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Viernes, 13 de diciembre del 2019

Economyz

Los negocios lanzados por inmigrantes tienen más éxito porque se les exige más

Los ciudadanos no comunitarios que quieran emprender en España deben presentar también un informe de viabilidad y un plan de negocio a Extranjería

Mahmoud Hamoud Rastanagui ha montado un restaurante de comida árabe en Alcobendas, Madrid.

Mahmoud Hamoud Rastanagui ha montado un restaurante de comida árabe en Alcobendas, Madrid. // BYZness

Emprendedores

Día Internacional del Migrante

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Ana García Moreno

El autoempleo es una forma de vida cada vez más presente entre el colectivo inmigrante en nuestro país. De hecho, según las últimas cifras del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, España cuenta con 326.529 autónomos extranjeros, lo que supone en torno a un 10% del total de trabajadores por cuenta propia, porcentaje que ha crecido respecto al cierre de 2017, cuando suponía un 9,7%.

Entre ellos, los más numerosos son quienes provienen de fuera de la UE, es decir, los ciudadanos extracomunitarios. Rumanía y China son las nacionalidades con mayor presencia y Cataluña la comunidad con más trabajadores por cuenta propia inmigrantes, seguida de Madrid. Por sectores comercio, hostelería y construcción lideran el ranking. Además, del total de afiliados extranjeros, el 16,24% ya son autónomos, según el Ministerio de Trabajo.

Pero es que además, tal y como un estudio de Harvard Research, en Estados Unidos, los negocios lanzados por inmigrantes crecen más rápido y sobreviven más. ¿A qué se debe esta tendencia? ¿Es un parámetro común que también se puede aplicar en España? Lo analizamos en el Día Internacional del Migrante.

“Lo que está claro es que quien decide emprender en un país que no es el suyo lo ha pensado muy bien y tiene todo previsto. Así es más sencillo que todo salga bien”, cuenta Laura Gómez, técnico en asesoramiento para Autónomos Inmigrantes de ATA.

¿Qué tener en cuenta?

En el caso de los ciudadanos comunitarios, deberán seguir los mismos trámites que un autónomo nacido en España. La única diferencia es que antes deberán solicitar el NIE.

Por otro lado, para los emprendedores no comunitarios, además de tramitar una autorización de extranjería, es necesario “presentar un informe de viabilidad y un plan de negocio a Extranjería”, explica Gómez. Un paso que como ella misma indica “te obliga a considerar muchos aspectos como qué competencia tendrás, qué previsión económica debes hacer, qué personal necesitas o quiénes serán tus proveedores, entre otros”, lo que puede aportar más fiabilidad. Y es que tal y como reconoce la técnico de ATA, “los emprendedores con una buena base, aunque tengan un inicio más tedioso, consiguen un proyecto más concienzudo y seguro”.

A lo anterior se une el espíritu emprendedor de este tipo de profesionales: “Muchas veces encuentran nichos de negocio en algo que hay en su lugar de origen o porque aquello que saben hacer o en lo que son expertos sólo se importa en España y deciden hacerlo desde aquí. Es cuestión de visión y de oportunidad”, cuenta Gómez.

Precisamente, para ayudar a este colectivo, en 2013 nació la Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. Sin embargo, tal y como asegura Gómez, “esta Ley contemplaba medidas para grandes inversiones. Sin embargo, los autónomos de origen no español que se dan de alta son, en su gran mayoría, pequeños emprendedores que ven en el autoempleo una buena forma de salir adelante, y conseguir un inicio a su establecimiento definitivo en España”. Del mismo modo, “también hay quién una vez creada aquí su empresa, vuelve a su país para expandir lo aprendido y crear sinergias entre ambas regiones y culturas, lo que es muy enriquecedor”, añade Gómez.

Procedimientos de extranjería

Pese a ello, a través de esta ley se opta a unos de los visados de extranjería que los ciudadanos no comunitarios necesitan para lanzar un negocio en España. Es el visado de emprendedores. Para conseguirlo es necesario proponer una idea innovadora que se debe desglosar en un proyecto que se presenta al Ministerio de Economía y Empresa, encargado de dar el visto bueno. Para ello es importante que “el proyecto tenga una visión de facturación o un plan de marketing o de Recursos Humanos para la creación de empleo”, cuenta Estela Marina, directora general del Grupo Aristeo, especialistas en inmigración y extranjería. Con este visado, el emprendedor puede traer a su familia y también obtener la residencia por dos años. Además, lo puede presentar en territorio español o en el país de origen -ante la oficina consular-.

Otro procedimiento de extranjería vinculado a los emprendedores es el visado de residencia no lucrativo, el cual “se usa mucho para pequeños empresarios”, tal y como confirma Marina. Eso sí, los requisitos son muy exigentes: el emprendedor debe demostrar que cuenta con los medios económicos para estar en España durante un año. En total se le exigen unos 26.000 euros. En ese tiempo no podrá trabajar, sólo explorar el mercado y al año podrá pedir un permiso de trabajo por cuenta propia.

Una de las opciones también puede ser optar a una autorización inicial de residencia y trabajo por cuenta propia. Este procedimiento es necesario presentarlo desde el país de origen en el consulado español y puede ser de cualquier proyecto, no sólo de uno innovador. En este caso, el emprendedor no podrá venir con su familia y deberá presentar un proyecto avalado tanto por el sistema español como por alguna de las organizaciones de autónomos de nuestro país.

Son sólo algunos procedimientos de extranjería para posibles futuros emprendedores, en cualquier caso, es recomendable asesorarse con empresas especializadas o instituciones que puedan dar las claves sobre cómo hacer el proyecto.

Emprendedores refugiados

La actual situación de crisis en algunos países como Siria está llevando a que cada vez más personas huyan de estos lugares para refugiarse en otros países. Son solicitantes de refugio o asilo. Para ellos, el emprendimiento también es una opción. Por eso, desde entidades como la ONG Accem tratan de ayudarles. “Nuestro colectivo tiene particularidades psicosociales. No vienen por un motivo económico, sino que detrás tienen un proceso emocional y, por eso, aunque les das herramientas, es un proceso más lento”, cuenta Germán Hurtado, coordinador del eje de empleo en Accem.

Pero finalmente es posible, y aunque “la mayoría emprenda por el autoempleo, también hay algún caso de personas que emprenden y consiguen emplear a otras personas”, explica Hurtado.

Es el caso de Mahmoud Hamoud Rastanagui, un refugiado sirio que ha montado un restaurante de comida árabe en Alcobendas. “Nuestra gastronomía es muy conocida aquí y a los españoles les gusta mucho nuestra comida y dulces. Además en Jordania ya tenía un restaurante”, cuenta Hamoud, quién especifica que también lo ha lanzado para “ofrecer a los refugiados sirios, que viven en malas condiciones, una oportunidad de trabajo”. A día de hoy el restaurante cuenta con cinco empleados, “cuatro sirios, incluido yo y un marroquí”, explica Hamoud.

Pero él tiene el foco puesto mucho más allá y además de este restaurante pretende “montar otros para ofrecer trabajo a los demás, sean refugiados o no; y animarles a empezar una nueva vida en España, olvidando todo lo que hemos sufrido”.  

En este articulo: Autoempleo Emprender Emprendimiento

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