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Martes, 15 de octubre del 2019

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¿Fin del 'Made in China'? Las empresas empiezan a traerse a casa su producción

Hace unas décadas, multitud de compañías de los países más desarrollados enviaron su producción a países lejanos fundamentalmente para ahorrar costes. Ahora, la tecnología y el encarecimiento de la mano de obra están motivando su regreso

Algunas compañías ya están volviendo a producir en su país o en otro cercano

Algunas compañías ya están volviendo a producir en su país o en otro cercano // AI Leino (Pixabay)

Empresarios

GESTIÓN EMPRESARIAL

Fran Leal

Fran Leal

La globalización ha conllevado un profundo cambio económico e industrial en todo el planeta. Multitud de compañías de los países más desarrollados han llevado a cabo un proceso de deslocalización de su producción durante décadas, llevándose sus fábricas a países como China o India, entre otros.

Pero parece ser que esta práctica se está revirtiendo y esas empresas (sobre todo de EEUU y Europa) comienzan a volver a sus lugares de origen. Es lo que se desprende del estudio de EAE Business School Made in Spain. ¿Otra vez? Offshoring, Nearshoring y Reshoring.

Ventajas del Offshoring

Lo primero que tenemos que tener claro es qué significa cada uno de estos términos. Offshoring es, precisamente, la decisión de las compañías de producir en otros países. En cambio, el Nearshoring sería producir en un país cercano a la empresa matriz. Y Reshoring (o Backshoring) se refiere a la vuelta al país de origen, tras haber pasado previamente por el Offshoring.

Según el citado estudio, el atractivo del Offshoring para las empresas se centra fundamentalmente en el ahorro de costes, pero existen otros motivos que han potenciado esta práctica, como las ventajas fiscales de algunos países o el acceso a ecosistemas de habilidades o tecnología, como ocurre con la industria electrónica en el sudeste asiático.

Cambios que motivan la vuelta a casa

Pero no todo son ventajas, sino que también existen inconvenientes, como las dificultades que se generan en la cadena de suministro, las diferencias culturales, la menor calidad de los materiales o la propia RSC, entre otros aspectos.

Además, los cambios en los países donde se hallan las fábricas pueden repercutir negativamente en el coste de producción. A fin de cuentas, si una compañía envía su producción a otro país para ahorrar costes y estos suben, desaparece buena parte de la motivación del Offshoring. Marcelo Leporati, director del área de estrategia e innovación de EAE Business School y del estudio que estamos abordando, incide en esto: “No solo los costes pasan a ser mayores (en China, por ejemplo, los salarios no son los de hace 10 ó 15 años), sino que también hay que tener en cuenta la complejidad que se genera en la cadena de suministros”.

En cuanto a la calidad, Leporati considera que es muy complicado controlarla desde distancias tan importantes. “Tú acuerdas con el proveedor en China una calidad y unas características que luego, a lo mejor, no se cumplen”, sostiene. Además, el suministro suele tener varios niveles, y a medida que bajas en la cadena, “tú ahí no llegas”.

A pesar de todo, la vuelta al país de origen o cercano no quiere decir que las compañías desaparezcan de las zonas donde estaban instaladas. Como cuenta el experto, precisamente ese aumento de los costes laborales conlleva un aumento del poder adquisitivo de sus ciudadanos, que termina por situar a estos países como nuevos mercados atractivos para las compañías.

El reshoring y nearshoring

Las compañías valoran numerosos factores a la hora de tomar la decisión de volver a casa o instalar sus fábricas cerca. El estudio ha contemplado los siguientes:

  • Coste: contempla tanto la mano de obra, como los materiales y la propiedad.
  • Negocio: engloba diversos aspectos, relacionados con la calidad, los tiempos, la comunicación, las diferencias culturales…
  • Tecnología: el desarrollo y la inversión en tecnología en los países desarrollados está incidiendo positivamente en la productividad.
  • Clientes: los propios consumidores ejercen presión a las empresas e influyen a la hora de tomar la decisión de volver, con vistas a mejorar sus servicios.
  • Calidad: es un aspecto que influye mucho en lo que respecta a lo productos, los defectos en componentes o los procesos productivos.
  • Tiempo: analizar los retrasos tanto en la fabricación como en el transporte y la distribución también puede motivar esa vuelta al país de origen.

En EEUU, donde se han encontrado 153 compañías que han realizado Reshoring y Nearshoring, el motivo más relevante para hacerlo es el del coste. Mientras, en Europa, con 208 empresas que han tomado esta decisión, lo que más ha incidido es todo lo relacionado con el negocio. En España, donde se han encontrado 9 casos de Reshoring, lo que más ha influido tiene que ver con el coste y con los clientes.

Productividad y empleo

Estas prácticas, según Leporati, tienen mucha relación con el aumento de la productividad y el desarrollo de la Industria 4.0 en los países desarrollados. De hecho, Reino Unido y Francia son los dos países europeos que más casos contabilizan, algo que tiene mucho que ver con la apuesta por el desarrollo tecnológico. “En casos como Reino Unido o Francia vemos una clara estrategia de desarrollo de Inteligencia Artificial. La mano de obra allí es cara y la productividad es lo único puede explicar esto”, afirma Leporati.

No obstante, el experto reconoce que fenómenos políticos como el Brexit o la guerra comercial entre bloques económicos también pueden estar influyendo en el crecimiento de estas prácticas.

En España vamos por detrás, defiende Leporati, que resalta la importante inversión que se necesita para poner en marcha estos planes de fomento y desarrollo tecnológico, con vistas a generar el conocimiento tecnológico y el ecosistema necesarios para incrementar la productividad. En todo ello, el papel de los gobiernos “es fundamental para que las empresas puedan desarrollarlo”, asevera.

En relación al empleo que se generará con la vuelta de los sistemas productivos de las compañías, si bien será real, no tendrá el alcance que tuvo antes del Offshoring. “La cantidad de empleos que se van a generar no será igual a la de cuando se marcharon, y la tipología tampoco. Serán empleos que requieran mucha más formación en estas nuevas tecnologías”, concluye Leporati.

En este articulo: Productividad Empresas

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