Cómo resistir la cuarentena con los ahorros de los que disponemos

Todos los españoles nos hemos visto obligados a cumplir un confinamiento en nuestros domicilios para paralizar el crecimiento de los infectados por coronavirus. Una tarea que está acarreando muchos sacrificios, también económicos

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Imagen de archivo. // EL PERIÓDICO

Ahorro e Inversión

alerta sanitaria

Héctor Chamizo

Héctor Chamizo

Estas severas medidas de cuarentena tienen un efecto grave en el terreno de lo económico. Muchos son los ciudadanos que van a verse sin trabajo en los próximos días, mientras que otros se van a ver abocados a tirar de sus ahorros para garantizarse la subsistencia durante unos próximos meses en los que se espera que se confirme la llegada de una crisis económica cuya magnitud aún se desconoce. 

¿Cómo se puede resistir ante esta situación con nuestros ahorros? José María Luna, asesor y agente financiero de Caser Agentes Financieros, resalta que lo primero de todo es tener las “cosas claras” y la mente fría, puesto que “hay que ser conscientes de que la cuarentena no va a tener una duración de 15 días”, por lo que la planificación ha de hacerse con paciencia. A su modo de ver el proceso actual “no puede tomarse como un periodo para hacer despilfarros”, sino que se debe ser “racional aplicando el sentido común”. 

Por eso, si se está en cuarentena el dinero “no es tan necesario”, dado que no tenemos por qué salir para consumir. En nuestro domicilio se pueden hacer “muchas otras cosas y no vamos a necesitar tanto el ahorro”.

Decía Carl Jung que el ser humano está preparado para afrontar cualquier situación cuando comprende el sentido de lo que sucede. Por ello, es importante tener presente “cuál es la meta principal que debemos alcanzar a fin de colaborar voluntariamente y esta es la no saturación del sistema sanitario”, afirma Joselyn Quintero es asesora financiera, conferencista y autora, especializada en Psicología Financiera y Neurofinanzas.

Para afrontar psicológicamente esta situación hay que ser conscientes desde el punto de vista de nuestros ahorros que es “algo sobrevenido”, es a nivel mundial, por lo que hay que visualizar que se “logrará salir delante de esta situación” y que nuestro capital nos va a permitir seguir adelante, opina Luna. 

La importancia de las rutinas

Quintero expone que aprender a estar en casa es el reto que cada uno de nosotros va a tener, sobre todo para aquellos que tienen un estilo de vida activo y una forma de vivir agitada. Muchos aprenderán a bajar la velocidad de sus vidas y es importante saber que el cerebro requiere tiempo y paciencia para “adaptarse a este estilo de vida que, además, es transitorio”.

Esto resulta fundamental puesto que una mayor aceleración también supone un consumo desmedido. Una práctica que debemos evitar a toda costa para aguantar con nuestros ahorros durante estos meses.

Al principio viene la expectativa y la incertidumbre. Esto implica que nos vamos a imaginar quedarnos sin nada, y la mente hará que pensemos que podemos “morir de hambre”. Pero eso no va a suceder y, para ello, la base es hacer “una lista de las cosas que realmente necesitamos para vivir tranquilos estos días y aquellas que ya tenemos y que estamos utilizando de más”, señala.

La experta indica que resultará normal abrir nuestro frigorífico unas 10 veces por día, pero, si somos conscientes de que es un proceso de la mente y no nuestro, “estaremos en capacidad de controlarlo”. La ansiedad nos puede hacer “comer más de lo necesario y, en consecuencia, gastar más sin darnos cuenta”, añade. Es vital actuar desde la calma y consumiendo lo que es estrictamente necesario. Ni más, ni menos.

Cuando menos imaginemos, esto habrá pasado y los ahorradores comenzarán una nueva vida normal, potencialmente con nuevas habilidades y relaciones familiares fortalecidas. Los que no han ahorrado, “se encontrarán con el estrés de afrontar deudas, retomando la vida productiva con estrés y angustia”, anticipa Quintero. 

Imaginemos que contamos con un presupuesto de 1.500 euros al mes y que tenemos unos gastos fijos de 1.000 euros entre la hipoteca o alquiler, comida y suministros esenciales. La idea sería quedarnos en esos costes fijos hasta que se dé por concluida la cuarentena. No sobrepasar lo básico, pero con tranquilidad y sin ansiedad.

También, habrá que esperar a las posibles ayudas y planificación fiscal que dé el Estado para poder resistir con todos los gastos habituales que tenemos en el día a día.

La ayuda de los expertos

Así, para Luna, tenemos que tener consciencia de que el periodo de cuarentena va a durar tiempo y que el periodo post COVID-19 “será duro”. Por eso, la gente tiene que pensar en tener una despensa “un poco más cubierta” y luego “evitar gastos superfluos”. Algunos de los cuales, efectivamente, se van a reducir: ir al cine, salir a comer a un restaurante, o irse de viaje.

De este modo, el principal consejo para el experto es “ponerse en manos de asesores”, que puedan ayudarnos a “gestionar nuestro dinero”. En aquellos que cuentan con inversiones, hay que intentar reducir el riesgo y hacer liquidez para “satisfacer las necesidades que podamos tener, para cubrir ese periodo de cuarentena”. Asimismo, para poder “invertir en oportunidades que puedan surgir en el futuro”, destaca. 

Es en momentos como este cuando nos damos cuenta de que ahorrar es sinónimo de cuidado, tanto a los nuestros como a nuestro entorno. Es muy importante tratar de ver de cuánto dinero disponemos y qué cosas podemos hacer más o menos líquidas.

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