crisis, según dieciséis ejecutivos de diferentes aerolíneas especializadas en diferentes modelos y mercados entrevistados por el investigador de la UOC. Las aerolíneas deberán adaptar sus modelos de negocio a unos ritmos y unas frecuencias de viaje más bajos, y las firmas especializadas en el bajo coste se recuperarán más rápidamente que las que ofrecen un abanico más amplio de servicios.  

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