Emprender siendo mujer: ellas nos cuentan su experiencia

En un día tan señalado, y como muestra de la labor que realizan a diario las más de 650.000 mujeres que emprenden en nuestro país, nos reunimos con cuatro mujeres de éxito para conocer de primera mano su historia y poner en valor su esfuerzo

Cuatro mujeres de éxito nos cuentan su experiencia en el mundo emprendedor // Diana Fresneda

Emprendedores

DIA DE LA MUJER EMPRENDEDORA

Diana Fresneda

Diana Fresneda

Muchas mujeres en el mundo son fuente de inspiración. Mujeres cuyas iniciativas consiguen transformar su entorno, generando o promoviendo cambios positivos en la sociedad. Otras están cambiando el panorama empresarial, creando negocios y rompiendo la brecha de género y los techos de cristal.

Las españolas, sin duda, son un gran ejemplo. Según el proyecto Global Entrepreneuship Monitor (GEM), la participación masculina en la puesta en marcha de negocios en nuestro país aún supera la femenina (53,1% frente 46,9%), pero la brecha de género a la hora de emprender ha disminuido por sexto año consecutivo: ocho mujeres inician negocios por cada diez hombres españoles. La cifra se encuentra además significativamente por encima de la media de Europa, donde solo son seis las mujeres por cada diez hombres. 

La mayoría de emprendedoras -en nuestro país ya son más de 650.000- apuesta por formatos que permiten la conciliación laboral y familiar, con lo que son muchas las que empiezan creando sus propios productos en casa. El estudio también revela que tienen entre 25 y 34 años y, gran parte de ellas, un nivel de estudios superior, aunque también deciden emprender mujeres mayores de 45 que se encuentran en situación de desempleo.

En cuanto a las dificultades, el acceso a financiación y el miedo al fracaso son los principales problemas con los que se encuentran las españolas a la hora de lanzar un negocio. Sin embargo, indistintamente del resultado, detrás de cada caso se esconde una mujer de éxito y una historia que merece la pena conocer. 

He aquí cuatro ejemplos de mujeres que inspiran, dan ejemplo e impulsan nuestra motivación simplemente con su esfuerzo y dedicación diaria.

Isabel Lozano, fundadora de Trescom

En pleno estallido de la crisis económica, un equipo de tres comunicadoras se vio abocado a iniciar una nueva andadura profesional tras una serie de recortes que amenazaban su futuro laboral. Así nació Trescom, una agencia de comunicación fundada en 2008 con ocho personas y que hoy cuenta con 54 empleados.

“Fueron unos años complicados; sin embargo, el empezar de cero nos dio una cierta ventaja ya que pudimos adaptarnos a la situación y afrontar los cambios que llegaban”, explica Isabel Lozano, fundadora y CEO de la compañía.

Para ella, el factor humano es fundamental a la hora de emprender, sobre todo en una agencia de comunicación, y asegura que es ahí donde reside gran parte de su éxito: “El trabajo que ofrecemos es equipo, es gente que hace, que piensa, que crea y, si el equipo no está cómodo, no funciona bien. Nosotros tenemos un equipo muy involucrado en el proyecto, lo que nos ha permitido seguir creciendo”, recalca.

Tras casi 11 años de andadura emprendedora, Isabel se muestra satisfecha por el resultado. Confiesa que lanzar un negocio supuso un esfuerzo extra en su vida pero que, al mismo tiempo, se ha visto recompensado por la ilusión y los buenos resultados: “He dado con gente estupenda y he tenido la oportunidad de hacer las cosas que yo he querido hacer. La verdad que este es un trabajo apasionante y por el que ha merecido la pena luchar”, nos cuenta.

Tal es la afinidad de la compañía con el mundo del emprendimiento femenino que han lanzado el proyecto ‘Yo, jefa’, una iniciativa que pretende visibilizar los referentes femeninos de liderazgo para animar a las jóvenes y niñas a llegar a lo más alto. “Creemos que faltan referentes porque es difícil parecerte a alguien cuando hay pocos ejemplos. Queremos que las que hay, se conozcan y que se sepa que hay gente que está haciendo cosas importantes desde muy arriba”, concluye la fundadora.

Paloma Alma, fundadora de CYCLO

También con el objetivo de educar, en este caso sobre menstruaccion, nació CYCLO Menstruacción Sostenible, una tienda online de productos de higiene femenina ecológicos, hechos en España y socialmente responsables.

Su fundadora es Paloma Alma, una joven graduada en Comunicación Audiovisual que, tras sufrir durante años problemas como infecciones o malestar por el uso de compresas y tampones, decidió crear una tienda con productos saludables para ayudar a otras mujeres que se encontraban en su misma situación.

“Jamás me imaginé emprendiendo o desarrollando un proyecto como este, pero ha sido el único lugar donde he podido desarrollarme en todas mis facetas, donde he dado lo mejor de mí misma y donde puedo exprimir al máximo mis capacidades como persona, como mujer  y como trabajadora”, nos explica la fundadora.

Sin embargo, Paloma reconoce que ha tenido que hacer frente a dificultades no solo por el hecho de ser mujer, si no también por su edad: “De primeras la actitud es bastante paternalista. En ocasiones no nos han tomado en serio proveedores, ni tampoco a nivel estructural por el hecho de emprender un proyecto sobre menstruación. La verdad es que cuesta mucho hablar de eso y que nos tomen en serio”, lamenta.

Piedad Varela-Portas, fundadora de Pazo de Vilane

También de dificultades a la hora de emprender en un sector inmovilista, en este caso el avícola de la puesta de huevos, sabe mucho una de las fundadoras de Pazo de Vilane, Piedad Varela-Portas. 

Esta iniciativa familiar, que nació a finales de los 90 en Galicia, tenía como objetivo recuperar el Pazo de Vilane, un edificio del siglo XVIII que estaba en estado de abandono, y hacer de él un proyecto que diera riqueza, empleo y ayudase a dinamizar el entorno. “Empezó con dos fundadoras y con 50 gallinas; ahora somos 40 empleados y estamos produciendo con 150.000 gallinas”, nos explica.

Piedad abandonó un puesto fijo como abogada de derecho mercantil en una empresa privada para embarcarse en este proyecto familiar que, asegura, ha sido muy gratificante: “Para mí emprender tiene que ver con la libertad, con el poder hacer cosas diferentes, propias, más personales, más conectadas con uno mismo”.

Según la fundadora, “cuando uno lo tiene claro, cuando hay una conexión con lo personal, es difícil tirar la toalla”. Para ella, después de más de 20 años en el negocio, “no hay casi ninguna dificultad que con una motivación y buena actitud no sea una capaz de salvar”. Y este es el mensaje que desea transmitir a las futuras emprendedoras.

Marta Bona, presidenta de ANMEYA

Con el objetivo de ayudar a mujeres que desean lanzar un negocio, como en su día hicieron Isabel, Paloma o Piedad, nació en 2012 ANMEYA, la Asociación Nacional de Mujeres Emprendedoras y Autónomas.

La agrupación da cobertura formativa, de acompañamiento y de tutelaje en la elaboración de un plan de empresa a todas aquellas mujeres que tienen una idea de negocio y quieren constituirla o bien a mujeres que ya tienen un negocio en marcha y todavía no está produciendo los rendimientos que esperan.

Así nos lo explica Marta Bona, su presidenta, quien a consecuencia de un proceso “muy desagradable” de despido con 50 años, creó junto a otras compañeras esta asociación, por la que ya han pasado unas 600 mujeres. “Acuden a nosotras mujeres que se encuentran en situación de desempleo por despido u otras que en su momento dejaron de trabajar para conciliar su vida familiar”, nos explica.

Marta asegura que ANMEYA es una asociación cercana y pequeña, y ahí es donde reside la clave de su éxito. “Muchas mujeres no tienen competencias básicas para emprender pero se ven abocadas a hacerlo; ahí es donde entramos nosotras: no solo en la parte técnica, sino en la de acompañamiento y ayuda. Intentamos darles las herramientas para que sean conscientes de que todas somos capaces de hacer lo que queremos, si realmente creemos en nuestro proyecto”, confiesa.

En este articulo: Liderazgo

Iniciar sesión 0 Comentarios
cargando