¿Por qué los 'hogares millennial' son cada vez más pobres?

Los jóvenes han sido los más perjudicados de la crisis económica. Y a pesar de la recuperación, la generación millennial todavía no ha alcanzado los niveles pre-crisis

La generación joven es la más perjudicada después de la crisis

La generación joven es la más perjudicada después de la crisis // 123RF (El Periódico)

Económicos

JÓVENES Y ECONOMÍA

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Marta Gracia

La generación millennial ha sido, o está siendo, la más perjudicada por la crisis económica. Los menores de 35 años no han recuperado ni renta, ni riqueza, ni la propiedad inmobiliaria previa a la crisis, según la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, que recoge datos relativos al 2017. La encuesta es trienal, por lo que se comparan datos de 2014 a 2017, la primera fase de la recuperación económica. 

En este periodo, la economía española creció un 12,7% en términos acumulados, pero no ha crecido igual en todos los colectivos. La riqueza media de los hogares españoles cuyo cabeza de familia era menor de 35 años ha disminuido un 43%. A finales de 2017, la riqueza neta mediana de este colectivo era de 5.300 euros, mientras que a finales de 2011 era de 7.160 euros. 

Por lo que respecta a la renta (datos de 2016), la renta media de los hogares aumentó un 11,5% hasta los 34.900 euros y la renta mediana (la que deja a cada uno de los dos lados el 50% de las familias) subió el 9,7%, hasta los 25.600 euros por hogar. Sin embargo, según la encuesta, en los hogares con cabeza de familia menor de 35 años la renta media aún estaba un 23% por debajo del 2010.

El Banco de España lo tiene claro: “Los hogares jóvenes concentran algunos de los principales elementos 'novedosos' en la fase de recuperación, en relación al pasado reciente”. La institución señala que a pesar de la recuperación, su renta y riqueza medias todavía son claramente inferiores a las del periodo pre-crisis “con implicaciones en la accesibilidad a vivienda, ahorro, financiación”, alertan.

Pero ¿por qué han sido los más perjudicados?

“Los menores de 35 años ha sido la generación más castigada por los efectos de la crisis”, apunta Carmen Herrero, investigadora del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y catedrática emérita de la Universidad de Alicante. Para Herrero la razón es clara: “Las condiciones laborales”.

Su compañero Lorenzo Serrano, investigador del Ivie, también apunta a los contratos temporales y la dificultad para encontrar trabajo como los principales motivos de que no hayan recuperado niveles previos a la crisis. “Los hogares jóvenes son hogares que durante la mayor parte de su vida laboral han estado sujetos a la situación crisis económica. No han podido ahorrar”, puntualiza Serrano.

Raymond Torres, director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas, no es optimista con que esta situación se revierta, “porque la normativa no va a relajarse”. Asimismo, asegura que la situación laboral está mejorando, pero “no parece apuntar a una mayor previsibilidad de los ingresos generados por muchos jóvenes”. Serrano, por su parte, explica que la situación de los hogares menores de 35 años “debería mejorar si se consolida la recuperación” y añade que con el tiempo los actuales jóvenes irán pasando a las siguientes cohortes de edad. Por otra parte, gran parte de la riqueza de los mayores irá pasando a sus descendientes (a gente más joven).

El difícil acceso a la vivienda, otra piedra en el camino

El trabajo es el principal motivo, pero el acceso a la vivienda y sus altos precios dificultan la evolución de los jóvenes. Tal y como señala la Encuesta Financiera de las Familias, apunta que el número de jóvenes que está viviendo con sus padres ha aumentado en el periodo 2012-2017. El porcentaje en el caso de los jóvenes entre 25 y 29 años aumentó en este periodo en 4,6 puntos porcentuales hasta el 53,1%. Por otro lado, los jóvenes de entre 30 y 34 años que viven con sus padres aumentó en 4,2 puntos porcentuales hasta el 24,7%. 

De esta manera, el peso relativo de los hogares jóvenes registra una caída desde 2014 hasta finales de 2017, así el peso de los menores de 35 años pasó del 8,9% a finales de 2014 al 7,6% a finales de 2017. “La vivienda es el principal problema, sobre todo en el segmento de la compra, pero también del alquiler especialmente en los centros urbanos”, señala Torres. Por otra parte, la precariedad laboral “tampoco facilita la emancipación de los jóvenes que alternan contratos temporales y periodos sin empleo”, insiste el director de Coyuntura de Funcas.

Medidas para mejorar la situación

Carmen Herrero explica que para mejorar la situación hace falta una reforma de la reforma laboral y confía en que si terminan subiendo el salario mínimo puede beneficiar a los más jóvenes. Pero para la investigadora del Ivie, lo más importante es la educación: “Tenemos a gente muy formada y no encuentra trabajo y luego un grupo de gente también grande con poca formación”. Herrero lamenta que falta gente con formación intermedia “hay que fomentar la educación profesional” y asegura que junto con reformas laborales e incentivos para el empleo juvenil puede paliar el problema. 

E insiste que el problema más importante es el de la situación laboral, ya que si mejorase permitiría que hubiese una mínima independencia económica. Lorenzo Serrano apoya la afirmación de Herrero y asegura que las medidas “más efectivas” son las que faciliten una mejor inserción laboral de los jóvenes y mejoren el funcionamiento del mercado de la vivienda.

Aunque también harían falta medidas de apoyo a la puesta en el mercado de vivienda de alquiler, tal y como recomienda Raymond Torres. Pero puntualiza que reformar el mercado laboral es tarea pendiente.

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