Ethereum 2.0: qué significa esta actualización y cómo podría impactar en el precio

Los cambios que promete esta actualización podrían estar respaldando un aumento en el precio del ETH, que a principios de este mes de septiembre volvió a rondar los 500 dólares

Ethereum 2.0: qué significa esta actualización y cómo podría impactar en el precio

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Fran Leal

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Cuando hablamos de criptomonedas, podría parecer que tan solo existe el bitcoin, sin duda la que más tirón está teniendo entre los inversores. Pero la realidad es que existen otras, como Ethereum (ETH), que despiertan un gran interés, a pesar de su pronunciada volatilidad.

En el caso concreto del ETH, y obviando los picos que alcanzó entre finales de 2017 y principios de 2018, cuando superó los 1.000 dólares, llevaba dos años oscilando entre los 100 y 250 dólares, hasta que en julio de este año volvió a despegar hasta rozar los 500 dólares los primeros días de septiembre (ver gráfico). Sin embargo, ahora parece haber corregido y se mantiene en el entorno de los 360 dólares.

A la espera de Ethereum 2.0

Uno de los motivos que se aducen para explicar esta tendencia alcista desde verano sería la llegada definitiva de Ethereum 2.0. En este sentido, Raúl López, Country Manager de Coinmotion España, argumenta que el proyecto Ethereum, desde que surgió, ha sido uno de los más populares, y en la situación actual si quiere continuar creciendo necesitará ordenadores cada vez más potentes y por tanto más caros. Esto “podría crear una tendencia a la centralización y llegaría un momento donde esta red no tendría sentido”, puntualiza. Y este sería, en su opinión, uno de los principales motivos de querer llevar a cabo determinados cambios, con el objetivo de “mejorar su escalabilidad a medio-largo plazo y mejorar la seguridad de su red”.

En cuanto al precio, López resalta que, desde el comienzo del segundo trimestre del año, el mercado de opciones de ETH se ha disparado continuamente a nuevos máximos en términos de actividad comercial, lo que intensificó la tendencia alcista de ETH en un corto periodo. “Todas estas actualizaciones explican, en gran medida, la subida en el precio de Ether del 50%, justo cuando se celebró su quinto aniversario (final de julio) y, a medida que Ethereum 2.0 se acerque, el precio podría ir subiendo más”, expone López. En otras palabras, el valor de ETH se prevé aumente a medida que se vaya desarrollando su segunda versión, “aunque durante ese tiempo seguramente surgirán significativos retrocesos”, advierte.

Por su parte, Simon Peters, analista de mercado y experto en criptoactivos de eToro, señala para BYZness que “es difícil decir hasta dónde puede llegar el ETH, ya que carece de los modelos analíticos y de predicción de precios que tiene el bitcoin, como el Stock-to-Flow”. Además, a ello habría que sumar que no cuenta con el carácter finito del bitcoin (limitado a 21 millones de unidades); “Ethereum está actualmente abierto, lo que significa que se puede crear más ETH y podría impactar en su valor futuro”, aclara. En este sentido, como recuerda Simons, si bien hay propuestas para limitar el suministro de ETH, “aún no ha sido acordado por la comunidad”. Por último, según el analista de eToro, también hay que tener en cuenta el creciente impulso del DeFi (finanzas descentralizadas), porque si “la mayoría del DeFi está sucediendo en Ethereum”, no es descabellado pensar que se podrían alcanzar incluso máximos.

¿Qué implica esta actualización?

Una de las grandes novedades que trae Ethereum 2.0, como apuntan desde Coinmotion, es el cambio en el proceso de validación. Hasta ahora, se ejecutaba con la Prueba de Trabajo (Proof of Work), que aunque ha demostrado ser segura plantea problemas como que cada vez requiere más recursos y potencia, lo que puede llevar a que los propios mineros tengan que vender algunas de las criptomonedas para pagar nuevos equipos de minería o las altas facturas de luz. Ahora, se pasa a la Prueba de Participación (Proof of Stake), que hace que el poder minero se base en las monedas que se poseen, que será lo que le dé capacidad de minado.

Respecto a esta variación, Simons sostiene que en los próximos dos años “podríamos ver mayores entradas hacia el ETH de parte de los inversores que buscan convertirse en validadores en la red”, participando así en la operación de una blockchain a cambio de recompensas una vez que el Proof of Stake esté plenamente implementado. Así, según nos describe, este ETH se bloquearía y, por lo tanto, “causaría un shock en la oferta que, si la demanda por ETH aumenta simultáneamente, también podría causar un aumento en los precios”.

Por último, habría que recordar que la implementación de Ethereum 2.0 comprende tres fases y culminará en 2022, como apunta López. La primera incluye la creación de la llamada ‘Beacon Chain’, que utiliza la Proof of Stake, en paralelo a la Proof of Work, para evitar la pérdida de datos. En la segunda, que posiblemente tenga lugar en 2021, se dividirá el blockchain en ‘Shard Chains’. Es decir, la cadena de bloques se dividirá en 64 fragmentos diferentes que permitirán más transacciones, almacenamiento de información, etc. Y en la tercera, que se lanzará a finales de 2021 o principios de 2022 si se cumplen las previsiones, se fusionará la cadena de bloques de Ethereum 1.0 en Ethereum 2.0, para finalmente desactivar la validación de la Proof of Work.

En cualquier caso, tendremos que seguir de cerca estos cambios para ver cómo van impactando en el precio de esta criptomoneda. Y es que, como concluye Simons, “Bitcoin ya no es el único punto de entrada para los inversores en criptoactivos”.

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