Despoblación: ¿y si creamos paraísos fiscales en zonas rurales?

Autónomos y pymes de Canarias, Ceuta y Melilla disfrutan de fuertes incentivos fiscales para crear y asentar empresas que creen empleo y oportunidades. ¿Por qué no aplicarlos también en zonas rurales para evitar la despoblación?

Despoblación: ¿y si creamos paraísos fiscales en zonas rurales?

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Autónomos

incentivos y bonificaciones

José Antonio Calvo Martínez

José Antonio Calvo

Enero del año 2000. La Comisión Europea autoriza la creación de la Zona Especial Canaria (ZEC). Se trata de un convenio entre los gobiernos de España y Canarias que establece ventajas fiscales para las empresas que se establezcan en este territorio. Aquí se paga un 4% de Impuesto de Sociedades, en lugar del 25% general en España. No hay IVA, sino IGIC, con un tipo del 7% en lugar del 21% de IVA general que se aplica en el resto del país.

Año 2015. El BOE publica bonificaciones de un 50% en cuotas a la Seguridad Social para los autónomos que se establezcan en Ceuta y Melilla. Aquí tampoco hay IVA, sino que tenemos el IPSI, al tipo general del 4%. Además de deducciones de un 60% por rentas obtenidas en alguna de estas dos ciudades autónomas. ¿Por qué existen estas ventajas fiscales?

El objetivo es claro: favorecer la creación de empresas y actividades, a raíz de una menor presión tributaria para ellas. Organizaciones y autónomos que crearán riqueza y empleo, ofreciendo más oportunidades a los habitantes de zonas que, por su especial ubicación, tengan dificultades para la retención de empresas y población.

Bajar la presión fiscal para detener la sangría de la España rural

Ante el creciente problema de despoblación en zonas rurales, ¿qué pasaría si se crearan incentivos al estilo de Canarias, Ceuta y Melilla? Lorenzo Amor, presidente de ATA lo tiene claro: “Creemos que lo idóneo es fomentar el emprendimiento, especialmente en tres direcciones: joven, femenino y relevo generacional. Si creamos empresas, se genera riqueza. Si asentamos población, se añaden servicios. Si conservamos tradición, se revitalizan los pueblos,… y se crea más empleo. Es una rueda que comienza por fomentar el emprendimiento a lo que hay que añadir ayudas fiscales y a la contratación”.

En la actualidad, un autónomo que se establezca en una población de menos de 5.000 habitantes ya tendrá una bonificación de cuotas que puede alcanzar los 5.500 euros a lo largo de dos años. Es decir, iniciar una actividad como autónomo en estas zonas ya es más barato.

Aunque desde ATA proponen más medidas para reducir la carga impositiva. Que resulte atractivo emprender en estas ciudades con “una reducción fiscal tanto en el IRPF como en el Impuesto de Sociedades”. No sólo en poblaciones de menos de 5.000 habitantes, sino también en aquellas que durante los últimos cinco años hayan registrado pérdidas en su padrón.

Aumentar también el gasto y la inversión

La unión de autónomos UATAE se muestra a favor de cualquier incentivo que permita el desarrollo de estas zonas. Insiste, además, en la necesidad de aumentar el gasto y la inversión en estos territorios. Proponen mapear España y establecer los emprendimientos más adecuados para cada zona. Así como favorecer que las ayudas Europeas vayan primordialmente a estos lugares.

Coinciden con ATA en la necesidad de establecer un relevo generacional, apoyando a las personas que quieran ceder actividades consolidadas y rentables. También fomentar las habilidades para emprender, con una modernización tecnológica y más formación, para que tengan acceso a nuevas oportunidades asociadas a la economía digital y el conocimiento.

Impulso desde los Ayuntamientos y a la contratación

Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), valora como “fundamental” que los autónomos tengan una fiscalidad distinta en el ámbito rural. “Los Ayuntamientos deben tener un periodo de exención de tasas municipales durante los dos primeros años de vida del negocio. Para que dediquen todos sus esfuerzos a la competitividad y para dotar al negocio de continuidad”.

Otra propuesta interesante para que resulte atractivo emprender en el ámbito rural estaría en dotar de bonificaciones a los autónomos y pymes que creen contratos indefinidos en estas zonas. “Deben tener una deducción fiscal extraordinaria sobre las que ya existen”, defiende Abad, quien aboga también por facilitar ayudas específicas para las mujeres emprendedoras en zonas despobladas. “Debemos crear incentivos fiscales pensando también en el género”, concluye.

En este articulo: Autoempleo

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