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Viernes, 13 de diciembre del 2019

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Cualificación: la clave para esquivar el desempleo (o intentarlo)

La tasa de desempleo de la población cualificada está por debajo del 9 por ciento. Eso sí, las mujeres con estudios superiores siguen saliendo peor paradas que los hombres, con casi un 10 por ciento de paro, 2 puntos y medios más que ellos

Los titulados superiores registran menos paro que el resto de la población

Los titulados superiores registran menos paro que el resto de la población // Ricard Fadrique

Empleo

ESTUDIO 'EMPLEABILIDAD DE LA POBLACIÓN CUALIFICADA'

Fran Leal

Fran Leal

Desde que somos pequeños, se nos repite una y otra vez una frase que se ha convertido en mantra: “Tienes que estudiar, para labrarte un futuro”. Y razón, si nos remitimos a los datos, no le falta. Esta es una de las conclusiones que podemos extraer del estudio Empleabilidad de la población cualificada, publicado por EAE Business School.

Desempleo y ocupación

Lo primero que cabe destacar del estudio es que la tasa de paro de las personas que cuentan con estudios superiores no alcanza el 9 por ciento en nuestro país (a nivel europeo, la media se sitúa en el 4,1 por ciento). Los datos, referidos al primer trimestre de 2019, sí reflejan una diferencia entre sexos. Mientras las mujeres cualificadas sufren un desempleo del 9,96 por ciento, los hombres se quedan en el 7,57. Por tanto, y aunque las cifras mejoren respecto a trimestres anteriores, aún queda camino por recorrer al respecto.

En cambio, la tasa de ocupación de estas mujeres supera a la de los hombres en 10 puntos. Esta mayor ocupación también la vemos en quienes alcanzan el primer ciclo de secundaria. No así entre los que cuentan con educación primaria. Por ello, una de las grandes conclusiones del estudio es que las mujeres tienen una mayor tasa de ocupación a medida que su cualificación aumenta.

Por último, las personas que no tienen estudios son las peor paradas en desempleo. A nivel general, alcanzan una tasa de paro del 42,02 por ciento. Si vemos la diferencia entre sexos, las mujeres registran un 45,53 por ciento, por el 40,05 por ciento de los hombres.

Diferencias entre comunidades autónomas

En lo que a cualificación se refiere, País Vasco (38,9), Comunidad de Madrid (38,3) y Navarra (36,3 por ciento) son las tres comunidades que encabezan el ranking. Por su parte, en la parte baja de la tabla se encuentran Castilla-La Mancha (22,5) y Extremadura (21 por ciento).

En cuanto a la diferencia entre sexos, predomina un mayor número de mujeres cualificadas que de hombres en casi todas las comunidades, con la salvedad de País Vasco y Madrid.

Una temporalidad que sigue creciendo

Aunque sea levemente, el estudio también muestra cómo la temporalidad no deja de crecer año tras año, rozando ya el 27 por ciento. Sobre este aspecto hemos hablado con Magalí Riera, autora del estudio de EAE Business School, que considera que puede estar incidiendo “la flexibilización en la contratación, así como el tipo de contrato o el sector”. En cuanto a quiénes afecta más, Riera afirma que, aunque depende de cada sector, “donde más temporalidad hay es en el trabajo menos cualificado”.

La forma de atajar esta situación, “es muy complicada”, confiesa la experta, “porque tenemos gente muy cualificada que no tiene cabida en el mercado, porque son muy difíciles de absorber. O estas personas se marchan fuera o hay que tratar de crear carreras y formación adecuada a la demanda del mercado”.

Otra de las opciones podría ser atacar ese exceso de flexibilidad, pero Riera advierte: “Aquí hay que buscar el equilibrio, porque cuanto más rigidez hay, más difícil es que el empresario contrate. Y también, a mayor flexibilidad, más perjudicial puede ser para el trabajador. Hay que buscar el equilibrio”.

En cuanto a los tipos de contratos, podríamos decir que la clave radica en el mismo punto: el término medio: “Ni un solo modelo, ni muchísimos”, sostiene Riera, que apunta también que es necesario abordar el problema que tenemos con el empleo juvenil y facilitar la reincorporación de aquellos que ya cuentan con una edad más avanzada.

El reto de la robotización

La automatización, que comienza a instalarse en los centros de trabajo y que se intensificará a medida que pase el tiempo, es uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta el mercado laboral. Los que más van a sufrir su efecto serán los puestos centrados en trabajos repetitivos y mecánicos, pero también afectará a los más dinámicos. ¿Cuál puede ser una manera de hacerle frente? “Con el tiempo, cada vez está más valorado en el mercado todo lo relacionado con los entornos creativos, que son los más difíciles de robotizar”, concluye Riera.

Lo cierto es que la destrucción de puestos de trabajo que va a suponer esta automatización es incuestionable. Ahora bien, también se crearán otros nuevos que ni imaginamos. Pronósticos, hay para todos los gustos, pero no se puede negar que se avecinan cambios y conviene ponerse manos a la obra para que no nos coja en fuera de juego.

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