Qué recomendaciones debemos seguir para que nuestra economía no entre en quiebra

Uno de los grandes miedos que tienen muchas personas es que su economía personal entre en bancarrota. La crisis del 2008 nos dejó muchas enseñanzas y una de ellas es tener más cautela con nuestras finanzas personales para tener una mayor solvencia

Qué recomendaciones debemos seguir para que nuestra economía no entre en quiebra

Foto de archivo (EL PERIÓDICO)

Ahorro e Inversión

FINANZAS PERSONALES

Héctor Chamizo

Héctor Chamizo

Hay múltiples comportamientos que conducen a la quiebra. Uno de ellos es comprar de manera compulsiva. Esto puede llevarnos a entrar en números rojos, puesto que si no gestionamos de manera adecuada nuestro dinero podemos sufrir un duro golpe del que es difícil levantarse. Podríamos tener la imposibilidad de hacer frente a nuestros gastos fijos. 

De esta manera, pese a que en muchas ocasiones las compras impulsivas nos causan una gran satisfacción al momento, “luego puede conllevar que nos arrepintamos o incluso discusiones de puertas para adentro en nuestro hogar”, describe José Luis Herrera, analista independiente. Es por eso por lo que hay determinados factores “que puedes tener en cuenta” con el fin de que nuestro patrimonio no corra peligro. 

Fijar un presupuesto y no comprar en algunas situaciones

Cuando tengas una imagen clara de hacia dónde va todo tu dinero, puedes desarrollar un “presupuesto mensual”, recomienda Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. Decide cuánto en total te gustaría gastar mensualmente y asigna un porcentaje de esa cantidad a “pagar por cosas como alimentos básicos, suministros y transporte”, añade. Eso te ayudará a cuadrar tus números.

Además, cuando vayas a comprar algo, has de pensar bien si lo “necesitar en realidad”, comenta Herrera. Muchas veces tendemos a adquirir más cosas que no necesitamos o que nunca tenemos tiempo para estrenar. Por tanto, reflexiona “profundamente” si de verdad tienes la necesidad de llevarte todo lo que has metido en la cesta.

Por su parte, López-Gálvez apunta que las personas, cuando están tristes, tienden a comprar más, puesto que es una forma de “llenar ese vacío” que tienen en un instante en concreto. Ese es el motivo por el que aconseja que no compres cuando “estés en un momento emocional bajo”, dado que puede afectar considerablemente a “tus finanzas personales”. 

La clave de la concienciación y no derrochar

Se requiere un poco de esfuerzo para realizar un seguimiento de los gastos que vas haciendo, pero tener un “registro físico” puede ayudarte sin duda, a ver a qué has ido destinando todo tu capital, afirma López-Gálvez. Y es que los números podrían terminar sorprendiéndote. Utiliza tu dispositivo para mantener un registro de las cosas que compras o simplemente ábrete una hoja de cálculo simple en Excel para mantener tu dinero bajo control.

Por otra parte, la línea entre la necesidad y deseo de algo puede ser demasiado inestable cuando hablamos de ir de compras, por lo que los pequeños detalles nos pueden ir conduciendo hacia la insolvencia. Habitualmente, empleamos dinero en “cosas que realmente no necesitamos”, resalta Herrera. 

De ahí a que la próxima vez que sientas la necesidad de adquirir un producto en concreto, es el momento en el que te cuestiones si has de comprarlo. Derrochar parte de nuestro presupuesto, es lo que a la larga puede “llevarnos a que nuestra situación financiera no sea sólida”, describe el experto.

Separa tu capital y presta atención a la comparación de precios

El analista de Self Bank apuesta por empezar por dejar una parte de tu dinero a un lado “como ahorro”. No tiene por qué ser un montante elevado. De hecho, puede ser entre “el 5% o el 10% de los ingresos mensuales que tenemos”. Así, si somos metódicos, nos podemos encontrar con “una buena suma cuando termine el ejercicio”, agrega. 

En última instancia, las rebajas tienen éxito porque al comparar el precio de antes con el de ahora pensamos que estamos comprando una auténtica ganga que no podemos dejar pasar y eso se puede perjudicarte notablemente. De ahí a que los expertos apuesten porque no compares los precios puesto que “es una estrategia para que lo termines haciendo, aunque no lo necesites”. Algo que, también, puede afectar a nuestras finanzas personales.

En este articulo: Consumo Ahorro

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