Mumablue, la startup de cuentos que tiene el secreto para que los niños lean

En un mundo cada vez más digital, mantener el interés por los libros supone todo un reto. Mumablue lleva desde 2015 aunando ambos contextos para acercar la lectura a los más pequeños.

Mumablue ofrece cuentos infantiles de aventuras y fantasía con un giro, de la mano de la tecnología.

Mumablue ofrece cuentos infantiles de aventuras y fantasía con un giro, de la mano de la tecnología. // Mumablue

Emprendedores

tecnología para fomentar la lectura

María Refojos

María Refojos

En un mundo cada vez más digital, mantener el interés por los libros supone todo un reto, especialmente para niños que ya nacen y crecen como auténticos nativos digitales. Mumablue lleva desde 2015 aunando ambos contextos, el editorial y el tecnológico, para acercar la lectura a los más pequeños de la casa. El secreto es seducirles con un protagonista único, ellos mismos. 

Lo que esta startup española ofrece es un clásico: cuentos infantiles de aventuras y fantasía. Pero con un giro fundamental, porque el niño o niña vive esos relatos en primera persona, página a página. Se trata de una afirmación literal, porque el personaje principal de la historia son ellos. 

“Mis sobrinas empezaban a tener edad de embarcarse en la lectura y lo que más les atraía era la tablet; me producía una tristeza tremenda pensar en lo que se estaban perdiendo. Competir con el móvil era muy complicado, el libro estaba en clara desventaja, así que empecé a pensar cómo podía atraerlas a la lectura y se me ocurrió hacerle un cuento a la mayor en el que ella fuera la protagonista”, expone Cristina Rodríguez, fundadora de Mumablue

¿El resultado? “No solo se leyó el libro de un tirón, sino que se se lo enseñaba a todo el mundo, fue un acontecimiento”.

Un avatar a medida

La personalización es posible gracias a un sistema que permite a los padres crear un avatar personalizado a medida de su hijo o hija. A través del editor online pueden elegir el pelo, el color de los ojos, la ropa o la forma de la cara, en un proceso similar al que acometemos para darle vida al héroe de un videojuego o al Sim de turno, por ejemplo. También se añaden las gafas o incluso audífonos; lo necesario para destacar los rasgos característicos del pequeño. 

Una vez creado el doble virtual, se inserta en el cuento elegido y en pocos días se recibe en casa un libro de 44 páginas a todo color. El objetivo principal es que “los niños se enamoren de la lectura y se diviertan aprendiendo”, afirma Cristina Rodríguez. Y para ello, por paradójico que parezca, lo digital es imprescindible. 

Ejemplo de configuración de avatar para un cuento. // Mumablue

Esta emprendedora venía del mundo de la publicidad, con especialización en animación 3D y postproducción digital, aunque el germen de Mumablue fue más artesanal. “Lo primero que hice fue montar un estudio de croma donde iba sacando fotos a los niños y entregaba a los padres un libro de hiperrealismo ilustrado”, indica.

El producto gustaba y cada libro vendido generaba un efecto arrastre, hasta que llegó un momento en el que había más pedidos de los que podía atender. “Me encargaba de todo: producción, ilustración, gestión… me daban las 5 de la mañana limpiando cromas”, recuerda. 

Incubadora e innovación

En este punto entendió que para ser sostenible y escalable, tenía que constituir un negocio de base tecnológica. Y fue cuando encontró otro de los factores esenciales para el desarrollo de su empresa, el de la incubadora del Campus de Google en Madrid. En 2015, a través de los recursos para emprendedores que encontró en esta comunidad logró desarrollar el software y lanzar la versión beta del proyecto, y un par de años después el programa Residency para startups le brindó el impulso para dar el salto internacional. 

En este periodo, el mayor reto que se toparon fue localizar la imprenta en la que generar el producto que tenían en mente, que requería de un innovador método de impresión con dato variable en digital. “En España no había nada igual. Y a día de hoy no existe nada parecido”, detalla Cristina Rodríguez, quien puntualiza que “hay empresas que ofrecen datos variables, como el nombre personalizado, pero nadie ha sido tan loco de meter la cantidad de variables que tenemos nosotros: cuando configuras el avatar tienes más de 400.000 opciones disponibles”.

Se valen de esta tecnología para lograr que el dibujo sea “totalmente representativo”, porque el niño debe verse identificado, indica la emprendedora. “Ninguna otra empresa tiene un avatar tan sofisticado como Mumablue”, asegura. Y esta personalización se puede llevar más allá, al dar la opción de incluir a los padres en su libro ‘Juntos’ o añadir hermanos, primos o amigos, incluso con distintos rangos de edad. 

Llegar a 45 países

Hasta el momento han despachado 500.000 ejemplares, traducidos a 11 idiomas y que han llegado a 45 países distintos, con Francia, España y Estados Unidos a la cabeza. Y en el último año han incrementado la facturación el 138% interanual, con un pico importante en la pandemia, unos meses que han estado marcados por el mayor consumo de pantallas.

Lo que me gusta de la lectura es que es tangible, es un recurso para que los niños no estén en el medio digital"

“Hemos tenido una alta demanda durante el confinamiento y ha sido una grandísima sorpresa porque transmite esperanza, cada vez hay más padres preocupados por este tema”, señala Cristina Rodríguez. De hecho, ante la pregunta de si se plantea transportar los cuentos el papel a una versión animada, responde rotunda que no:“Lo que me gusta de la lectura es que es tangible, es un recurso para que los niños no estén en el medio digital, y es también cuestión de valores, porque cuando te sientas a leer un libro con tu hijo estás buscando un momento de conexión”. 

Lo que sí contemplan sus planes es seguir creciendo ampliando la oferta de cuentos disponibles y creando, según asegura, “el producto estrella de estas navidades”.

El detonante

Todo un camino para una emprendedora a la que los niños le han cambiado la vida, literalmente. Su embarazo fue la razón por la que la despidieron de su empresa, justo cuando estaba a punto de ser ascendida. Su sobrina encendió la chispa con la que alumbró la idea de Mumablue. Y con sus cuentos para niños ha conseguido construir una empresa rentable y en crecimiento. 

“Por un lado me vi empujada a emprender y por otro, se dio la oportunidad y tenía esa idea rondándome la cabeza. Pero es cierto que muchas mujeres se verán en esta situación de ser despedidas y no tendrán ganas de montar su propio proyecto, o no podrán, o no se verán en el momento de asumir ese riesgo, porque emprender es un riesgo”, explica.

En este articulo: Emprendimiento Innovación

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